lunes, 9 de enero de 2017

Inhumación o incineración



Rescato una vieja entrada mía, pues de los que la comentaron en su día, hoy solo se mantiene como seguidora de este blog La Dame Masquée. El resto desapareció del mundo bloguero. Una lástima para todos. Cosas del tiempo.

A lo largo de la historia, los diferentes pueblos, bien por tradición, bien por higiene, bien por cuestiones religiosas, se han decantado por un sistema u otro para dar un destino a los restos de sus difuntos.
En el Paleolítico superior, paralelamente al despertar de los rituales religiosos, tienen lugar las primeras cremaciones de la historia.
Entre los antiguos egipcios estaban muy extendidos la momificación, los sarcófagos y los enterramientos en mastabas, hipogeos y pirámides o directamente en fosas, envuelto el cadáver en un sudario y en posición fetal, si eras un ciudadano corrientito.
En Mesopotamia la incineración era un ritual muy extendido: el gran rey asirio Asurbanipal fue incinerado.
Entre los griegos había partidarios de la inhumación y otros de la cremación, esto último sobre todo cuando había guerra: era más higiénico quemar los cuerpos. Se evitaban infecciones y olores. Aquiles, cuando el asedio de Troya, mandó incinerar el cadáver de Patroclo, muerto a manos de Héctor.
Entre los romanos eran corrientes las Necrópolis y los Columbarios con sus urnas funerarias para cenizas.
Entre los pueblos nórdicos, celtas y wikingos también era costumbre el uso de la pira funeraria.
Judíos y cristianos se han decantado tradicionalmente por los enterramientos.
Entre los cristianos, los protestantes fueron los que comenzaron a incinerar sus cadáveres y más tempranamente que los católicos, siempre más reacios. Hasta la década de los 60 estaba prohibida la cremación entre los católicos. Fue Pablo VI el que dio ese paso. Hasta la fecha, quemar un cuerpo estaba reservado por la Inquisición para castigar a los herejes. Hasta tal punto que la Iglesia mandó desenterrar el cadáver del hereje John Wyclif, quien negó la doctrina de la transubstanciación, para quemarlo. ¡Hay que tener narices!
Entre los musulmanes el ritual es el de inhumación: se lava el cadáver y se le amortaja con una tela o sudario, enterrándolo orientado a la Meca y colocado sobre el costado derecho depositado directamente en la tierra. Es necesario que el difunto esté en contacto real con la tierra.

Si viajamos a latinoamérica, una canción popular ecuatoriana, refiriéndose al enterramiento inca, nos dice

  "Yo quiero que a mí me entierren como a mis antepasados: en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro".

¿Qué hacer con los restos de uno cuando ya no sirvan ni para hacer caldo?
Lo tengo muy claro: la incineración.

Razones:

1.- La cremación es más barata y así mis hijos -o quién sea- no tendrán que pagar una fosa en el cementerio ni se verán obligados a visitar mi tumba cada equis tiempo, etc.

2.- Una vez incinerado, ya no podrá utilizar mi cuerpo nadie, ni el Doctor Frankenstein, ni los alumnos de medicina podrán rajarme con el bisturí, ni podrá nadie profanar mi tumba, ni tendré que comparecer ante el tribunal de Jehová o el de Osiris para que me juzguen.

3.- Es más limpio e higiénico el sistema de la incineración. Una vez que te queman ya no hueles a muerto ni te comen los gusanos. ¡Vaya final más guarro y triste el que te devoren unos bichos inmundos! No quiero ese final para mí. Como dice Javier Krahe en una memorable canción:

"Pero dejadme que yo prefiera
la hoguera, la hoguera, la hoguera. 
La hoguera tiene qué sé yo 
que sólo lo tiene la hoguera."

49 comentarios:

  1. Pues si, es una lástima, cada vez quedamos menos y con menos ganas. Resistiremos.
    Está bien recuperar entradas como esta.Yo no tengo muy claro que es lo que quiero que hagan con mi cuerpo cuando llegue el día, más teniendo el corazón "partio" entre la mar y la montaña, aunque un poco por jo...me gustaría hacer subir mis cenizas a algún pico bien alto.
    Un saludo.

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    1. A ser posible, donde nadie llegue y haya una paz absoluta. Un buen sitio ese de la alta montaña.
      Un saludo.

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  2. Nada de bichos mal encarados y feotes¡ A mi que me quemen en una barca con pompa y beato y que la corriente me lleve. A lo grande, nada de miserias ;)
    Saludos, Cayetano¡

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    1. Di que sí. En estos casos hay que tirar la casa por la ventana.
      Un saludo, Félix.

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  3. Las variables no son muchas y ninguna agradable, ¿qué quieres que te diga? Paradójicamente, a pesar de las cenizas, parece que la incineración en lo más aséptico, pero ¿en qué ojos acabarán molestando las cenizas? Creo que es una traición a la Naturaleza, ya que eres despojo, no ser alimento para otros. Si la vanguardia de la cremación se pone de moda hasta alcanzar al cien por cien, ¿se extinguirán las gusaneras? ¿Seremos responsables de acabar con toda una especie?
    Creo, Cayetano, que este asunto merece otra vuelta de meditación.
    Unn abrazo.

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    1. No te preocupes, que siempre habrá gente que prefiera la inhumación. Los musulmanes por ejemplo. Y son muchos. En todo caso es una opción muy personal.
      Un abrazo, Paco.

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  4. No me hace gracia ninguna andar eligiendo, hace poco tiempo casi no había opción porque la cremación estaba poco extendida, pero de preferir me quedo con la cremación y nada de una urna, que esparzan mis cenizas en la naturaleza.
    Tienes tazón, van cambiando los tiempos y van cambiando los seguidores y los blogueros. Los viejos rockeros nunca mueren.
    Un abrazo.

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    1. No nos hace gracia, porque implica morirse; pero puestos a elegir...
      Un abrazo, Valverde de Lucerna.

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  5. A mi también me gusta la incineración, sobre todo si no estás vivo, ésta ultima variedad costumbre muy curiosa hasta hace pocos siglos. Pero personalmente, una vez deje de respirar, me importa un carajo lo que ocurra con el envase: no lo voy a presenciar y aunque así fuera, nada podría hacer.

    Un saludo.

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    1. Lo de churruscar al prójimo siempre ha sido una afición muy propia de los que, precisamente, se lo negaban al resto de los mortales una vez que estos hubieran fallecido. Paradojas de la vida.
      Saludos, Carlos.

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  6. Puestos a elegir prefiero acabar mi vida material en este insano mundo como Julio César, Pericles o Cicerón y no como Ramsés II (momificado) o mi abuelo, sin ir más lejos (inhumado). ¿Qué tal formar parte de los bosques, los ríos o las montañas? El día de mañana que esparzan mis cenizas desde lo alto de la Sierra y ¡a volar!
    Un saludo

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    1. Que a uno lo conviertan en mojama como hacían con los faraones es algo que me da repelús.
      Lo de esparcir las cenizas por la naturaleza es como más bucólico y pastoril.
      Saludos, Carmen.

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  7. Vaya comienzo de año tan trascendental que tienes.Hace tiempo dejé claro a mis hijos que lo mío es la incineración y que de bichos nada que siempre me han dado mucho asquito.
    Besos Cayetano

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    1. Comienzo así por lo que pueda pasar, que nunca se sabe como termina uno el año. Y lo de los gusanos, pues eso: no voy a permitir que se tomen la venganza por lo que les hacen a sus primos los pescadores.
      Un abrazo, Ambar.

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  8. Yo también quiero que me incineren...Nada de tumbas ni nada de eso...Eso de que los gusanos se mueran por comerme...pobre de ellos :D

    Saludos Cayetano. Creo que he resulto lo del blog.

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    1. Sobre todo después de las fiestas,los gusanos se llevan una dosis extra de ácido úrico, azúcar, colesterol,etc.
      Un saludo, Manuel. Me alegra que hayas resuelto lo del blog.

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  9. Aparte de las creencias en las metrópolis ya se esta convirtiendo en un problema de envergadura esto de dar destino final al finado...

    A mi me parece que la cremación es un recurso sensato yo quiero que me incineren y mis restos que los lleven donde quieran.-¿Me parece que ahora se prohibe lanzarlos al aire o verterlos en las aguas: por las moléculas que desprenden...?. Pero lo dicho ; se respeta todas las maneras de dar morada al finado.

    -Carmelo, que inicio de año tan de esa manera .Aunque no nos queda otra, que ir dejando todo bien atado...

    Un abrazo.

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    1. Cierto. Tampoco es plan de ir por ahí echando porquería en las aguas. Mejor hacer un hoyito bajo un árbol.
      Un abrazo, Bertha.

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  10. Durante mucho tiempo me incliné por la incineración por los motivos que has expuesto, también consideré entregar el cadaver a la ciencia, pero parece que la cuestión resulta espinosa dado que debido a la crisis económica en la actualidad existe más oferta de cadáveres para la ciencia que demanda y se pudren en los bajos de las facultades de medicina. Últimamente me inclino por un entierro al estilo del salvaje oeste, para nutrir la tierra con los minerales que el cuerpo en descomposición libera, pero como ello no se si sera posible o sencillo le he dicho a mis descendientes que hagan lo que les de la real gana. Una vez muerta ya me dirás cuanto me importará y me parece que ellos se decantarán por la cremación....claro que nadie les podrá garantizar que las cenizas que pueden tirar por donde mejor les convenga, w.c. incluido, sean las del cuerpo de su madre.
    Siempre que comienza un año pienso lo mismo, que no se como terminará al respecto, visto lo visto.

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    1. Si das a tus hijos la posibilidad de elección, será la incineración lo que elijan sobre todo por comodidad.
      Consuélate pensando que en enero no ha empezado ningún año nuevo. Desde un punto de vista natural, empezaríamos el año en primavera.
      Un saludo, Emejota.

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    2. Cierto pienso lo mismo respecto al inicio del año. Las saturnales representan unas excusa para la reconsideración.

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  11. Pues yo también prefiero la incineración! y he dado indicaciones precisas que con mis cenizas hagan algo útil! Un florerito! un pisapapeles! Un plato! o algo útil! que es mi ultima voluntad! jejejje

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    1. Otra cosa es que los que se queden con las cenizas se las quieran quitar de encima porque les estorban o porque no tengan demasiadas ganas de tenerlas todo el día delante.
      Saludos, Gary Rivera.

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    2. jajajajaja si leí por ahí que hay una moda de meterlas en un brillante jajajajaja, peor eso sólo para quienes quieran engarzarlo en un anillo.

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    3. Cierto. Yo también leí algo sobre eso. Convertir las cenizas en carbono puro cristalizado. Buen recuerdo del difunto, aunque no sé qué habrá de cierto en todo ello.

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    4. Lo del diamantito sale carísimo!! Jajj mejor comprarse uno.

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  12. Comparto tu opinión, y añado un motivo práctico mas : los cementerios serán mas grandes que las ciudades al paso que vamos.

    Un abrazo.

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    1. Tendrán que hacer cementerios de varias alturas con ascensor.
      Abrazo, Rodericus.

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  13. jajajajaja absolutamente de acuerdo contigo, a pesar de ser judía. Y además de esas te agrego una cuarta que me la pensé muy bien cuando estudiaba mi B.A. en Arqueología en la Univ de Estocolmo: Ni por putas quisiera que algún arqueólogo del futuro me desenterrara y tuviera la brillante idea de exponer mis intimidades hosteas en un Museo!.

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    1. Eso de no saber qué harán con uno hace que nos replanteemos el asunto.
      Un abrazo, Myriam.

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  14. Besotes. ¡Ah...! y me alegro que hayas recuperado esta entrada. El tema es muy interesante. Dice mucho de nosotros, los humanos, en las diferentes culturas.

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    1. En esto, como en todo, la gente anda algo dividida. Cada uno tiene sus legítimas razones.
      Besos, Myriam.

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  15. Otra cosilla: mi deseo es que mi hija esparza mis cenizas desde cualquier costa en el Mediterráneo, ahora bien, le recomendé que antes de hacerlo mirara el pronóstico del tiempo para que no le tocara con viento en contra. No por el hecho en sí de tragarme, sinó por lo incómodo de la situación :-)

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    1. Sí, jejeje. No debe ser agradable que se te meta un trozo del pariente en el ojo. Casi mejor, hacer un hoyito y enterrar las cenizas. La hierba o las flores que nazcan llevarán algo del que murió.

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  16. Todas tus opciones tienen su razón. Y la cremación, sobre el papel, queda muy bien. Lo que pasa es que durante un trabajo que me llevó a conocer algo de los intríngulis mortuorios, tuve conocimiento de varios algos que me hicieron reconsiderar la idea.
    A veces más vale no saber. Saludos, Cayetano

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  17. Pues es difícil concluir qué es mejor. A parte de los deseos del difunto, sus deudos, a falta de disposición, se pueden hacen tantas consideraciones. En verdad, no estoy seguro si me dará igual una u otra forma, como no lo pienso ver, me parece.
    Un abrazo.

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  18. En mi familia todos fueron incinerados y yo espero serlo igual. Cada día mas gente opta por la incineración. Yo lo de dar de comer a los gusanos como que no.
    Muy interesante esta entrada Cayetano, cada época con sus costumbres a la hora de enterrar a sus muertos. El tema de la muerte es un tema tabú pero es algo de lo que hay que hablar con normalidad, es parte de nuestra existencia.
    Un saludo
    Puri

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    1. Hablar de ella es quitarle importancia. Como tú dices,forma parte de la propia vida.
      Un saludo, Puri.

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  19. Terminarán reciclándonos. Hasta entonces, prefiero no alimentar bichos.
    Besos, Cayetano

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    1. Creo que es lo más sensato, higiénico y práctico.
      Un abrazo, Arantza.

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  20. Me ha gustado tu entrada recuperada porque me ha hecho replantearme algo que creo que tenía meridianamente claro y no por motivos religiosos. Prefería la inhumación por aquello de seguir en el planeta después de no estar ya. Pero quizás la incineración y desaparecer para siempre físicamente no sea tan mala opción. Hay seguros por ahí con los que "te pagas" el enterramiento 5 veces y que te acomodan en un cómodo nicho bien aireado. También ofrecen columbarios gigantescos en los que dormitan millones de urnas funerarias. No se, es tan difícil. Mejor no pensar y que cuando llegue que pase lo que tenga que pasar. Un saludo y feliz año

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    1. Cuando ocurra lo inevitable ya nos dará lo mismo. Una opción entre dos mientras estés vivo.
      Un saludo, Luis. Igualmente feliz año.

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  21. Deshacerse de los cadaveres de todos los seres de origen animal incluidos los humandos es una necesidad por simple cuestion de higiene pues dejar que se pudran y se descompongan es causa de enfermedad y malos olores. La forma de hacerlo no ha cambiado mucho a lo largo de la existencia de la humanidad, desde dejarlos abandonados como despojos, incinerar o enterrar de diversas maneras, tales como en tierra directamente, en ataud, embalsamados o momificados, etc. Ya se encarga la naturaleza que todo ser vivo que emerge de ella de devolverlo de nuevo a su seno, eso si, dando primero la oportunidad de perpetuarse por medio de su descendencia antes de que perezca sin mas. Personalmente pienso que una vez sin vida, lo que se queda detras es simplemente un contenedor que habra durado en funcion de los cuidados recibidos a lo largo de su existencia, pero que una vez que cumple su funcion como envase, lo ideal es aprovecharlo para otros usos, bien como recambios para otros seres vivos o para que otros aprendan a curar y mantener con vida a los demas, siendo a mi juicio una actitud egoista hacer desaparecer el cuerpo incinerandolo (si ya no me sirve pues que no sirva a nadie mas). Francamente, despues de muerto, todavia seguiras pensando que va ser de tu cuerpo? En todo caso eso te lo puedes plantear ahora que estas vivo, despues dudo, perdon estoy seguro que no lo puede "pensar" nadie.
    Un saludo.

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    1. Un tema que suscita diversidad de interpretaciones y posicionamientos al respecto. En todo caso, todas legítimas. Que sea pues cada uno el que decida sobre qué hacer, como señalas, con el propio "envase". En todo caso, tienes razón al indicar que después de fallecer yo nos dará todo igual.
      Un saludo HnazCop.

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  22. Tengo claro que mi deseo es que me incineren después de haber donado a la ciencia los órganos que estén en condiciones por si se da el caso, poder ayudara quien lo necesite. Ya le tengo dicho a mi hija donde quiero que depositen mis cenizas. Me ha gustado el tema Cayetano.

    Un abrazo.

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    1. Una opción muy sensata y de provecho para los que precisen de algún órgano.
      Un abrazo, Conchi.

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