lunes, 27 de febrero de 2012

Cinco millones y medio de parados




En 1933, año en que Hitler llegó al poder, Alemania contaba con una población aproximada de sesenta y seis millones de habitantes.
El Führer acabó en pocos años con el paro mediante un programa de rearme, creando un formidable ejército. También acabó con los recursos del país por lo que se imponía forzosamente una guerra de conquista.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Elefantes contra cerdos


Dedicado al bloguero Javier, experto en este tipo de temas.

En la historia militar antigua, los elefantes eran un “arma de destrucción masiva” de primera categoría.
Se sabe que se empleaban estos animales en los combates en India y China hace más de tres mil años.
Luego, el uso militar de los elefantes pasó al Imperio persa, donde se utilizaron en diversas campañas.
En el 331 a. de C. Alejandro Magno quedó impresionado ante el despliegue de elefantes que el rey persa Darío III usó en la batalla de Gaugamela. Tan impresionado quedó que, aunque el macedonio ganó el combate, decidió usar estos animales en posteriores batallas.
Más tarde, en Europa, los elefantes se emplearon con éxito contra los romanos por Pirro en la batalla de Heraclea, en 280 a. C., y en la Segunda Guerra Púnica por el general cartaginés Aníbal, militar que popularizó e inmortalizó el uso bélico de estos animales.
Pero los elefantes tienen un punto flaco.


Según Plinio el Viejo, los paquidermos son muy asustadizos y pierden el control cuando oyen los gruñidos de los cerdos. ¿Qué hacer para que los gorrinos se pongan a gruñir como locos? Pues nada más sencillo que meterlos entre los elefantes y que también sientan miedo, porque un cerdo atemorizado o herido monta una buena. En el sitio de Megara, los soldados megarenses untaron de pez líquida a una piara de cerdas, las prendieron fuego y las echaron contra los macedonios. Los elefantes que estos llevaban, aterrorizados y fuera de sí por los chillidos de las gorrinas, salieron de estampida y así se pudo romper el asedio.

sábado, 18 de febrero de 2012

La Revolución Rusa y el Doctor Zhivago


Doctor Zhivago (1965), la película basada en la inmortal obra homónima del Premio Nobel de Literatura Boris Leonídovich Pasternak, con una banda sonora de lujo a cargo de Maurice Jarre (¡Quién no recuerda el “Tema de Lara” con esa dulce balalaika !)
Una historia de amor apasionado en una época convulsa, la Revolución Rusa.
Algunos opinan que se trata de una historia demasiado irreal dada la naturaleza de la época, dura y cruel, poco dada a sentimentalismos. El sistema zarista de Nicolás II se derrumba sacudido por su ineficacia interna y externa. Rusia vive aquellos años una experiencia traumática con la pérdida de millones de vidas en una absurda Primera Guerra Mundial, luego viene la revolución bolchevique, la guerra civil con el fracaso de los “blancos” a favor de los revolucionarios. Y en medio de todo ello, los amores y desventuras de un joven médico, el Dr Yuri Zhivago, testigo excepcional de su tiempo. Con historias paralelas: la del joven revolucionario Pasha, esposo de Lara (Julie Cristhie), la del prepotente y contrarrevolucionario Komarovsky (Rod Steiger), que abusa de su posición y de su fuerza física para seducir a la joven, la de una jovencísima Tonia (Geraldine Chaplin), ilusionada con su enlace con el joven médico, una interpretación magistral a cargo de un Omar Sharif convincente encarnando la figura de un gran profesional de la medicina, que se debate entre el amor a su esposa y a su amante, y además poeta que es capaz de caer en ensoñaciones con la luna llena tras el ventanuco mientras viaja en un vagón para ganado donde se hacina, entre hambre, frío y miedo, una miserable y pestilente masa humana que huye de los escenarios de la revolución bolchevique para refugiarse en el campo.
La película se rodó en su mayor parte en España, salvo algunas escenas de invierno nevado que se filmaron en Finlandia.
Al ser rodada en nuestro país, nos encontramos con sorpresas tales como estas:
- Las locomotoras eran de la RENFE.
- Los montes nevados no eran los Urales sino la sierra del Moncayo.
- Los bosques rusos nevados pertenecian a tierras sorianas.



- En los alrededores de Madrid se levantó un decorado para simular las calles de Moscú.
Sobre esto hay una curiosa anécdota.
Había una escena de una manifestación, duramente reprimida por la guardia zarista, en la que los extras, españoles de la era de Franco, debían marchar cantando la Internacional. La policía española asistía atónita a esa escena, dudando entre intervenir o no. Los responsables del rodaje comunicaron a las fuerzas del orden que se trataba tan sólo de  una película de ficción. Por si acaso tomaron los datos de todos los extras que cantaban el famoso himno. Yo creo que aquel día más de uno disfrutó de lo lindo.

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También hablan de esto:
http://clandestinodeactores.com/laplacenta/?p=639
http://es.scribd.com/doc/51916624/Dr-Zhivago-1964-1965-anecdotas-durante-su-rodaje

lunes, 13 de febrero de 2012

El héroe de las mil caras y II


LA LLAMADA DE LA AVENTURA

Siguiendo la interesante lectura(*) que iniciamos en la anterior entrada, llegamos a un punto en el que se produce la llamada de la aventura, por la que nuestro héroe se decide a abandonar su mundo cotidiano para cruzar el umbral que le lleve al mundo sobrenatural.
El joven príncipe Siddartha había sido protegido por su padre de todo contacto con la vejez, la enfermedad, la miseria y la muerte. El progenitor no quería despertar en su hijo sentimientos que lo apartaran de su destino como emperador; pero el joven príncipe, paseando por los alrededores de su palacio, llegó a conocer a gente enferma y vio la muerte. Y de esta manera alcanzó algo muy importante para tomar una drástica decisión que cambiaría su vida: la motivación, la llamada de la aventura.

CRUZAR EL UMBRAL

En una buena parte de mitos y leyendas, el paso del mundo normal al de la aventura se hace con apoyo de elementos sobrenaturales propicios que vienen a simbolizar la fuerza protectora del destino.
Así nos encontramos con personajes protectores como
La Virgen, la gran mediadora, con su capacidad de interceder ante el Padre.
Ariadna, que gracias a su ovillo hizo que Teseo regresara sano y salvo de su aventura en el laberinto.
Hermes o Mercurio, intermediario entre los dioses y los hombres.
El hada madrina de los cuentos.
Thoth, el mensajero de los dioses egipcio.
El Espíritu Santo.
Entre los indios americanos del suroeste hay un personaje bienhechor que es la Mujer Araña, una pequeña señora protectora de los hombres y que vive bajo tierra.
Esa fuerza protectora que a veces toma forma humana es la que aparece en la obra de Dante en la figura de Beatriz.


Solo que al cruzar el umbral que separa el mundo conocido y cotidiano del mundo sobrenatural, también el héroe se encuentra con fuerzas contrarias que habitan el mundo de la oscuridad y lo desconocido, al igual que lejos de la vigilancia paternal se encuentra el peligro para el niño.
Así nos encontramos con el cíclope o las sirenas en las aventuras de Ulises; con los sátiros que habitan el bosque; con el ogro de los cuentos o de las leyendas orientales; con el diablo que tienta al héroe poniéndolo a prueba...

Atravesado el umbral protector, el héroe se mueve hacia la aventura.
Para conseguir salir victorioso de ella, ha de superar una serie de pruebas, vencer una serie de obstáculos: las pruebas de Hércules, las de los shamanes de los pueblos del norte (lapones, siberianos, esquimales, tribus americanas...) cuando van a buscar las almas perdidas de los enfermos; vencer a la Hidra de múltiples cabezas; enfrentarse con Medusa o con el Minotauro; burlar al Cancerbero...

Cuando la misión se ha llevado a cabo se completa el ciclo con el regreso: unos vuelven a Ítaca; Jesús resucita entre los muertos; Perseo se escapa con la cabeza de Medusa en el zurrón; Perséfone vuelve del inframundo con su madre (aunque sea a temporadas); Orfeo, desde el otro lado del umbral terrible, regresa al mundo de los vivos junto a su amada Eurídice... o al menos lo intenta. 

Resumen de la aventura.
El modelo general sería este:
El héroe parte de su lugar y camina hacia el umbral de la aventura. Una presencia o una sombra vigila el paso. El héroe puede vencer o convencer a ese guardián para acceder al reino de la oscuridad. Luego avanza a un mundo hostil y amenazante con fuerzas sobrenaturales que le hacen peligrar o que le ayudan. En el culmen de la aventura ha de superar una prueba extraordinaria, tras la que recibe la recompensa (divinización, reconciliación con el padre...) Al final, el último trabajo es el regreso. El bien que trae consigo restaura al mundo (elixir mágico, algún secreto o don: agua del bautismo que lava el pecado original, etc.)

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(*) Joseph Campbell, El héroe de las mil caras. Psicoanálisis del mito. FCE. México, edición de 2011.
Este autor, fallecido en 1987, fue un experto en religiones y en  mitología comparada. Tras muchos años de investigación llegó a la conclusión de que hay temas comunes entre las distintas tradiciones y leyendas que existen en el mundo, algo así como arquetipos que responden a una misma memoria biológica.