Si vas a viajar al centro de la Tierra o a visitar un lugar inhóspito del planeta, una isla perdida en la inmensidad del océano o tienes que adentrarte por los recovecos de un laberinto donde te espera el peligro y la aventura… necesitas seguramente una buena ayuda.
Y qué mejor que una buena hoja de ruta, un pergamino, un plano, un mapa o un mensaje encriptado que te facilite las claves para salir airoso de tu empresa, incluso un “criptex” como el que diseñó Leonardo para transportar mensajes de forma segura.
Tampoco conviene olvidarse del hilo de Ariadna. Puede ayudar.
Runas de "Viaje al centro de la Tierra", de Julio Verne.
Lenguaje cifrado en "El escarabajo de oro", de Poe.
El "criptex" de "El código da Vinci" de Dan Brown
Mi homenaje a las novelas de aventuras.
Mensaje encriptado en "De vaqueros y fronteras"
Y si quieres que un secreto siga siéndolo, no despiertes la curiosidad de la gente con símbolos exóticos y retos intelectuales. A veces encriptar los mensajes es contraproducente.
ResponderEliminarUn saludo.
Claro. Es tan solo un recurso narrativo para despertar el interés y hacer partícipe un poco al lector, algo que suele ocurrir en las novelas; aunque en la pasada guerra mundial tuvimos algún ejemplo de código secreto a descifrar, en alguna ocasión una argucia para despistar al enemigo.
EliminarUn saludo, Nonsei.
La historia nos ha dejado muchos ejemplos, entre otros para despistar al enemigo. Pero lo que siempre nos ha enamorado ha sido el uso que le ha dado La literatura universal: tesoros, mapas hacia rutas inexploradas, pasatiempos... Toda una ciencia en sí misma.
ResponderEliminarUn saludo
Y lo que disfrutábamos de jóvenes participando de la aventura y de los mensajes ocultos. Más que un cochino en lodazal.
EliminarUn saludo, amigo Félix.
Ay, que se me ha borrado el comentario! No sé si es que había que dejarlo encriptado.
ResponderEliminarLe decía que aún seguimos disfrutando de lo lindo con estas cuestiones, y que yo no puedo resistirme a tratar de descifrarlos, como usted bien sabe :)
Feliz día
Bisous
Ya lo sé, madame. Y le agradezco mucho que no desvele el contenido que logró descifrar la primera hace ya tiempo.
EliminarFeliz día y mucha suerte en la presentación del libro en Gijón.
Saludos.
A mi, el que mas me gustaba, era el de los operadores de radio que hablaban en navajo en la II Guerra Mundial
ResponderEliminarUn saludo
Esa fue buena. No hay nada mejor como tener algunos amigos indios en tiempos de guerra.
EliminarUn saludo.
Hablando de mensajes encriptados, no sé si has tenido la oportunidad de ver uno de los films candidatos al Oscar de este año, titulado "The Imitation Game" ("Descifrando Enigma", en España). Si no lo has hecho, te la recomiendo, sobre todo a tí Cayetano, creo que te va a gustar mucho, para mi es una seria candidata a "mejor película". Tiene que ver con este tema que planteas, y la Gran Guerra. No puedo contar más. Fuerte abrazo.
ResponderEliminarNo conocía la película. Haré por verla.
EliminarGracias, Patzy.
Un abrazo.
No tengo paciencia yo para descifrar mensajes. !Que le vamos a hacer!.
ResponderEliminarSaludos
Es un tipo de pasatiempo que a muchos pone nerviosos.
EliminarUn saludo, Ámbar.
Ufff si este dedito contara....
ResponderEliminarTú no te prives de nada. Jejeje.
EliminarUn saludo, Emejota.
Qué aventuras tan intensas aquellas vividas sin moverse de la silla, sentados sobre una pierna que luego se nos quedaba acorchada, llena de hormiguillas
ResponderEliminarSiempre se recuerdan esos tiempos en los que nos iniciábamos en el apasionante mundo de las novelas de aventuras: Verne, Salgari...
EliminarUn saludo, Ana María.
Libros que te mantenían en un hilo hasta el final. Cuando descubrías el "tesoro" daban un subidón...
ResponderEliminarBesos ( hoy, desde la infancia recordada)
Cierto. Como si llevaras tajada en el reparto. Eras partícipe de la trama.
EliminarUn abrazo, Arantza.
Creo que este seria un mensaje de forma segura.
ResponderEliminar"A güán, a peich, agromenáuer".
Saludos a lo xikito de la calzada.
"Ay canemor".
Lo del humorista de las patillas es criptografía de la buena. Nadie ha sabido hasta la fecha qué demonios significan algunas de sus expresiones, por la gloria de mi mare, que nació después de los dolores.
EliminarUn saludo, dapazzi.
jajajajajaja muy buenas recomendaciones! de estar en un laberinto, tengo entendido que me pego al lado izquierdo y camino sin despegarme y se que sin duda saldre del laberinto! jejeje
ResponderEliminarYo, por si acaso, procuraré no meterme dentro de ninguno. No sea que ande por allí el Minotauro que, según tengo entendido, tiene malas pulgas.
EliminarUn saludo.
Al parecer, desde hace varios milenios, los sacerdotes egipcios ya utilizaban los criptogramas para escribir textos sagrados que no debían estar al alcance de todos los lectores. De hecho, aún se conservan algunos papiros del Imperio Medio que no se han conseguido interpretar.
ResponderEliminarLa "sabiduría", los secretos de los dioses al alcance solo de unos pocos privilegiados. Lo cual ha dado siempre mucho juego literario e incluso cinematográfico. En "El nombre de la rosa", un monje impregna con veneno las hojas de un libro para castigar a los intrusos cuando se mojen el pulgar para pasar página.
EliminarUn saludo, Petra Verde.
La lectura de los libros de aventuras es recurrente cuando empezamos a soñar a tierna edad, pero que retomamos con nuevos bríos y el corazón plagado de recuerdos de adultos.
ResponderEliminarUn beso
Si te gustó en la adolescencia y al releerlo te sigue agradando, sin duda es un buen libro.
EliminarUn abrazo, Carmen.
Parece consustancial al ser humano, y no sólo en tiempos de guerra, la afición ocultar cosas, de impedir que otros se enteren de determinadas cosas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Como dice Petra Verde, parece que la cosa viene de antiguo, con sacerdotes de por medio.
EliminarUn saludo, DLT.