Camino de Ávila
La legua era un sistema antiguo para medir las distancias.Hace poco, en una excursión a Ávila, me encontré este mojón o poste de piedra en forma de seta que me hizo gracia. Un leguario.
Venía a ser la cantidad de camino que una persona era capaz de recorrer en una hora. Lo cual podía variar desde los 4 a los 6 kilómetros más o menos. Fue un sistema muy usado por los antiguos romanos. En el siglo XVIII una orden en España establecía la obligatoriedad de situar "leguarios" en los caminos.
La adopción generalizada del sistema métrico decimal acabó por arrinconar este método.
La legua era también algo fantástico durante la infancia asociado a los cuentos que oíamos o leíamos a temprana edad. Pulgarcito y el ogro que calzaba "las botas de las siete leguas", con las que podía recorrer en pocas zancadas grandes distancias. En la época a la que se refería el cuento no se había inventado el poder teletransportarse ni la máquina del tiempo ni los aviones supersónicos, así que unas buenas botas servían para el caso.
Pero hay otras "leguas".
La localidad peruana de "Carmen de la Legua"
En Santiago de Chile también hay otra localidad que se llama "La Legua", por estar a una hora de camino de la capital.
En la imagen, agrupación folklórica de esa localidad.
En Buenos Aires (Argentina) hay un barrio con el mismo nombre.
En Tordesillas (Valladolid) se celebró en el mes de junio de 2009 esta curiosa prueba para conmemorar el V centenario del encierro en esa localidad de Juana I de Castilla (más conocida como "Juana la Loca" ) por orden de su padre Fernando el Católico y después por su hijo Carlos V.
Cactus en La Media Legua murciana.
En Santiago de Chile también hay otra localidad que se llama "La Legua", por estar a una hora de camino de la capital.
En la imagen, agrupación folklórica de esa localidad.
En Buenos Aires (Argentina) hay un barrio con el mismo nombre.
En Tordesillas (Valladolid) se celebró en el mes de junio de 2009 esta curiosa prueba para conmemorar el V centenario del encierro en esa localidad de Juana I de Castilla (más conocida como "Juana la Loca" ) por orden de su padre Fernando el Católico y después por su hijo Carlos V.
Cactus en La Media Legua murciana.
Y la amiga bloguera Cabopá me comunica que en la Comunidad de Murcia hay también una pedanía con ese nombre. Se llama La Media Legua. Este cactus es representativo de la zona.
Interesantes las publicaciones de las vías de comunicación en la historia española. A mí me encantan esos caminos por los que transitaron los personajes más famosos de la historia. ¡Si las piedras hablaran! como aquella serie de los 70 que recuerdo de mi niñez en la tele de entonces. ¿Ese hito, mojón o leguario estará en el Puerto del Pico camino de Ávila? ¿En Menga? Ya me dirás. Por cierto no sé si habrás cruzado el charco. Si no lo has hecho, te animo vívamente a que aproveches, pues merece la pena y no es tan caro como parece.
ResponderEliminarSaludos colega don Caye.
Conversaciónes con mis cuñados en el campo.
ResponderEliminar-Che Pascual, cuanto hay hasta el pueblo desde aca .
-y unas cinco leguas
-ahh,y cuanto te consume la camioneta
-mas o menos 250 gramos por legua
-no,yo te pregunto litros por kilometro..
- ahi no se ves.
- pero si el tablero te mide kilometros y el nivel del tanque esta en litros
-mira no se, yo te digo que hasta el puente viejo hay cinco leguas clavadas y bien medidas y el tanque lo lleno cuando hice mas o menos 10 viajes al pueblo.
Otra.¿cuanto te rindió la hectarea de trigo?
-mas o menos tantas bolsas por hectarea
-pero la trilladora no embolsa ,vas tirando a granel en la carrindanga y de ahi al granero con el chimango,yo no te pregunto las bolsas ,te pregunto las toneladas que sacas
-mira cuando viene el camionero carga unas 45 toneladas por viaje,lo acompaño hasta la balanza porque sino me camina lindo ,la otra vez me puso de menos bastantes quintales.
bolsas,quintales, leguas....
gramos por litros,estos campestres
la mitad de ellos gallegos,
¿quien los entiende?
Veníamos de Cáceres, por la carretera de la Vera hacia Ávila. Mi cuñado llevaba el coche y yo iba de paquete. Creo que en efecto se trataba del Puerto del Pico porque allí mismo había restos de una calzada romana.
ResponderEliminarDe momento no he cruzado el charco, aunque ya me gustaría. Cualquier año de estos me animo.
Saludos, Juan.
Amigo Nando, si estos campesinos eran gallegos, vas a tener razón: ¿quién los entiende con esas medidas tan extrañas para nosotros como sacos, leguas o fanegas? Aunque la unidad de medida universal dicen por aquí que es el huevo. Me ha costado un huevo. Está un huevo de lejos. Hace un huevo de años que no veo a la familia, etc.
ResponderEliminarUn saludo.
Hola Cayetano,
ResponderEliminarTe tengo que decir que aquí hay una pedanía que se llama "Media Legua",está entre Murcia capital y Alcantarilla,este municipio dista unos 7Km..y en medio la Media Legua...
Oye,han desparecido tus libros de los márgenes del blog,por qué....quedaban muy chulis.
Besicos salados.
No conocía esa pedanía de la que me hablas, La Media Legua, o sea a mitad de camino entre las dos localidades.
ResponderEliminarQuité los libros porque, aunque me gustaban, me agobiaban un poco; por eso he preferido poner un fondo más "tranquilo". Seguro que igual me arrepiento. Jejeje.
Un saludo.
Ja,ja,ja...Cayetano, después me he acordado que en la comarca de Cartagena, hay otra media legua,y creo que por Orihuela,tierra donde habita nuestra amiga Rosa Cáceres, hay otra...Estoy segura,que sí entra dará más información...
ResponderEliminarEse cactus que has buscado por aquí lo llamamos "pitera"...
Besicos profesor,eres un encanto
Hola Cayetano:
ResponderEliminarAunque lo explicas bien, y en España fue donde más se uso este sistema, creo que hay otras leguas. En Francia también se usaba, aunque no se si tenía la misma distancia. Y esta la legua marina, que creo era algo mayor.
La medida más grande del sistema anglosajón de unidades se llama legua imperial, que equivale a casi 5 Kms de distancia. No recuerdo el valor exacto. Son 3 millas (1 milla = 1,6 Km, es decir 4,8 Km).
En América al igual que en España, la gente del campo sigue hablado en legua, con más o menos el mismo recorrido en metros. De hecho lo que se llama en Venezuela "cuadra llanera" equivale en distancia a una legua.
Saludos
Dios santo, no sé como la gente de antes se manejeba así, leguas, maravedís... progresar era realmente una proeza, ahora cualquier idiota se gradúa con honores en la universidad.
ResponderEliminarSaludos
A treinta leguas de Pinto
ResponderEliminary a veinte de Marmolejo
existe un castillo viejo,
que edificó Chindasvinto....
Hablando de leguas...me ha venido a kla memoria esta romanza sobre "la hija del conde, la Pepa", ese querube injertado en pendón desorejado.
Como dice Cabopá, lo de la Media Legua nos es conocido, pero yo te remito a otro topónimo curioso, que uso en una de mis novelas como motivo jocoso, se trata del "camino de Tell" en Orihuela, ya sabes, Guillermo Tell en plan sureste.
Van bien las vacances ¿verdad?
Ahora va a resultar que salen leguas y medias leguas por todos lados. Claro, debía ser algo corriente bautizar los sitios por la distancia a la que se encontraban de algún lugar importante.
ResponderEliminarUn saludo, Cabopá.
Cinco kilómetros, Manuel, es lo que más o menos se puede recorrer en una hora de camino. Una legua pues, como esas otras que traes. Lo de las leguas marinas ya es otro cantar.
ResponderEliminarUn saludo.
Leguas, maravedís, reales de vellón, fanegas, medias fanegas, celemines...¡qué tiempos, Mathias!
ResponderEliminarTambién estaban los cómicos de la legua, aunque a mí, amiga Rosa, me vienen más a la memoria los cuentos de la niñez con sus ogros y sus botas de las siete leguas.
ResponderEliminarUn saludo.
Me has recordado los cuentos de pequeño que ya uno no escuchaba o leía desde que mis hijos eran pequeños.
ResponderEliminarEs interesante todo lo que cuentas sobre la las leguas.
¿Si las piedras hablaran como bien dice Juan?.
Un abrazo
Ay, si las piedras hablaran...seguro que enmudecerían del susto para siempre. Han visto tantas cosas.
ResponderEliminarUn saludo, José Antonio.
son muy abundantes los leguarios en las zonas serranas de Ávila y de Segovia. Además, hay diferentes tipologías (esta en concreto, no la conocía: ¿no os parece que la piedra piramidal puede ser un reaprovechamiento? Da la sensación que lo han puesto como remate final del murete... no sé, conjeturas de uno que no sabe ,jeje!)
ResponderEliminarGracias por la entrada, Cayetano
Aquí la duda está entre si el leguario es anterior o posterior, como remate, como tú señalas, del murete de contención que aparece a su lado. ¡Quién sabe!
ResponderEliminarUn saludo, Diego, y gracias por tu comentario.
A ver si me paso por el Puerto del Pico y veo el leguario que nos comentas, porque queda relativamente cerca de aqui. Espero que en La Vera no pasaras mucho calor con respecto a la Sierra de Gredos (por allí se está más fresquito).
ResponderEliminarSaludos
Por las noches suele refrescar y hace más llevadero el sueño. Donde hace un calor tremendo es ahora por la meseta, por Madrid.
ResponderEliminarUn saludo, Carmen.
Hola Cayetano, interesantísima entrada.Me encantó!
ResponderEliminarSabés? En mi provincia, La Pampa- Argentina (a 600km de Buenos Aires) todavía se usa la medida legua, sobre todo entre la gente de campo, que es casi toda porque es una provincia netamente agro-ganadera. Creo que no se acostumbran o no adoptaron los kms.
En cuanto a lo mencionado en Buenos Aires (Argentina), no es exactamenre un barrio sino que dentro del Barrio San Isidro (Partido de San Isidro) hay una calle que se llama "Fondo de la legua". La toponimia dice que: "En la entrega de tierras que le correspondió algunos de los 63 pobladores que acompañaron a Juan de Garay en su expedición fundadora, se estipuló como medida catastral, parcelas con un frente de 400 varas sobre la costa del Rio de la Plata y una legua de fondo, a este límite hace referencia el fondo de la legua"
Un abrazo ENORME, Profe!
Me encanta ese leguario.
ResponderEliminar¿Cuántos como él habrán desaparecido?
Con lo bonicos que son!
Confío que estés disfrutando del veraneo, Cayetano.
Un abrazo.
Lenny, gracias por tu valiosa información en lo concerniente al barrio o a la calle bonaerense.
ResponderEliminarEspero que no haga mucho frío por allá. Creo que en Córdoba hubo hasta muertos.
Aquí, muchísimo calor.
Un saludo.
Es una pena que desaparezcan, Enrique. A ti, como buen aficionado a la fotografía antigua, te llaman la atención por ser casi piezas de museo.
ResponderEliminarUn saludo y feliz verano.
En Huancayo, ciudad del centro del Perú, hay un famoso paradero de buses llamado también LA LEGUA. Ahí bajaba cuando visitaba a mis abuelos.
ResponderEliminarSaludos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCayetano, me ha gustado mucho tu entrada siempre aprendo cosas nuevas al entrar en tu blog, lo de las leguas es muy interesante.
ResponderEliminarDestaco la seta pues lo que hay escrito en piedra es para SIEMPRE es muy natural, lo mismo que la pitera.
Un abrazo desde mi librillo.
Huancayo, de ahí será una famosa receta "a la huancayna", ¿no? Recuerdo eso de hace tiempo en un restaurante peruano de Madrid. No sé si eran papas u otra cosa.
ResponderEliminarUn saludo, Arturo.
Tienes razón cuando dices que lo que se escribe en piedra es para siempre. Habrá que ir con cuidado a ver qué se pone.
ResponderEliminarUn saludo, Rosario.
En efecto Cayetano. El plato se llama Papa a la Huancaína, y generalmente se sirve como entrada. Es delicioso :)
ResponderEliminarSeñor profesor se aprende mucho contigo. Conocía el concepto antiguo de legua y encontrarte con un mojón de semejantes características estimula la imaginación y el recuerdo. Un abrazo.
ResponderEliminarHola Cayetano... muchísimo frío por acá, bajo cero a diario y nieve en casi todo el país y sí, lamentablemente muertes en muchas provincias. Tremendo!
ResponderEliminarDisfrutá tu verano y paseo. Te abrazo!
Lenny
Aunque hay que reconocer, Emejota, que la palabra se las trae: ¡Mojón!
ResponderEliminarUn saludo.
Efectivamente, Arturo, papa a la huancaína. La comí en un restaurante que estaba detrás de la Plaza de España en Madrid. El restaurante se llamaba "La llama" y tenían otros platos que decían ser de tu tierra como los tamales, el bisteck a la chorrillana, el chupe de camarones, el ají de gallina, un poescado aderezado con mucho jugo de limón y que no sé qué nombre tenía y un dulce de postre que lo llamaban "suspiros de limeña".
ResponderEliminarLa naturaleza se ha vuelto loca con esos temporales de frío y esas olas de calor. Digo yo que algo de culpa tendremos en ello.
ResponderEliminarUn saludo, Lenny.
¡Ah! Ya recuerdo: ceviche de pescado.
ResponderEliminarMi USB no avanza ni una legua ni siete...mas que un USB resultó un marcapasos, pero me permite abrir esto, leeros y en días que tiene generosos deciros hola
ResponderEliminarHola, Cayetano. Me encantó la entrada :)
Es lo que tiene cuando uno sale fuera...Como en casa, en ninguna parte.
ResponderEliminarUn saludo, Almalaire.