viernes, 15 de mayo de 2009

Una visión de la posguerra española III

TODO PARACUELLOS


Un tebeo, cómic o historia gráfica para adultos

El gran Carlos Giménez es un referente importante para todos los seguidores del buen cómic (a Carlos le gusta llamarlos “tebeos”) tanto en el tema urbano, con “Los profesionales”, “Rambla arriba, rambla abajo”... como en el de la inmediata postguerra: “Paracuellos”, “Barrio”…, donde se nos cuentan sucesos muchas veces vividos en carne propia. Carlos Giménez, de padre fallecido y madre enferma, fue internado con cinco años de edad en el Auxilio Social, dependiente de la FET y de las JONS, pasando su infancia en diferentes instalaciones, lo que dota a lo contado de mayor verosimilitud y una escalofriante impronta de vivencia personal.

Por las páginas de “Paracuellos” pasan (circulan, pululan, discurren, malviven, sufren…) niños orejones y hambrientos, de enormes ojos tristes y aterrados, seres desprotegidos y castigados, faltos de cariño, a los que la vida ha arrinconado en el desván de los olvidados, en la orilla de los perdedores. Frente a ellos, como un muro infranqueable e inmisericorde, la maldad, la autoridad despótica y abusiva por parte de los responsables del Auxilio Social que, haciendo gala de un sádico repertorio de vejaciones y malos tratos, utilizan a los chicos como blanco de sus frustraciones, represiones y miserias.



Imagen: truchafrita.net



Todo Paracuellos es un recorrido por estos centros del Auxilio Social, verdaderos campos de internamiento, cárceles auténticas donde aparece la brutalidad más zafia e impune de los vencedores en la pasada guerra, donde los chicos pretenden sobrevivir aprendiendo artimañas para conseguir un poco más de pan o alguna cosa que les alivie el hambre.

Carlos Jiménez, dibujante y guionista, autodidacta siempre, aprendió a dibujar desde niño leyendo, copiando e imitando el estilo de los tebeos que llegaban a sus manos (El Cachorro de Iranzo, el Capitán Trueno de Víctor Mora y Ambrós…) Él mismo nos dice:

“Fui un niño que quiso ser dibujante de tebeos. Soy un sesentón que se ha pasado toda su vida haciéndolos. No sé hacer otra cosa y no he querido hacer otra cosa.”

De una entrevista a Carlos Jiménez


Más información aquí

y también en la

WEB de Carlos Giménez


Imagen en Aula de letras





6 comentarios:

  1. Ví algunos de esas viñetas hace tiempo. Hay pensar lo que pasaría por las mentes de aquellos perdedores de la guerra. Me es imposible meterme en sus mentes por dentro. Desde luego habría que tenerlos muy "bien puestos" para resistir miseria material y hambre, además de "lavado de cerebro" y humillación desde la mañana a la noche, para no caer en la propia degradación moral. Lo que mas hiela la sangre es ver a chiquillos austados y reprimidos, porque esa represión, a esas edades, es especialmente castrante, al quedarse con esos traumas para toda su vida adulta.
    Estos días,explicando a jóvenes de 17 y 18 años la postguerra, me doy cuenta de la suerte que tienen al no haber vivido aquellos años de sus abuelos, que hoy les hacen tanta gracia y les parece que les estoy vacilando, por las cosas que les cuento y que, hasta yo mismo que lo viví, me parecen increíbles.
    Saludos.

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  2. Para los chicos de hoy las historias que les contamos parecen de otro mundo. Afortunadamente no las han tenido que sufrir. De todas maneras es bueno que las conozcan.
    Un saludo, Juan.

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  3. Hola Cayetano, soy vangelisa, me han regalado el premio LAZOS Y AMISTAD, a mi vez te lo regalo a ti, aceptalo, tu me sigue siempre en mi blog vangelisa, pero yo te lo regalo desde mi blog "pensamientos vangelisa",pues me llena más que el otro.Hoy te mando un beso, otro día saludos :)

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  4. Gracias por tu detalle, Vangelisa.
    Acepto encantado tu regalo.
    No estoy muy al tanto de estas cosas.
    Veo por tu blog que puedo pasarlo a otras personas, pero no sé qué tengo que hacer.
    Saludos.

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  5. Es que como gracias a las grandes investigaciones del doctor Nájera el marxismo era una enfermedad... en fin, que ahora está empezando a salir la verdad de aquellas instituciones de la dictadura, algo que pensábamos que solo había ocurrido en Argntina o Chile, pero lo de los niños de aquí fue de aúpa ... tanto de los robados como de los "reeducados"

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  6. Totalmente de acuerdo contigo, José Luis.
    Ha pasado tanto tiempo que se nos han olvidado muchas cosas, por eso conviene recordarlas de vez en cuando.
    Saludos.

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