miércoles, 8 de febrero de 2017

La expulsión de los moriscos



Primero fueron los de Castilla, Valencia y Andalucía. Luego os tocó a vosotros…

 "Primeramente, que todos los moriscos deste reino, así hombres como mugeres, con sus hijos, dentro de tres dias de como fuere publicado este bando en los lugares donde cada uno vive y tiene su casa, salgan dél, y vayan á embarcarse á la parte donde el comisario, que fuere á tratar desto, les ordenare, siguiéndole y sus órdenes; llevando consigo de sus haciendas los muebles, lo que pudieren en sus personas, para embarcarse en las galeras y navíos…”(1) 

Lo tuvisteis que dejar todo, vuestro trabajo, vuestros hogares, vuestras pertenencias que no pudisteis llevar con vosotros. Y rápido. Todo en pocos días… 

 "Que cualquiera de los dichos moriscos que publicado este bando, y cumplidos los tres días fuese hallado desmandado fuera de su propio lugar, por caminos ó otros lugares hasta que sea hecha la primera embarcación, pueda cualquiera persona, sin incurrir en pena alguna, prenderle y desbalijarle, entregándole al Justicia del lugar mas cercano, y si se defendiere lo pueda matar.” 

Por eso cuando asaltaban a los vuestros por los caminos cuando marchaban al exilio camino del puerto de los Alfaques en Tarragona, los ojos inyectados de sangre, los cuchillos preparados para la matanza del infiel, aquella chusma enloquecida y jaleada por los de arriba, se lanzaban al degüello para quitarles lo poco que se habían podido llevar consigo, las pocas pertenencias… porque allá quedaban sus tierras, sus casas, su pasado… 
Por eso entonabas tu plegaria, para que tu Dios te fuera propicio: 

“Allah ya rabbi rabbi/ ye Muhammad darabi/ ye verdadero annabi/ de arabbi de arabbi. / Es Allah solo i señero/ de sin ningún aparcero/ i Muhammad su mensayero/ kon todo fue verdadero/ y el alislem mi Adin./ Allah ya rabbi rabbi/ ye Muhammad darabi / ye verdadero annabi / de arabbi de arabbi.”(2) 



Tuviste suerte, iba a decir, porque tú y tu familia lograsteis llegar al puerto y embarcar. No fuiste uno de los que se quedaron por los caminos rumbo al puerto. Para muchos cristianos viejos, los moriscos eran seres inferiores sin derechos. Por eso eran frecuentes los asaltos a manos de bandas que robaban y mataban a los que se topaban en el camino. Era frecuente ver los caminos atestados de cadáveres. 
Iba a decirte también que esa costumbre quedó como práctica nacional en otros conflictos que se dieron en nuestra historia posteriormente. 
También tuviste buena fortuna –si es que se puede usar ese término- en la travesía. Algunos compatriotas tuyos de Valencia y Andalucía fueron maltratados, robados, obligados a dejar sus pertenencias a los dueños de los barcos a cambio del pasaje o directamente asesinados y arrojados al mar. Hasta hubo algunos que fueron abandonados en islas desiertas y sus mujeres e hijos hechos esclavos. Fueron muchos los que no llegaron a su destino. 
Luego llegaste a Tunicia para empezar una nueva vida. Lograste establecerte en un arrabal próximo al centro de la capital. Los que vinieron después ya no tuvieron tanta suerte y hubieron de instalarse en zonas peores y no tan bien situadas como Ghar-el-Melh o Ras Djebel. Pero diste gracias al Hacedor por haber llegado vivos tu familia y tú y poder empezar allí una vida de nuevo. 

Ahora te hablo desde la distancia y la objetividad que permiten los siglos transcurridos, sin pasión, independientemente de los credos, que en mi opinión no nos hacen ni buenos ni malos, para decirte que la expulsión que se inició en 1609 fue un fracaso en todos los sentidos. 
Un fracaso económico y demográfico que supuso la ruina para la economía española. 
Pero también un fracaso moral. Y ese es más difícil de subsanar. El tiempo no lo cura todo.
 ____________ 

(1) Bando general de expulsión de los moriscos, 22 de septiembre de 1609. Folio 34 de la Mano 50 de Mandamientos y embargos de la corte civil de Valencia del año 1611. 
(2) Textos aljamiados. Poesía religiosa morisca , M. Manzanares de Cirre Bulletin Hispanique. Año 1970. Volumen 72. Número 3 pp. 311-327. Enlace: http://www.persee.fr/web/revues/home/prescript/article/hispa_0007-4640_1970_num_72_3_4018

33 comentarios:

  1. La intolerancia, el rechazo al otro, la imposición del pensamiento único, son seculares, pasan los siglos y se mantienen. Creo que no es demasiado aventurado decir que aún hoy más de uno exigiría que se repitieran aquellas barbaridades. Para que luego digan que no hay racismo en España.
    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. Aparte de la atrocidad moral, encima fue una medida contraproducente desde el punto de vista demográfico y económico. Se perdió mano de obra especializada.
      Un saludo, Francesc.

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  2. La pérdida humana, poblacional y moral, como bien dices, fue extraordinaria. Y parecía que la historia se repetía de nuevo desde aquel lejano final del siglo XV en que otros repitieron el exilio y la deportación. El miedo al otro es un virus latente que nada por nuestras venas. Esperemos no repetir el error.
    Un saludo

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    1. Esperemos no repetirlo.
      El único que ganó y mucho con esta monstruosidad fue el Duque de Lerma. Cuando le pillaron en otras fechorías que hizo, tuvo que coger el capelo cardenalicio para evitar que lo ajusticiasen. Menudo pájaro.
      Un saludo, Carmen.

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  3. Cuando andaba por tierras de ex Yugoslavia me dijo un bosnio croata que la OTAN les dejáramos en paz hacer su trabajo sin estorbar, que en España ya hicimos nuestra limpieza de musulmanes hace siglos. poco tiempo mas tarde, un bosnio musulmán me dijo algo parecido. Me dió que pensar...

    Raro es el país y extraña la etnia que no se ve superior al resto, tal vez se debe a milenios de vida tribal, no lo sé.

    Un saludo, Cayetano.

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    1. Muchas veces no es por creerse superiores, sino tan solo por aprovechar las diferencias del otro para construir "la estrategia del chivo expiatorio". Observamos que los judíos se llevaron el primer premio, más que los musulmanes. Y no solo en la Alemania nazi. Cuando la peste negra del siglo XIV también les echaron la culpa a ellos.
      Un saludo, Carlos.

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  4. Hay errores en nuestra historia que todavía nos avergüenzan y nos duelen. Es importante recordarlos para no volver a caer en el mismo error.
    Un abrazo

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    1. A nivel individual puede, pero dudo mucho que a nivel colectivo aprendamos alguna vez algo.
      Un abrazo, Ambar.

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    2. Gran realidad la expuesta. Nos constan los beneficios del mestizaje y la necedad de la credulidad social liderada por tanto libertn@. Me atormenta esa realidad hasta un punto demasiado peligroso para mi salud emocional. Cada vez lo soporto menos aunque aparentemente no afecte a mi gente.

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    3. A nivel colectivo dejamos mucho que desear. El rebaño me da miedo. Otra cosa es lo que somos a escala individual. Allí hay de todo.
      Saludos, Emejota.

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  5. Me gustaría saber que que es lo que hemos aprendido en estos siglos.
    Ha cambiado el continente pero no el contenido y si, han cambiado los modos, pero no las formas.
    Seguimos hablando de moros, de negros, de tira-flechas, de espaldas mojadas, de amcho-pichus, y seguimos demonizando a todo el que creemos diferente.
    Me pregunto que hubiera contestado el Neil Armstrong, allá en la Luna, aquel 21 de julio, si por aquellas hubiera ido un selenita con su cámara de televisión para entrevistarle.
    -¿De donde viene ud ?
    -¿yoooo?, de allí...de la Tierra

    PD. Creo que se hubiera olvidado del país de procedencia, y que solo hubiera señalado la Tierra como lugar de nacimiento, que es el lugar de donte todos procedemos.
    Salut

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    1. Has dado en toda la diana, Miquel.
      Cuando estamos lejos de casa somos españoles europeos o simplemente terrícolas; pero nos peleamos con los del pueblo de al lado en las fiestas porque pensamos que ellos son más brutos o peores que nosotros.
      No, no hemos cambiado casi nada. Por desgracia.
      Un saludo.

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  6. Ya lo había comentado en otras entradas. Una sangría de personas, conocimientos y de vida. El norte de África se reforzó con gente capaz, trabajadora y diligente.

    Y aquí, se quedaron los inútiles, los "hidalgos" que veían en el trabajo una actividad degradante.

    En fin, el carácter celtíbero.

    Un abrazo.

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    1. Aquí siempre hemos sido dados a desperdiciar nuestro potencial humano, gente de valía que se va fuera o que los echamos. Así nos luce el pelo.
      Un abrazo, Rodericus.

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  7. Siempre hay un chivo expiatorio de algo...No hay trabajo, no hay dinero, no hay... entonces es culpa de...(poner lo que crean en los puntos suspensivos). Hay que culpar a alguien para quedar bien con el resto. Se ha hecho después...los judíos en la guerra, los musulmanes en los Balcanes...lo intenta hacer pelo naranja...O evitamos que entren...

    Saludos Cayetano. El comentario que dejaste en el primer post de está semana, no se podía leer, ni acceder. De ahí que repitiera la entrada.

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    1. La humanidad es lo que es, con sus defectos y sus virtudes. Aprender, se aprende poco del pasado.
      Últimamente parece que te da algo de guerra el blog. Deben ser rachas.
      Un saludo, Manuel.

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  8. Què hemos aprendido? Nada en absoluto.

    Sin querer enmendarte yo no hubiera usado la palabra fracaso ni tampoco éxito para referirme a hechos morales.

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    1. Nada en absoluto. Solo hay que echar un vistazo a la realidad internacional.
      Un saludo.

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  9. Desde luego, uno de los momentos más negros de nuestra historia. Los pusimos en los barcos con lo puesto... y les amenazamos con los perros si se retrasaban siquiera un día. En fin.
    Saludos, Cayetano.

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    1. Una vergüenza de las gordas.
      Saludos, Xibelius.

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  10. Pensaba que has hecho muy bien en escribir estas entradas sobre la expulsión de los moriscos, ya que se pone el acento en la de los judios y no en la de los moriscos. Desde la distancia temporal, cada vez que leo como se desarrolló la expulsión, me causa vergüenza, aunque no sea responsable. Ya sé en aquella época no se tenía piedad y había muy poca compasión por los grupos sociales más desfavorecidos, y eso lo habitual, pero conviene que lo traslademos a la actualidad y nos aplicaremos al cuento.
    Un saludo, Cayetano, muy buena entrada.

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    1. Vergüenza es la palabra. Tú lo has dicho.
      Y parece que hemos aprendido poco desde entonces.
      Un saludo, Valverde de Lucerna.

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  11. Al impresentable Trump, sus compatriotas lo consideran así, o no, según vivan en el centro del país o sean fronterizos con Canadá o México, todo dependerá de cuánto vean amenazado su modo de vida y su seguridad. Tras los últimos años de crisis y atentados, ya tenemos en nuestro mundo el Brexit británico y a EE.UU. e Israel, México, Marruecos y Arabia Saudí entre otros, cortando el acceso a su territorio y no por una vallita, sino por medio de muros kilométricos, igual que todos ponemos una reja en la casa del pueblo.

    Cada individuo aislado tiene su biografía y sus derechos naturales, pero no nos equivoquemos. Aunque ningún ser humano debiera sufrir el desgaje de verse desplazado, algo que considero una tragedia, la historia nos dice que ningún pueblo desea que otro ocupe en bandada sus puestos de trabajo ni cambie su cultura. Y que si eso se prolonga, tarde o temprano, pondrá cerco.
    Saludos, Cayetano.

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    1. Ese es el problema: que por tener más seguridad (eso al menos es lo que nos quieren vender los que pretenden obtener el poder también aquí en Europa) hemos de renunciar a otras cosas, como la libertad o los derechos democráticos o la dignidad o ser capaces de reconocer a los otros y convivir con ellos. Los otros pueden ser moriscos, pero también judíos o protestantes o socialistas. De eso sabían mucho los nazis, entre otros. Se aprovecharon del miedo y de la falta de seguridad para implantar su descabellada opción política. Y vamos por el mismo camino.
      Un saludo, Ana María.

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  12. Fue nefasto económica y demográficamente, perdimos mucho más de lo que piensa la mayoría. Y el aspecto ético tampoco es desdeñable, fue una canallada propia de mentes irracionales. Que tortazo tienen algunos...
    Saludos, Cayetano

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    1. Y como los judíos alemanes, ellos, sus padres y sus abuelos habían nacido allí, no eran ni siquiera extranjeros por el hecho de tener otra cultura distinta.
      Un saludo, Félix.

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  13. Mano de obra especializada y sobre todo barata, muy barata. Por eso los señores y nobles en cuyos feudos trabajaban se opusieron a su expulsión, por interés, no vayamos a creer. Pero era fundamentalmente una cuestión religiosa, de unidad de la fe. Simplificando, claro.
    Un saludo.

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    1. Intereses que chocaron los de otros, como el Duque de Lerma, que se forró con las expulsiones.
      Un saludo, DLT.

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  14. Esta es una época de nuestra historia como para no olvidar, el que gente de bien y conocedora de muchas cosas fuera expulsada por no tener las mismas creencias religiosas, es denigrante. Ahora muchos siglos después parece que algunos políticos quieren hacer lo mismo.
    Saludos Cayetano, te felicito por esta entrada tan interesante.
    Puri

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    1. Sí, parece que la historia tiende a repetirse y tendente a reincidir en los mismos errores.
      Un saludo, Puri y muchas gracias.

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  15. Al leer hechos tan vergonzosos de esa época, no he podido evitar pensar en las matanzas y barbaridades cometidas en Canarias, hasta el punto de llevarse a la península aborígenes enjaulados y pasearlos como animales. Pero eso fue solo el principio... Luego llegó la jerarquización de una sociedad injusta que nada tenía que envidiar a la de otras latitudes.
    Cayetano, un placer leerte.
    Saludos

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    1. El hombre es un lobo para el hombre.
      Un saludo, Pilar. Gracias por tu comentario.

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  16. Y tanto que se pierde....

    Siempre es más fácil echar la culpa a otro
    antes que asumir los propios errores,

    Deberíamos aprender de la historia...

    Y sé que aunque parezca imposible, si cada uno hace lo suyo, otro gallo cantaría. Y va a cantar.
    A partir de uno cambiar el mundo.
    Uno, más uno, más uno.... ¿de que está hecha la humanidad
    si no es de la suma de individuos?

    Un abrazo, Cayetano

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