jueves, 2 de julio de 2009

Grandes "metepatas" de la historia IV

Imagen: Wikipedia





EL DUQUE DE EDIMBURGO




No sé si por problemas de la edad, "chocheo" de un hombre mayor de 87 años, o cosas del riego sanguíneo o tal vez porque se aburre, pero este hombre, Philip, el príncipe consorte de la reina Elisabeth II de Inglaterra, es portada de los medios por su costumbre de hacer chascarrillos, comentarios graciosos, fuera de contexto, meteduras de pata casi siempre... que proporcionan un material de primera a todos los periodistas que quieran seguir su andadura.

Personaje provocador, poco diplomático, siempre a la sombra de la reina, no obstante es apreciado por su pueblo.

Parece ser que el día de su boda fue detenido en la carretera por exceso de velocidad. A los policías que lo pararon les dijo: ‘‘Lo siento, pero tengo una cita con la Reina y el arzobispo’‘.

A un aborigen australiano le preguntó: "¿Aún se tiran lanzas unos a otros?"

Cuentan que cuando suena el himno inglés y se oye aquello de ‘God save the Queen’ el duque dice: ‘‘Y a mí que me parta un rayo."


En abc.es leemos:

La última de esas inconveniencias que ha alcanzado los titulares de prensa ocurrió precisamente durante la visita de Obama. Éste le comentó que ese día había estado con el presidente ruso y con el líder chino, a lo que el Duque de Edimburgo respondió que no sabía cómo podía distinguirlos.

Otra vez le preguntó a una mujer que iba en silla de ruedas si la gente tropezaba mucho con ella.

En una visita a China, dijo a un grupo de estudiantes británicos: «Si seguís aquí mucho más tiempo acabaréis con los ojos rasgados», lo que en el Reino Unido es considerado un comentario racista.

Y en otro momento, al encontrarse con varios británicos residentes en Berlín, les fue preguntando su lugar de origen. Dos dijeron que procedían de la misma población de Irlanda del Norte. Su respuesta fue: «Al fin veo a dos irlandeses en la misma habitación poniéndose de acuerdo en algo».


En retratos de la historia:

Al Presidente de Nigeria, que vestía el tradicional atuendo nigeriano (una ancha túnica):

-"¡Se ve que usted va preparado para irse a la cama!"

Cuando el Príncipe Philip visitaba en la India una histórica tumba en la que reposaban centenares de indios que habían sido asesinados, le entró un hambre tremenda y se giró hacia su guía preguntándole:

-"¿Ya es hora de comer? ¡Mataría a un indio!"

Cuando le preguntaron al Príncipe Philip sobre si le gustaría visitar la Unión Soviética, éste espetó:

-"¡Esos bastardos me asesinaron a media familia!"


Y en el País leemos:

En un festival en Cardiff (Gales), le presentaron a un grupo de jóvenes de la Asociación Británica de Sordos, que estaban junto al escenario en que tocaba un bullicioso grupo caribeño. "¿Sordos? -comentó el duque de Edimburgo-. Junto a esa banda, no me extraña que estéis sordos".

En una fiesta organizada en Londres por la oficina de la Commonwealth (la mancomunidad de ex colonias y protectorados del Reino Unido), Felipe de Edimburgo se dirigió a un sonriente invitado negro y le preguntó: "¿De qué exótico lugar del mundo procede usted?". El interlocutor, que resultó ser lord Taylor de Warwick, le respondió: "Soy de Birmingham" (ciudad del centro de Inglaterra).





7 comentarios:

  1. JUAS, JUAS lo que me he reído del payo ranger este, como dices o está gagá o le pega al pipiriripipí cosa fina ....

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  2. jajajajaja!!!!!!sin comentarios es pa' mearse de la risa.
    felicidades
    saludos :)

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  3. Vangelisa
    Jose Luis:
    Yo creo que este hombre se aburre o debe estar harto de ser "el marido de..."
    Salu2

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  4. A mí también me parece que le llenan la botella de agua con anís del mono, que tío.

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  5. Javier: allí a lo que le pegan es a la Ginebra.
    De todas formas, el ocio es muy malo.
    Un saludo.

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  6. Es posible que se aburra como un mono, es lo que tiene ser rey consorte. Imaginemos la cantidad de reinas consortes que les ha pasado lo mismo y, siendo mujeres, no tenían derecho a quejarse de nada. Igual le pasaría al rey consorte, el marido de la reina Victoria o a su hijo el príncipe de Gales: Eduardo. O lo que le pasa al actual príncipe de Gales: el Orejas y su aburrimiento y sus números.
    De todas formas, como en Gram Bretaña la monarquía puede criticarse a fondo, pues creo que responde con su sorna a sus burlones para cachondeo mutuo. Al fin y al cabo es como el bufón del reino, el tonto del pueblo. Menos mal que no tiene nada de nada de poder, al ser un reino parlamentario de Gran Bretaña. Mucho más simpático que Chávez, Kim Jong o Berlusconi.
    Saludos y aguantando el calor infernal de la Villa y Corte.

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  7. Después de tanto tío serio e impresentable, creo, amigo Juan, que venía bien traer aquí a este bufón real para cachondeo y solaz de los que miran estas páginas.
    Un saludo desde el infierno de este verano madrileño.

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