miércoles, 25 de noviembre de 2009

Calígula


Fuente de la imagen


Cayo César Augusto Germánico, Calígula, tercer emperador romano de la dinastía Julio- Claudia entre los años 37 y 41 de nuestra era, llamado así porque de joven acostumbraba a calzar las caligae o sandalias de los soldados romanos, ha pasado a la historia como un ser caprichoso y depravado, capaz de cometer los crímenes más atroces. 

La wikipedia dice al respecto:

Existen pocas fuentes supervivientes que describan su reinado, ninguna de las cuales le refiere de manera favorable; por el contrario, las fuentes se centran en su crueldad, extravagancia y perversidad sexual, presentándole como un tirano demente. Aunque la fiabilidad de estas fuentes es difícil de evaluar, de acuerdo con lo que se conoce a ciencia cierta acerca de su reinado, trabajó incansablemente a fin de aumentar la autoridad del princeps; teniendo que hacer frente a varias conspiraciones surgidas con el objeto de derrocarle y luchando a fin de reducir la influencia del Senado, aplastando la oposición que este órgano legislativo continuaba ejerciendo. Se convirtió en el primer emperador en presentarse ante el pueblo como un dios.(1)

Suetonio y Dion Casio son los historiadores que con mayor profusión nos han dejado constancia de las barbaridades cometidas por este excéntrico personaje y nos lo describen como un pervertido sexual y demente, como un ser perverso y cruel capaz de cometer las mayores maldades. Casi todo lo que cuentan son anécdotas y una lista de salvajadas perpetradas por él. Se sabe que los sectores de donde provenían esos historiadores estaban enfrentados con el emperador. La perspectiva de los hechos puede sufrir distorsiones por dicha razón. ¿Hemos de dar crédito al cien por cien de lo que nos cuentan?
Estos historiadores no son contemporáneos del emperador. Suetonio no vivió en la época de Calígula sino posteriormente, en la de Trajano y de su sucesor Adriano, próximo a los círculos de amigos de éstos, como Plinio el Joven. Su interés estaba en ganarse los favores del poder y una forma de lograrlo era ensalzar a los poderosos de su tiempo, rebajando la importancia de los de ayer, como por ejemplo Calígula.
El novelista Robert Graves tomó muchos datos del historiador citado para su obra “Yo Claudio”. Evidentemente le convenía esa versión truculenta por ser más llamativa para sus potenciales lectores.
Suetonio, en su obra Vida de los doce césares, nos cuenta algunas anécdotas terroríficas de Cayo Julio César Augusto Germánico:

"Cap XI
(En su infancia) no podia ocultar sus bajas y crueles inclinaciones, siendo uno de sus placeres más gratos presenciar torturas y el último suplicio de los condenados.
Cap XXIV
Tuvo trato carnal y continuo con todas sus hermanas, y a la mesa las hacia sentar consigo en el mismo lecho, mientras que su esposa ocupaba otro.
Cap XXVI
No mostró más respeto ni bondad con los miembros del Senado. Consintió que muchos de ellos, honrados con las primeras dignidades, corriesen a pie y con la toga junto a su carro por espacio de varias millas, y que durante sus comidas permaneciesen en pie detrás de su lecho o a sus pies con un delantal en la cintura. Hizo matar a algunos secretamente.
Cap XXVII
Como costaban muy caros los animales para el mantenimiento de las fieras destinadas a los espectáculos, designó algunos condenados para que les sirvieran de alimento (…)
Condenó a las minas, a los trabajos de los caminos y a las fieras a multitud de ciudadanos distinguidos, después de haberlos marcado con el estigma del fuego. Encerrábales también en jaulas, en las que tenían que mantenerse en postura de cuadrúpedos, o bien los hacía aserrar por la mitad del cuerpo. Y no mandaba esto siempre por causas graves; a unos, porque no habían quedado contentos con un espectáculo; a otros, porque nunca habían jurado por su genio. Obligaba a los padres a que presenciasen el suplicio de sus hijos.
Cap XXXIV
En los espectáculos de gladiadores dados por él o por otros, hacia degollar a todos los que caían, aunque fuese por casualidad." (2)

El otro historiador aludido anteriormente era Dion Casio, de familia patricia, fue senador con Cómodo, es decir perteneciente a una institución que tanto denigró y humilló Calígula y a la que apartó de la toma de decisiones. No es tampoco por tanto otro árbitro imparcial en este tema.
Dión Casio, en su obra Historia romana, también nos ofrece alguna semblanza del emperador:

"Cap IV
Se olvidó de castigar a muchos de los que eran culpables de grandes crímenes , y mató a muchos que ni siquiera habían incurrido en la sospecha de malas prácticas (...) Nadie sabía bien qué decir o cómo actuar con él.
Cap XV
A uno de los caballos, al que llamó Incitatus, solía invitar a cenar, y se le ofrecía la cebada en recipientes de oro, obligando a los demás a beber a su salud, brindando por la vida del animal y por su fortuna e incluso se comprometió a nombrarlo cónsul, una promesa que sin duda se habría realizado si hubiera vivido más tiempo. " (3)

Sólo dos fuentes historiográficas coetáneas del emperador dan cuenta de él: Filón de Alejandría, que se centra en aspectos menos anecdóticos de la época y externos a la figura de Calígula, y el cordobés Séneca, gran orador en el Senado que por su talento suscitó la animadversión del princeps, faltando poco para ser ejecutado, por lo que su objetividad también se cuestiona:

Disgustado Cayo César por la minuciosidad que afectaba en traje y peinado el hijo de Pastor, ilustre caballero romano, le hizo reducir a prisión, y rogándole el padre que perdonase a su hijo, cual si la súplica fuese sentencia de muerte, ordenó en el acto que le llevaran al suplicio. Mas para que no fuese todo inhumano en sus relaciones con el padre, le invitó a cenar aquella misma noche.”

De la ira, cap XXXIII. Libro II (4)

22 comentarios:

  1. Es una figura fascinante. Parece que el inicio de su reinado no fue malo y que todo se torció tras una enfermedad que le tuvo al borde de la muerte, he leído que si pudo ser meningitis o alguna otra infección que afectara al sistema nervioso...

    ResponderEliminar
  2. John Hurt, ese pedazo de actor, brillando como nadie que haya hecho de tan nefando personaje jamás... Hay escenas en la serie de Yo Claudio que siguen poniendo el vello de punta...

    ResponderEliminar
  3. ¿Por qué será, José Luis, que hay personajes que fascinan cuando son excéntricos o crueles o sádicos? Digo yo que será porque se salen de lo normal.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. En la serie de "Yo, Claudio", basada en la obra de Graves se cargan las tintas en los aspectos brutales de Calígula, siguiendo la versión de Suetonio. El inquietante John Hurt borda el personaje. En Roma dirían: "niño, si no te comes toda la sopa, voy a llamar a Calígula."

    ResponderEliminar
  5. Ya, pero es que con personajes como este, si es que es cierto la mitad de lo que se cuenta, cualquiera era el guapo que se atreviera a escribir ciertas cosas en vida suya. Yo cuestionaría tambien, por tanto, a aquellos contemporaneos que no dicen nada al respecto, por razones obvias: uno no era del todo libre para escribir ciertas cosas sobre el emperador, y era mejor para la salud omitirlas y limitarse a contar anecdotas.
    Lastima que se hayan perdido las memorias de Agripina. Me gustaría saber qué tenía ella que contar.
    Pero que gran obra la de Robert graves, de todos modos! Y la serie les salió redonda con esos magnificos actores.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  6. Supongo que el morbo voyeur hacia las desgracias ajenas... y si han pasado decenas de siglos ... pero tienes razón en una cosa, es más fácil pasar a la posteridad como un carnicero que como un brillante científico... seguro que si se hace un ranking de popularidad Hitler ganaría a Newton...

    ResponderEliminar
  7. En efecto, madame, Agripina tendría mucho que contar de aquellos tiempos. Una pena. La serie era formidable. Yo la disfruté mucho. Todavía tengo por ahí algunos capítulos grabados.
    Un saludo y feliz día.

    ResponderEliminar
  8. Desde luego que sí, José Luis. El morbo vende. Recuerdo una anécdota reciente: por las mismas fechas en que se mató Lady Di -o la mataron- falleció Teresa de Calcuta ¿Quién fue noticia? ¿Es justo eso? Ahí está el quid de la cuestión.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. Yo me pregunto si era tan malo como lo pintan o si la imagen que nos vendieron de él venía determinada de su mala relación con el Senado tal y como indican algunos autores actuales. Y totalmente de acuerdo con Jose Luis, hay figuras brillantes de la historia de Roma que al no despertar este morbo no han tenido la misma atención.
    1 saludo!!

    ResponderEliminar
  10. Yo me inclino también por la versión que dice que tenía muchos enemigos entre la clase senatorial. Hay algo de exageración interesada y el primer interesado fue Robert Graves que, al cargar las tintas, tuvo mayor éxito de ventas. No creo de todas formas que el señor "sandalias" fuera un santo varón.
    Un saludo, Bragi, y gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  11. Imagino que habría un término medio. Ni Calígula sin ser bueno sería tan malo, ni los historiadores contaban toda la verdad.

    Recuerdo la serie aunque en aquella época aún andaba por la infancia. A ver si la encuentro por internet y me la bajo.

    ResponderEliminar
  12. Hola Cayetano:

    Pienso que si preguntas en la calle por un emperador romano en general la gente dira Calígula o Nerón. La TV y el Cine han hecho mucho por ambos, pero definitivamente el morbo vende.
    Se cuenta uno por uno los muertos por la gripe A. Por gripe estacional, han muerto 350 en lo que va de otoño y nadie ha dicho nada..... El morbo de morir por gripe A (que es la misma gripe estacional)...

    Saludos

    ResponderEliminar
  13. Creo que Calígula ha acabado siendo el prototipo de emperador romano depravado. Así, analizando las historias que nos cuentan de Roma, existirían los emperadores justos (veánse Adriano, Marco Aurelio, Tito, Trajano, Augusto, por ejemplo) y los tiranos (Nerón, Calígula, Cómodo). Y todo ello responderá a una imagen real pervertida por los contemporáneos y los escritores posteriores a raíz del partidismo político. Con ello no quiero decir que no fuesen así, sino que sus imágenes y actuaciones se desvirtuaron con el tiempo. Todo ocurre así en la Historia: es subjetiva porque es protagonizada por hombres e interpretada por hombres. Qué le vamos a hacer.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  14. Kassiopea, eso pienso yo de Calígula: ni tanto ni tan calvo.
    Intenta conseguir la serie. Merece la pena.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  15. Manuel: si preguntas por un emperador romano citan los que comentas y, si me apuras, todavía peor, dicen Julio César, que no fue emperador.
    Lo del morbo hacia la gripe "A" se junta con los intereses de las farmacéuticas, las cortinas de humo por parte de los políticos... Ya sabes.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  16. Así es Carmen. Tenemos una tendencia a encasillar lo que sabemos: los buenos, los malos (nos olvidamos de incluir a Diocleciano, "malo" para los cristianos). Faltan los del grupo "listillos" o "aprovechados", como Constantino o Teodosio; pero para otros serían los mejores. En fin: todo es cuestión de perspectiva.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  17. ¡Ay, Sandalita, Sandalita! es decir, calígula. Siempre me ha dado qué pensar eso de que una criaturita que de pequeño tuvo que ser una monada, la mascota del ejército, con sus caligas como de muñequito, se convirtiera de adulto en un monstruo de depravación, al que todo se le consentía, como se le consiente siempre a los mayores tiranos, que parecen poseer el poder de secuestrar voluntades.

    ResponderEliminar
  18. ¿Será que de pequeño no le pusieron límites y le rieron todas las gracias? Porque así es como se hacen los grandes tiranos y los inmaduros. También es cierto que este hombre no estaba muy bien de la "olla".
    Un saludo, Rosa, y feliz domingo o lo que quede de él.

    ResponderEliminar
  19. A fuer de las fuentes, poco confiables seguramente,debia padecer alguna enfermedad mental grave de las que hoy se pueden tratar compensando al paciente de manera tal que pueda tener un relativo equilibrio. La cinematografia lo muestra en la extraña Peli que lleva su nomnbre,pelicula que en si merece un analisis aparte. Pensada como obra histórica con el guión del gran intelectual yanqui como fue Gore Vidal y un elenco espectacular con Helen Mirrer por Ej,derivo ante su abandono por faltya de presupuesto en una vulgar porno explicito

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un personaje que da mucho juego en el cine por su marcado carácter de loco y psicópata. Su sadismo era proverbial. Hubo una serie que pasaron hace tiempo por televisión, "Yo, Claudio", en la que retrataban muy bien al emperador.
      Un saludo, Nando.

      Eliminar
  20. Resulta algo terrible, lo mismo que quienes disfrutan con dicho tipo de biografias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El morbo vende mucho. Ahí tienes aquella serie de Robert Graves, "Yo, Claudio", que, por cierto, era bastante decentilla en cuanto a calidad interpretativa.
      Saludos, Emejota.

      Eliminar