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viernes, 29 de marzo de 2013

Una noche de pesadilla


Marzo de 1942.
En Polonia comienzan las deportaciones de judíos al campo de concentración de Auschwitz.
Lo de concentración era un eufemismo de los nazis alemanes que ocultaba una realidad mucho más cruel y macabra. En realidad se trataba de un “campo de exterminio”, de un matadero cuyo objetivo era el asesinato masivo a gran escala, de forma planificada, un genocidio que respondía al proyecto llamado “la solución final”.
En poco menos de tres años se calcula que fueron aniquilados un millón y medio de personas, de todo tipo de edad y sexo. Su único delito era ser de raza judía. Y no solo se asesinó a judíos, también desfilaron por las cámaras de gas testigos de Jehová, homosexuales, patriotas rusos y polacos.
Tres años después, en enero de 1945, el ejército ruso entró en el campo, poniendo fin a esta macabra pesadilla, quizá la noche más larga y oscura de nuestra historia reciente.

Los hombres a un lado, las mujeres y los niños al otro


Guardianes del campo
¿Una raza superior?



domingo, 30 de septiembre de 2012

Los españoles y la Segunda Guerra Mundial





Siempre que relacionamos Segunda Guerra Mundial y España, aparece nuestro país como ausente, con esa “no beligerancia” calculada que se sacó el dictador gallego de la bocamanga para no enojar al Führer tras la frustrante reunión de Hendaya, una "no intervención" que convertía a España en  una nación de segundo orden, apartada de todo protagonismo, al margen de los acontecimientos que estaban teniendo lugar y que iban a configurar el nuevo orden internacional una vez que concluyeran las hostilidades. Un país destrozado y empobrecido que salía con muletas tras la salvaje mutilación que supuso nuestra guerra civil y que de esta manera quedó relegado a poco más que espectador en un rincón de la historia.
Pero cuando revisamos nombres y acontecimientos, diversas noticias aparecen como destellos de luz en medio de la noche. Dos hechos traigo a colación de los que posiblemente muchos ciudadanos, independientemente de su ideología,  se sientan particularmente  orgullosos.
España fue protagonista en la guerra mundial gracias, entre otras, a dos actuaciones memorables y decisivas. Es más, sin temor a equivocarnos, podríamos afirmar que estos dos hechos contribuyeron a que los aliados derrotaran fulminantemente a las fuerzas del Reich.

 
Joan Pujol

El primero de ellos es el papel que jugó Joan Pujol, un agente doble apodado Garbo, que manejando hábilmente su función de espía internacional, supo mantener la frialdad necesaria e hizo posible el Desembarco de Normandía, al enviar a los confiados alemanes una información falsa sobre el lugar elegido para tal efecto. En efecto, Hitler mordió el anzuelo al creer, por la información recibida, que el desembarco aliado se haría en otro momento y en el paso de Calais, a casi 300 km de Normandía, por lo que se evitó la concentración de tropas en el lugar y en el tiempo donde realmente ocurrió, posibilitando así el triunfo de la operación aliada.

El segundo fue el papel decisivo que jugaron los exiliados españoles republicanos alistados en la División Leclerc en la liberación de París. La novena compañía, “la 9”, como la llamaban, estaba formada básicamente por españoles republicanos y anarquistas. El primer blindado que entró en París en su liberación se llamaba nada menos que “Guadalajara”, seguido de otros con los apelativos de “Teruel”, “Belchite”, “Guernika”, “Don Quijote”, etc.

Los españoles ayudaron a ganar la guerra a las fuerzas aliadas. Fueron protagonistas valiosos.  Otra cosa es que tras culminar esa meta, se hubiera producido un reconocimiento justo de estas gestas por parte de los vencedores.
Héroes olvidados. Actores de segunda fila en la película de la guerra donde los triunfadores oficiales fueron otros.
El papel de los españoles en la liberación de París no se vio justamente valorado por las autoridades galas hasta fechas muy recientes.

martes, 1 de septiembre de 2009

Aniversario de una guerra


Imagen: Wikipedia

70 ANIVERSARIO DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL




Tal día como hoy hace setenta años comenzó la Segunda Guerra Mundial.
En el fondo, el camino hacia el conflicto ya había empezado antes: Adolf Hitler, en busca de su "espacio vital", saltándose todas las condiciones de paz impuestas en el Tratado de Versalles, había preparado un formidable ejército de 13 millones de soldados.

Antes de la invasión de Polonia, acontecimiento que marcó oficialmente el inicio de las hostilidades, el führer ya había dado una serie de pasos de importancia y gravedad: el Anschluss o la unión de Alemania con Austria, la anexión del Sarre, la remilitarización de la Renania , la invasión de Checoslovaquia y la anexión de los Sudetes...

Hasta aquí el máximo nivel de tolerancia de las potencias europeas en su equivocada política de apaciguamiento, cuyo punto culminante se alcanzó en la Conferencia de Munich. Demasiado tiempo perdido inútilmente. Cuando se habla de las responsabilidades por el estallido de la guerra, siempre se menciona el afán imperialista alemán por conquistar un vasto territorio que diera cabida a todos los pueblos de raza aria, el III Reich; pero se olvida con frecuencia la pasividad y la paciencia mostradas por Francia y Reino Unido hacia un país que se saltó lo acordado en Versalles cuando acabó la Primera Guerra Mundial.

Cuando Hitler reclamó el "corredor polaco" o pasillo de Dantzig, con el pretexto de construir una autopista que uniera las dos partes en que quedó dividida Alemania, ya era demasiado tarde para detener la guerra. El pacto de no agresión germano- soviético, con el objetivo de repartirse Polonia, mantuvo a Rusia al margen de todo conflicto en un principio, dejando manos libres al ejército alemán.

jueves, 6 de agosto de 2009

Aniversario de Hiroshima

HIROSHIMA


Tal día como hoy de hace 64 años tuvo lugar el bombardeo sobre Hiroshima.
Un ataque nuclear de EEUU contra el Imperio Japonés en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

El 6 de agosto de 1945, recibiendo órdenes del presidente Truman, se lanzó por primera vez en la historia una bomba atómica.

Los habitantes de la ciudad estaban confiados. De hecho habían visto infinidad de veces sobrevolar sobre sus cabezas los aviones norteamericanos y se habían acostumbrado a ello. Nunca habían sido atacados. Desconocían que en otra parte estaban reservando ese blanco para el momento propicio.

El resultado: decenas de miles de muertos, de forma directa o indirecta por onda expansiva, radiación, enfermedades derivadas como leucemia o cáncer, etc.

Como Japón no se rindió inmediatamente, a los pocos días se lanzó otra bomba sobre Nagasaki.

Las valoraciones sobre el lanzamiento de las bombas, "little boy" y "fat man", como las llamaban cariñosa y cruelmente los americanos, se enmarcan en tres sentidos distintos:


1.- El lanzamiento de bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki puso fin a la Segunda Guerra Mundial, al demostrar a Japón el enorme poder destructivo de la potencia americana, evitando así la prolongación innecesaria del conflicto y un mayor coste humano y económico.

2.- La bomba atómica fue también una demostración de fuerza frente a Stalin, aliado de los EEUU durante la guerra. La URSS se iba perfilando como la otra gran potencia para la inmediata postguerra. Había que demostrar quién tenía verdaderamente el control del mundo en sus manos.

3.- Fue un acto de enorme crueldad para demostrar la superioridad norteamericana, donde se masacró a la población civil, una acción genocida dirigida contra un pueblo inocente. No tiene justificación alguna.

Imagen: Anne Frank guide

martes, 28 de abril de 2009

MAUS



Un cómic genial sobre la persecución de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial: "Maus , historia de un superviviente", de Art Spiegelman, Premio Pulitzer 1992.
La historia, de casi 300 páginas, se desarrolla en Polonia, cuando la invasión alemana.
Los protagonistas no son personas, sino animales.
Aquí los judíos son ratones; los polacos son cerdos; los nazis, gatos; los libertadores americanos, perros. ¡Ah! Se me olvidaba: el principal campo de concentración polaco tiene por nombre “Mauschwitz”.

¿Quién ha dicho que los tebeos son sólo cosa de chavales y que las historias que se cuentan tengan que ser sólo de humor o de entretenimiento? Esto es arte. No es una historieta, sino una novela gráfica para adultos. Esto tiene calidad. Y además, algo muy importante: te hace pensar. Y si alguien lo duda, que le eche un vistazo.


Foto Maus: PILA

lunes, 20 de abril de 2009

La historia que pudo ser y no fue



Francisco Franco Bahamonde, famoso militar durante la República por dirigir eficazmente la represión en la Revolución de Asturias, vencedor en la Guerra Civil y Jefe de Estado español, mantuvo una postura de neutralidad o “no beligerancia” durante la Segunda Guerra Mundial; sin embargo, ayudó de alguna forma a la Italia Fascista y a la Alemania Nazi contra la Rusia estalinista: envío de la División Azul para colaborar con las tropas de Hitler en su campaña contra la URSS.

En este contexto bélico tuvo lugar la reunión de Hendaya (Francia) entre Hitler y Mussolini el 23 de octubre de 1940.

La reunión encaja dentro de la llamada “Operación Félix”, un plan hispano- alemán para la toma de Gibraltar. Se trataba de debilitar el poderío británico al quitarle el control de la entrada al Mediterráneo. El territorio español sería también base de ataque y vía de tránsito para acciones en el norte de África.

Hay diferentes versiones sobre lo que se habló en Hendaya.

Unos piensan que Hitler presionó a Franco para que entrara en el conflicto mundial por las ayudas prestadas durante la Guerra Civil, a lo que el Caudillo se negó argumentando que España no estaba en condiciones de soportar una nueva guerra.

Otros creen que Franco quería entrar en el conflicto a cambio de territorios: Gibraltar, Marruecos francés... Pero para los alemanes, el Mediterráneo era el “espacio vital” italiano y además no querían la enemistad del régimen colaboracionista de Vichy (Francia, mariscal Petain)

Una postura intermedia, combinación de las anteriores, opina que en el entorno de Franco habia dos posiciones distintas:

· La de los Falangistas, partidarios de entrar en guerra junto a los compañeros fascistas de Italia y Alemania y frente al enemigo común: la democracia liberal y el comunismo soviético.

· La de los Militares y Católicos, amigos de la neutralidad.

Según esta versión, Franco, para quedar bien con los falangistas y no “dar calabazas” al Führer, pediría lo imposible: territorios y ayuda material para la guerra, incluyendo aviones y armamento, a lo que éste se negaría.


La pregunta es:


¿Qué habría ocurrido si Franco hubiera entrado en guerra junto a Hitler?

¿Habríamos tenido igualmente una larga dictadura de casi cuarenta años?

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viernes, 17 de abril de 2009

La historia que fue y la que pudo ser


Breve resumen de la Segunda Guerra Mundial


Fuente de la imagen: Enzobook

Poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi había constituido con Italia y Japón un eje o alianza para repartirse sus zonas de influencia, espacio vital o áreas de expansión imperial: el eje Roma- Berlín- Tokio.

Con la invasión de Polonia por las tropas de Hitler, la virulencia y contundencia de sus ataques obedecieron a una estrategia de guerra- relámpago, encaminada a golpear duramente al enemigo en el menor tiempo posible, eludiendo la táctica de la guerra de desgaste, tan empleada en el conflicto mundial anterior, que resultó ser letal para las tropas alemanas.

En un principio, las victorias se sucedieron una tras otra a favor del Reich: campaña de Noruega, ofensiva oeste sobre Bélgica y los Países Bajos, ocupación de Francia... En la batalla de Inglaterra, la Luftwaffe alemana no pudo abatir la superioridad aérea británica, dejando el asunto pendiente para mejor ocasión. Después, junto a Mussolini, se inició con éxito la campaña de África. A continuación, la ocupación de Grecia y Yugoslavia. Después, el ataque a Rusia, la “Operación Barbarroja”. Y a partir de ahí, la suerte cambió para el Führer: derrota en Stalingrado, derrotas del Afrika Korps del general Rommel en el Alamein (Egipto), derrotas en el Pacífico del aliado nipón...

Los desembarcos aliados en Sicilia y Normandía, junto al avance decisivo del ejército soviético en el Este, actuaron a modo de rodillo y, poco a poco, los enemigos del Reich se hicieron dueños de la situación.

Tras la derrota de Mussolini y Hitler por los aliados, los norteamericanos pusieron punto final a la Segunda Guerra Mundial con el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Japón se rindió y los aliados ganaron la guerra.


La pregunta es la siguiente:


¿Qué hubiera ocurrido si el secreto atómico hubiera llegado antes a manos de Hitler que a los norteamericanos?


















La Segunda Guerra Mundial

Imágenes de la Guerra





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