miércoles, 2 de noviembre de 2016

Katia




El último regalo que te dejó Alexei no fueron ni flores ni bombones, ni siquiera una frase educada, ni un gesto amable, ni un billete de cien euros,  ni el pasaporte que te había quitado para que no pudieras salir del país; el último regalo fue una paliza que se saldó con algunas magulladuras, el labio partido y un diente roto por haber intentado escaparte para ir con el cuento a la policía.

Habías llegado hasta allí engañada, como tantas otras compatriotas tuyas. Te habían prometido trabajo en España. En la hostelería. Y lo que encontraste fue el infierno. Secuestrada, maltratada, vejada, amenazada, obligada a ejercer la prostitución en aquellos pisos inmundos, en aquellos tugurios sucios y deprimentes, en esos sórdidos bares de carretera de mala muerte, de los que te cambiaban de vez en cuando no fuera que algún cliente encaprichado se enamorara de ti e intentara sacarte de allí. Por eso os sustituían por otras cada cierto tiempo. Y eran implacables con las que intentaban escapar o irse de la lengua con la policía. Lo normal, si no se obedecía, eran las palizas, las quemaduras con el cigarro, los cortes con navaja… Aquella gentuza mafiosa no tenía escrúpulos. Solo les interesaba el dinero. Y tú eras un objeto, una simple mercancía, no una persona.

La situación en tu país era mala. La caída del comunismo agrandó el abismo entre los ciudadanos. La mayoría perdió poder adquisitivo, mientras que una nueva clase de aprovechados dedicados a los negocios vio la ocasión propicia para forrarse. De las cenizas del socialismo soviético renació un ave fénix oportunista que se fue apoderando de los recursos naturales del país…



A partir de 1991 varios millones de rusos perdieron su trabajo y hubo un cambio salvaje en la estructura de la propiedad, privatizándose una multitud de empresas. Fue el inicio de un cambio terrible. La miseria creció de forma alarmante entre tus paisanos. Muchos no tenían ni para comer. Por eso, como muchos compatriotas tuyos, decidiste dar el paso e irte a buscar fortuna a Europa. Te prometieron esto y lo otro. Tú te lo creíste porque necesitabas creer en algo. Y te engañaron.

Una trama mafiosa compuesta por rusos y españoles tenía todo preparado. El falso contrato, el viaje, la casa donde ibas a residir… Al llegar a España cambiabais de propietario. Los mafiosos de aquí compraban a los que os habían secuestrado  la deuda contraída por vosotras y vuestra explotación cambiaba de manos. Los gastos originados por la compra de los billetes y de los visados, incrementados ahora por los derivados del alojamiento y la manutención, pasaban entonces a ser gestionados por otros nuevos amos. A través de la Embajada francesa en Moscú se habían expedido vuestros visados Schengen en 2003. El viaje se hacía primero en autobús hasta Varsovia. Una vez que se entraba en el espacio comunitario, el traslado era en avión hasta la ciudad de destino: Madrid, Barcelona o Málaga. El encargado de gestionarlo todo era un hombre al que no llegaste a conocer, propietario de varias agencias de viajes en tu país.


Continúa...

Fragmento de un capítulo de "En la frontera". Un pdf de descarga gratuita.

32 comentarios:

  1. Una triste historia que se esconde más cerca de nosotros de lo que creemos. A veces nos la cuentan por el telediario o en el periódico, en las novelas y en las crónicas de sucesos, para hacernos salir de la plácida realidad en la que vivimos. Y a veces, la mayoría, ni nos inmutamos, porque, al fin y al cabo, le pasa a otras...
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy cierto. Miramos para otro lado cuando el problema es de los demás. Debe ser la condición humana.
      Un saludo, Carmen.

      Eliminar
  2. Estremecedor Cayetano. Cuando recuerdo que ocurren cosas así tiemblo ante la mala fortuna de las victimas y me entran pensamientos iracundos y vengativos hacia los verdugos y toda la estructura sociomental donde surja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, resultan realmente indignantes. Pero ocurren estas cosas.
      Un saludo, Emejota.

      Eliminar
  3. Intenso relato Cayetano. Siempre pierden (perdemos) los mismos. Hablan de "todo lo bueno" que vendrá después de los "correctivos" y ya ves...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un mundo hecho para los ladrones, los sinvergüenzas y la gente sin escrúpulos.
      Saludos, Manuel.

      Eliminar
  4. El triste reflejo de una realidad más que palpable. En busca de algo mejor se sumerjieron en un mundo comandado por personas ruínes. Y los que buscan los servicios no alcanzan el grado de culpabilidad de las mafias (unos por ignorancia, otros por mirar hacia otro lado) pero sería conveniente que pensaran que no siempre París vale una misa...
    Un saludo¡

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y que si no hubiera consumidores, el negocio se iría al garete.
      Un saludo, Félix.

      Eliminar
  5. Un problema con el que parece difícil acabar. Está extendido, y prolifera. Detienen a unos y surgen otros a escasos metros.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy complicado y diverso este mundo.
      Feliz tarde - noche, igualmente.
      Un abrazo.

      Eliminar
  6. Un historia que se repite demasiado a menudo desde que el mundo es mundo. Y que parece que en el Siglo XXI no va a acabar tampoco.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La esclavitud, una lacra que se sigue arrastrando desde milenios.
      Saludos, Carlos.

      Eliminar
  7. Problemas y situaciones que nos indignan y con los que convivimos cada día en esta sociedad cada vez más degradada. Hemos ido perdiendo poco a poco y casi sin darnos cuenta esos valores que hacían de nosotros seres racionales en los que el sentido de la dignidad y del respeto importaban más que los bienes materiales.
    El cómo solucionarlo es un tema de debate.
    Un abrazo Cayetano

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Complicado asunto, pero muy necesario ese debate en profundidad que propones.
      Un abrazo, Ambar.

      Eliminar
  8. Es la triste verdad que esconden esas luces de neón que brillan al lado de la carretera.

    Tramas mafiosas, políticos locales que miran hacia otro lado, clientes que no se preguntan que demonios hace una mujer joven y bonita vendiendo su cuerpo al primer baboso que ponga unos billetes encima del mostrador....

    Y lo triste es que siempre existirán países exportadores de mujeres que no nacieron para ser esclavas.

    Un toque de reflexión en nuestra civilizada Europa.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre será un tema complicado que necesita de una reflexión profunda y amplia.
      Un abrazo, Rodericus.

      Eliminar
  9. Duro relato de una realidad que se ceba en las mujeres.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es. Y se ceba más en los colectivos más débiles y, de por sí, ya maltratados.
      Un abrazo, Valverde de Lucerna.

      Eliminar
  10. Mientras haya clientes para estos "servicios" no se va acabar este tráfico. Y, por desgracia, creo que siempre habrá clientes en algún lugar del mundo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por desgracia se trata del oficio más viejo del mundo. Otra cosa es considerar los tipos diferentes de prostitución y su grado de voluntariedad. En este caso, hablamos de trata de mujeres a las que se engaña y esclaviza.
      Un saludo, Xibelius.

      Eliminar
  11. El mundo es un medio hostil. Cada vez creo con mayor certeza que Hobbes tenía razón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No le faltaba razón a Hobbes. Lo malo es que hoy los lobos son siempre los mismos y las víctimas también.
      Un saludo, Ángel.

      Eliminar
  12. Y de la existencia de esos lobos que los son para sus congéneres, la necesidad de regular y castigar los abusos, sea sobre estas pobres mujeres, inmigrantes hacinados en barcazas en medio del mar, etc... Difícil asunto que la sociedad no ha logrado resolver aún. En tu primera respuesta quizá se halle la causa: la condición humana; la solución, aún no se ha encontrado, por lo que se ve.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece como si la injusticia, los abusos o la crueldad fueran una lacra que arrastrara la humanidad desde siempre.
      Un saludo, DLT.

      Eliminar
  13. La situación de estas mujeres es complicada y este tráfico desaparecería si no hubiese clientes dispuestos a pagar por el servicio que ellas les ofrecen a la fuerza obligadas por la mafias.
    Lo que no entiendo es si la ley sabe de la existencia de todo este trafico porque no actúan en consecuencia y cae sobre ellas con todo su peso.
    Esperemos por la continuación para saber el desenlace.
    Saludos Cayetano.
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El miedo y su situación irregular hacen que muchas de estas mujeres no se atrevan a denunciar a sus explotadores.
      Un saludo, Puri.

      Eliminar
  14. Una realidad, dura y fría como el clima del Este, en la que las personas se convierten una vez más en una mercancía con la que negociar y a la que marcar...

    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dura realidad, en efecto, como esa que describes con cuatro o cinco pinceladas en forma de duras palabras cuando hablas de esas ciudades de asfalto hirviente y soledad.
      Dichosos los ojos. Siempre bienvenido a esta tu casa.
      Un abrazo, Borja.

      Eliminar
  15. Tu relato no puede ser más verídico, es también un homenaje a esta gente tan sufrida.
    Qué pueblo tan maltratado, el ruso. De siervos del zar, cuando creían que les llegaba la libertad, apareció Stalin, y de ahí, empezando a organizar una democracia, brotaron las mafias. Ya les toca tener justicia. Continúo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy maltratado, es cierto: zarismo, primera guerra mundial, revolución, guerra civil, segunda guerra, estalinismo... Y de postre, las mafias. Pocos pueblos aguantarían tanto.
      Saludos, Ana.

      Eliminar
  16. Sobre la Trata (de blancas, como lo llamábamos antes) y las mafias, ya te comenté en la segunda parte de esta historia.

    Aquí quiero señalar algo sobre el advenimiento de las mafias y la caída del Comunismo. Si hubiera sido un buen sistema, no hubiera caído ¿o si? las mafias ya operaban antes dentro del la estructura del Partido, aunque luego se desbocaran. El sistema se corrompió por dentro, de ahí el derrumbe, aunque hubiera presión externa, como suele haber. Así lo veo yo.

    Otro abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aunque hubiera sido medianamente bueno -que no lo fue-, también habría caído. El mundo se globalizaba en torno a los mercados y la URSS quedaba fuera de juego.
      En efecto, hubo presión externa, pero también podredumbre interna.
      Burocracia y corrupción siempre vinieron unidas, formaban un todo inamovible dentro del sistema. Lo único que se acrecentó el número de actividades mafiosas con la caída del comunismo por el vacío que quedó en las estructuras y en las actividades del país. Muchos con el derrumbe vieron la oportunidad de enriquecerse con actividades no del todo legales.
      Un abrazo, Myriam.

      Eliminar