Los borbones en general tenían una afición común: satisfacer su voraz apetito sexual y con frecuencia engendrar o parir hijos habidos en relaciones con plebeyos. Un deporte al que se sumaron con entusiasmo prácticamente todos, empezando por Fernando VII quien, aparte de las cuatro esposas consecutivas que tuvo, frecuentaba también la casa de Pepa La Malagueña; siguiendo con Isabel II y su numerosa prole atribuida injusta pero oficialmente a Francisco de Asís, alias Paquita, y continuando con su hijo y su nieto, ambos Alfonsos, aficionados a hacer escapadas por el Madrid nocturno y también a echarse amantes del mundo del espectáculo. Alfonso XIII, por su parte, era muy aficionado al erotismo y tenía una buena colección de cine pornográfico, empleando al conde de Romanones como intermediario para hacerse grabar películas de alta calidad, las primeras en España en los años 20, algo muy novedoso en aquellos tiempos.
Texto retomado y refundido de una entrada del 6 de febrero de 2014
Como señalas, la afición más notoria de los borbones ha sido satisfacer su apetito sexual. Comentan que Isabel II decía, en privado, que "ante los ojos de Dios su nuera era Elena Sanz".
ResponderEliminarYo añadiría la afición a la caza, que nuestro actual rey ha exaltado incluyendo la caza de elefantes.
Un abrazo.
Felipe V, que de "animmoso" tenía poco a no ser que de batallar se tratase, era un pelín "flojete"... :)
ResponderEliminarEn esto de la afición al sexo femenino el campeón no fue un Borbón, sino un Austria: Felipe IV como comenté en una de mis entradas hace tiempo. Legendaria fue la promiscuidad sexual de Felipe IV, hecho que causó no pocos escándalos entre sus contemporáneos. Felipe IV dejó un gran número de bastardos de los que sólo ocho o nueve están bien documentados (entre los que destaca don Juan Josñe de Austria), pero que según algunos autores llegan hasta los sesenta.
ResponderEliminarOtra afición muy regia que se ha perpetuado hasta nuestros días, según parece, fue la caza.
Un saludo
Buenos días, Cayetano.
ResponderEliminarLa líbido descontrolada de Isabel II es bastante conocida. Posiblemente tener como marido a un señor que tenía que orinar obligatoriamente sentado, tenga algo que ver con sus infidelidades, ¿no?
Sobre Alfonso XIII, desconocía que fuera tan aficionado a la pornografía. No me extraña tanto que frecuentase otras compañías, si raro era el día que no inauguraba algo...
Que pases un buen día. Un saludo,
Manuel Fernández Luccioni
Los Laberintos del Arte
Antonio: una afición esa, la de la caza del tipo que sea, muy de la realeza.
ResponderEliminarUn saludo.
Félix: sí, a éste le iba más Farinelli -su canto, claro, porque era "castrati"- y la melancolía.
ResponderEliminarUn saludo.
Carolvs: sin lugar a dudas, el que mandó cerrar las mancebías era un gran aficionado a las faldas. Y que un rey se aficione a la caza, creo que ya estamos acostumbrados porque viene de antiguo, pero ver a sinvergüenzas corruptos de las finanzas sonriendo con el rifle y la pieza abatida lo llevo peor.
ResponderEliminarUn saludo.
Los laberintos del Arte: es lo que sucede cuando hay poder, dinero y, sobre todo, tiempo libre.
ResponderEliminarUn saludo.
Espero que la descendencia con las plebeyas fuese un poco menos descerebrada que la oficial y supuestamente de sangre real que siguió, y sigue, gobernando.
ResponderEliminar¡Salud!
Dissortat: esperemos. Los mestizajes suelen ser buenos.
ResponderEliminarUn saludo.
Cayetano, veo que muy prudentemente has parado la historia de las borbónicas aficiones en 1931 con Alfonso decimotercero. Acabas en los Alfonsos y no sigues ni en Juanes ni en Felipes, que seguro que también tienen algo que pueda ser contado… aunque del padre del actual monarca no se sabe gran cosa de lios de faldas.
ResponderEliminarSaludos
Una pena que no les diera por ir reinar a la Antartida o al Sahara y nos dejaran en paz de una vez con tanto pariente....Esto como la iglesia una incongruencia para el siglo que estamos
ResponderEliminarSaludo
¿seria de pura estirpe Borbon la manía o heredada de algunos de los amantes de Isabel?
ResponderEliminarY la caza, la caza. Son marcas de la casa. Aunque, como señala Carolus, algún Austria hubo que no quedó atrás en cuanto a asuntos de faldas.
ResponderEliminarFeliz tarde
Bisous
Carlos: tampoco hay que abusar. Y conviene dejar algo para que se explayen los amigos.
ResponderEliminarUn saludo.
J.M.Gonzalo: pero es la historia que tuvimos y que contamos, eso sí: con un poquito de humor crítico.
ResponderEliminarUn saludo.
Nando: buena pregunta; aunque yo creo que las manías así como las narices prominentes son de herencia borbónica.
ResponderEliminarUn saludo.
La Dame Masquée: la caza en el doble sentido del término.
ResponderEliminarUn saludo.
Jajj eso les pssaba por confundir el poder con la falta de prudencia. Me pregunto cuantas desviaciones existiran entre simuladores. ...y mejor no seguir, luego de viejit@s.......como si tal cosa. Besos.
ResponderEliminarEmejota: no sé si lo da el cargo; pero hemos tenido algún que otro rey más comedido y con otras aficiones.
ResponderEliminarUn saludo.
Cayetano en tu libro nos cuentas las aficiones de los reyes....
ResponderEliminar¡¡Y no son cuentos!!
Hace tiempo que lo terminé y me ha gustado mucho.
Un abrazo.
Rosario: me alegra mucho saber que te gustó el libro. Gracias.
ResponderEliminarUn saludo.
ENTREVISTA AUN HOMBRE DE 73 AÑOS
ResponderEliminarA un hombre de unos 73 años le está entrevistando un periodista en un jardín. El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:
-Soy hijo de exiliados.
-Hasta los 27 años y poco antes de la transición no pudo volver a España por culpa de Franco.
-A mi padre, pobrecito, no sabíamos ni dónde enterrarlo.
-Mi madre, estuvo muchos años en silla de ruedas.
-Ahora tengo 73 años.
-Hace meses me quitaron el 30 % de un pulmón.
-Mi mujer, es inmigrante.
-Tengo tres hijos con ella.
-De los tres, sólo trabaja una, la del medio,... pero no cobra nada.
-Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.
-La mayor, se acaba de divorciar.
-Mi yerno, se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos niños.
-El pequeño de mis hijos, aún no se ha ido de casa y, además, se ha casado con una divorciada y la ha traído a vivir con nosotros.
-Esa señora antes trabajaba, tenía muy buen puesto, pero, desde que vino a mi casa ya no hace nada.
-Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo, para colmo, este año, con lo de la crisis, casi no nos hemos podido ir de vacaciones.
-Para colmo, el marido de la mediana, anda en líos con la justicia.
El periodista, pone cara de asombro y comenta:
Majestad, no creo que su situación sea tan mala.
(vuelve a leerlo)
Francisco: tremendo el chiste con esos inmigrantes y exiliados de lujo. Al principio lo normal es morder el anzuelo.
ResponderEliminarUn saludo.
Ando liado con esto de las palabras y por eso pido una sabia aclaración, pues no entiendo bien si se refieren a aficiones de las realeza la del sexo de sexar o la de siso de sisar..
ResponderEliminarUn saludo.
elperroverde
Viene de srie, querido Cayetano. Sólo pensando en lo aficionados que eran a las mujeres Luis XIV y por la otra rama Felipe IV, ya tenemos a un Felipe V despendolado y tras él, salvo el pobre Fernando VI, el ascético Carlos III y el atontado Carlos IV, todos han seguido su estela (hay que sumar la sangre de Mª Luisa de Parma a este árbol genealógico de canitas al aire).
ResponderEliminar¿Otras aficiones?
¡La caza, por supuesto! Y aún continúa...
La juerga nocturna y si no que se lo digan al marqués de Alcañices que tenía que seguir los pasos de Alfonso XII todas las noches.
Y el arte quizás, pero no hay que fiarse, a veces se salta alguna generación que otra.
Un saludo
Pedro H.R.: de todo un poco hay en nuestra historia. Y muchas veces se dan las dos cosas juntas.
ResponderEliminarUn saludo.
Carmen: también tuvimos uno que componía canciones en honor de la Virgen y juntaba a judíos, moros y cristianos para que tradujeran textos... Pero era una excepción entre muchos "cazadores".
ResponderEliminarUn saludo.
Coincido con que menos mal paraste los líos de faldas de los Borbones en 1931...
ResponderEliminarAunque como dice Carmen con la vena familiar que hay, no se para ahí. Uno nunca sabe...o sabe después.
Saludos
Supongo que se habrá comentado la nada oculta afición al enriquecimiento ilícito. Acordémonos del famoso artículo de Castelar "El rasgo" que ponía en evidencia como Isabel II había vendido unas joyas que decía suyas pero que eran del Estado para obras caritativas y se había quedado con una parte del beneficio. Parece que las cosas no cambian y lo llevan en el RH.
ResponderEliminarCreo que los Borbones, como descendientes de Francia, eran muy aficionados a los escarceos amorosos. Más nos hubiera valido que hubieran dedicado los mismos esfuerzos y el mismo interés a solucionar los problemas de España; pero está claro que quién conseguía frenar a los reyes en sus devaneos.
ResponderEliminarUn abrazo.
Por como lo cuentas, hasta Berlusconi pareciera Heidi! (Y me gustó esa publicidad enganchada para tu libro. Buena idea!). Abrazo, Cayetano.
ResponderEliminarManuel: un tema abierto sin conclusiones. Siempre hubo un antes y hay un después. Ademas ya sabes que en historia conviene dejar reposar los hechos más recientes para ver qué dan de sí. Por otro lado, creo que todo el mundo está al corriente de las posibles aficiones actuales.
ResponderEliminarUn saludo.
Luis Pueyo: esa es otra, el enriquecimiento personal. Daría para más de una entrada...
ResponderEliminarUn saludo.
Valverde de Lucerna: la historia habría sido otra, porque no habría sido necesario echar a ninguno del trono.
ResponderEliminarUn saludo.
Patzy: Berlusconi es un rey sin corona. No tiene sangre real pero sí todos los defectos habidos y por haber, no ya de un rey sino de un emperador romano.
ResponderEliminarUn saludo.
Yo honestamente creo que la mayor afición de los borbones es vivir como pachás sin dar golpe, hacerse los simpaticotes para que los memos les rían las gracias y luego pues sí, la caza; la presa debe dar igual, un venado o una señora imponente, el caso es matar... el rato.
ResponderEliminarLo de Alfonso XIII y el cine porno :D era realmente obsesivo
En fin, yo es que soy de Don Juan Prim y de aquello de Borbones jamás jamás jamás
;)
Adra: está claro que el señor Prim como adivino no tenía precio. Una pena.
ResponderEliminarSaludos.
Y sin olvidar a Amadeo de Saboya, que aunque estuvo poco tiempo, fue lo suficiente para echar alguna canita al aire, con la dama de las patillas, una de las hijas de Larra, Adela.
ResponderEliminarUn abrazo.
DLT: es que es poner los pies en esta tierra y todo el mundo se contagia, hasta Macarronini I.
ResponderEliminarUn saludo.
Don Francisco de Asís era también un pájaro de cuenta. Esa imagen de personaje sufrido y digno se desvanece cuando se conoce su trayectoria en la Corte, la política y el mundo del dinero de su tiempo.
ResponderEliminarSaludos
Retablo: sí. Creo que se ponía la mar de contento cada vez que su consorte daba a luz, porque le caía un buen puñado de reales por cada uno. Eso sin contar sus escarceos amorosos.
ResponderEliminarUn saludo.
Lujuriosa tradición...
ResponderEliminarUn abrazo
He aquí una prueba del interés de la Monarquía por la cultura y la industria. Para que luego digan.
ResponderEliminarAntorelo: como los toros, la Semana Santa y las Fallas, típico de aquí.
ResponderEliminarAna Mª Ferrin: si es que la gente se queja por puro vicio.
ResponderEliminarUn saludo.
Habrá que hacer un estudio del ADN de la familia, porque todos se han comportado como unos salidos de tomo y lomo.
ResponderEliminarSe cuenta por ahí algúna historia sobre Don Juán y Tsa Tsa Gabor en Estoríl, que si fuese cierta deja a su alteza bastante mal parado en cuanto a responsabilidad e "hidalguía".
Un abrazo.
Lo bueno de todo esto es que de consanguinidad, poca.
EliminarMe informaré sobre el "romance" al que aludes.
Un saludo, Rodericus.
-La nobleza obliga, será y que los lacayos aguanten a esta plebe de inútiles.-Comenzando por el deseado, su excelsa hija; que era muy piadosa pero..., los Alfonsitos que no tienen desperdicio:uno más que el otro, no hace mucho que ha muerto el hijo de Alfonso XIII que tuvo con una actriz ;ni Fernando el Católico se libra...
ResponderEliminar¡Un viva! por este pueblo nuestro, que siempre nos tocan los mejores; así nos va...
Un saludo.
Pues si. Una cruz demasiado pesada.
EliminarUn saludo, Bertha.
Pero eso si, todos los domingos a misa y a comulgar.Lo mismo que comulga el vulgo con esta especie.
ResponderEliminarSaludos.
Como Dios manda, que dice alguno.
EliminarUn saludo, El tejón.
Según parece, el propio Alfonso XIII encargó a los hermanos Baños tres películas pornográficas. Son las primeras que se rodaron en España y se conservan, una vez restauradas, el la Filmoteca de Valencia.
ResponderEliminarUn abrazo Cayetano
Sí. No solo encargaba las películas; sino que proponía situaciones y escenas. Eso se comenta.
EliminarUn abrazo, Ambar.
Bueno, te lo aclararé porque lo ha publicado Pilar Urbano en uno de sus libros.
ResponderEliminarLa Gabor estaba acostumbrada a llevar un tren de vida mas alto de lo que le permitían sus ingresos como actriz, y recurría a "donaciones" de caballeros generosos dispuestos a recibir a cambio su "cariño".
En un veraneo en Estoríl, donde estaba exiliado nuestro "sufrido" Don Juán, ambos se conocieron en el casino.
Después del "lance" entre los dos, cuando la Gabor extendió su cuidada mano para recibir la contraprestación debida por sus servicios, Don Juan salió disparado al grito de : "voy a por tabaco", sin liquidar adecuadamente la "minuta".
Estuvo meses sin pisar el Casino, hasta que se aseguró de que la Gabor había desaparecido de allí.
Además de ser un crápula, era un tacaño con los demás.
Saludos.
Vaya con don Juanito. Pensaría que a él le tendría que salir "el servicio" gratis.
EliminarUn saludo.
¡Vaya con estos Borbones tan fogosos
ResponderEliminary tan conejos!
:-)
Besos (no se como se me había
pasado esta entrada!)
Sí. Tenían fama. Y el más fogoso de todos no fue Borbón, sino Austria: Felipe IV.
ResponderEliminarUn abrazo, Myriam.
Cayetano, ¿no sigues con el rey emérito? porque también se habla de sus escapadas, que sepamos por ahora. Si sigue la tendencia de sus antepasados, no sería nada extraño.
ResponderEliminarUn saludo.
Sí. Podríamos seguir en el tiempo, hacia adelante y hacia atrás. Ejemplos no faltan, actualidad tampoco.
EliminarUn saludo, Valverde de Lucerna.