“El carnicero de Srebrenica”
Paradigma de nacionalista serbio, excluyente, radical y agresivo, criminal de guerra, actualmente en búsqueda y captura.
Este general es, junto con otros compatriotas suyos, culpable de genocidio de la población bosnia entre 1992 y 1995. Está acusado por el Tribunal Penal Internacional de la Haya por el asedio a Sarajevo, donde murieron 10.000 personas civiles, y por la limpieza étnica desatada en Srebrenica, donde más de 8.000 varones, hombres y niños, fueron masacrados. En este mes de julio pasado se cumplió el 14 aniversario de esa horrible matanza (11/07/1995).
Una lectura del conflicto:
El nacionalismo serbio viene de antiguo. De forma muy resumida, podemos decir que tras la Primera Guerra Mundial se creó Yugoslavia con territorios del antiguo Imperio Austrohúngaro y otros balcánicos limítrofes. El sueño de la Gran Serbia de raíces medievales, que aunara en un mismo territorio bajo su tutela a todos los eslavos del sur, parecía cumplirse: Serbia, Croacia, Eslovenia, Bosnia, Macedonia, Montenegro... sin importar que en esos lugares hubiera población de diferentes etnias, religiones, culturas y sensibilidades. Con el desmoronamiento de los regímenes comunistas de Europa oriental entre 1989 y 1992, tuvo lugar también el desmembramiento de la antigua Yugoslavia, estallando numerosos conflictos en la región con Croacia, Eslovenia y Bosnia principalmente, quienes se declararon independientes de la autoridad serbia.
Serbia, no conforme con el desmantelamiento de Yugoslavia, inició un proceso de hostigamiento contra los territorios rebeldes, castigando sobre todo a la población civil. Aparecieron nombres vinculados a las masacres: Radovan Karadzic, Slobodan Milosevic, Ratko Mladic...
Otro punto de vista, no necesariamente opuesto sino complementario:
El derrumbe del comunismo en los países del Este de Europa y en la URSS , a finales de los 80 y principios de los 90, pone punto final a la Guerra Fría y señala a los EEUU como la única potencia mundial en ese momento. Yugoslavia, dirigida por Milosevic, hasta esa fecha un dirigente comunista no depuesto, se reconvierte para sobrevivir al nacionalismo identitario. El acoso y derribo de Yugoslavia, la destrucción de su territorio, se lee también como el intento americano de poner fin al último bastión postcomunista tras la Guerra Fría, prestando su apoyo, nada desinteresado, a territorios rebeldes como Croacia. Según este punto de vista , se trataría de la última partida de ajedrez jugada por los EEUU en territorio europeo para terminar con el último reducto comunista de occidente. Según esta lectura del conflicto, los verdugos como Milosevic se convierten en víctimas de la voracidad americana que, en su objetivo de controlar el espacio europeo, pretende extender la OTAN por todas partes.