lunes, 26 de abril de 2010

Descubre el personaje 21

DE TODO UN POCO.
¡Ojo con ellos!




1
Ponle barba, años y greñas.



2
Era británico y hablaba de "naciones moribundas".



3
Realmente tiene ojillos de malo.


4
Una caricatura de un vividor y otras yerbas.




5
Con la Iglesia hemos dado, Sancho.




6
¡Cuidado con este individuo!


7
Muy familiar.



8
De amistades peligrosas.



9
Agorero.



10
Otro como el 2.

viernes, 23 de abril de 2010

Sirenas de ayer y de hoy



John William Waterhouse (1849-1917) – Una sirena (1901)

 Rodeadas de un halo de misterio y sensualidad, las sirenas aparecen como metáfora de la mujer fatal que con sus encantos lleva a los hombres a la perdición.

Hijas de Calíope y de Aqueloo, híbridos de mujer y ave, ninfas del agua, de canto mágico, su música llegaba directamente al corazón de los que se aventuraran por el mar. Según la mitología tradicional recogida por la Odisea, se trataba de seres fabulosos que habitaban en el estrecho de Sicilia. El que oía el dulce canto de las sirenas estaba perdido irremediablemente, porque estos monstruos atraían a los incautos hacia las rocas, donde encallaban o se estrellaban con sus naves y eran ahogados o devorados.
Ulises, advertido por la diosa Circe, quiso oír el dulce y letal canto. Obligó a sus marineros a que se tapasen los oídos con cera y que a él lo amarraran al mástil mayor del barco. Cuando atravesaron la zona donde estaban las sirenas y la melodía comenzó a surgir con su poder hipnótico y fatal, Ulises pidió a los suyos que lo desataran, pero éstos no lo podían oír. Gracias a esto salvó su vida.

Imagen de Wikipedia.


Posteriormente el imaginario colectivo dotó a estos seres de cola de pez y de gran belleza. Es decir que de monstruos alados, peligrosos y terribles se convirtieron en hermosos seres delicados y gráciles.
Sean animales alados o con cola de pez, oír cantos de sirena no vaticina nada bueno.

También hay "expertos" en ciencias ocultas y extraterrestres, que hacen del misterio y de la credulidad ajena profesión, que sostienen que estos seres existen realmente y nos muestran fotos enigmáticas para que nos asombremos de sus hallazgos. A mí me provocan desconfianza y sobre todo mucha risa.

Galería de sirenas de hoy o cuando la tomadura de pelo es arte.




Sirena "real" algo punky, según otra página.




Recién salida de la peluquería.







Museo Nacional de Etnología de Leiden.

Mojama pura.


domingo, 18 de abril de 2010

¿Desde cuándo existe España?



Un tema polémico.
Una cuestión que suscita el debate.
Los que estudian la historia difícilmente se ponen de acuerdo.
Para algunos historiadores excesivamente patriotas, y no pongo nombres, que los hay, nuestra historia se remontaría hasta tiempos casi prediluvianos, y hablaríamos de España desde que existió la península ibérica y por aquí hubo gente pululando, aunque se tratara sólo del homo antecessor. Para otros muchos de parecidas ideas, hubo España desde que aparecieron los primeros pobladores: celtas e iberos.
Para muchos, “Hispania” es sinónimo de España y nos encontraríamos así con la primera civilización histórica que llegó a dominar nuestro territorio, la civilización romana.
Dentro de un análisis riguroso, ¿es coherente y apropiado identificar Hispania romana con España? Hispania era una provincia más del Imperio Romano que incluía además Portugal. No había independencia. Los ciudadanos de aquí eran ciudadanos romanos, como el emperador Trajano o el filósofo Séneca. No se puede hablar por tanto de entidad política, sino de una realidad meramente geográfica o en todo caso administrativa.


Iberia, según Estrabón

¿Y con los visigodos? Tras la caída del imperio romano los visigodos conquistan la mayor parte de la península, sustituyendo a los anteriores ocupantes y se hacen llamar reyes de España (aún "Hispania"). Digamos que se produce un simple recambio de ocupantes: de los romanos pasamos a estar bajo el yugo de los godos del oeste.

Tras la conquista musulmana, la cristiandad ibérica se dispersa, la mayor parte del territorio peninsular pasa a manos árabes y viene a llamarse Al-Andalus.

Paralelamente no surge un territorio español que sirva de alternativa al Islam, sino una disgregación de territorios cristianos que poco a poco, según avance la Reconquista, se van a ir constituyendo en reinos independientes: reino Astur leonés, reino de Navarra, Castilla, Aragón, Portugal… ¿Se puede hablar de España como entidad política?




Con los Reyes Católicos se produce la anexión de Navarra, la conquista de Granada y la unión de las coronas de Castilla y Aragón. ¿Podemos hablar de España como insisten muchos que datan ese acontecimiento de esta época? La verdad es que Isabel y Fernando mantuvieron las instituciones de los reinos incorporados, creando algo así como una unión de Estados federados, con sus fueros y privilegios diferentes. Algo que mantuvieron después los Austrias, a los que les gustaba denominarse como reyes de las Españas, por los amplios territorios que dominaban. (Uno de ellos, España). El primero de todos ellos, Carlos I –o V de Alemania- ni era español ni se sentía como tal, era de Gante, no hablaba castellano y se rodeó de una corte de gente extranjera.

Según el hispanista Henry Kamen:

"España" no era un Estado unificado sino, más bien, una asociación de provincias que compartían un rey común. La mayoría de las provincias estaba agrupada bajo la Corona de Castilla, que incluía Castilla, pero también el reino de Navarra y las provincias autónomas vascas. Las provincias orientales, que formaban la Corona de Aragón, comprendían los territorios autónomos de Aragón, Cataluña y Valencia. Casi todas las provincias disfrutaban de sus propias leyes, instituciones y sistemas monetarios, y estaban sujetas al control político de su nobleza local. (Henry Kamen, Felipe de España, Siglo XXI, Madrid 1997, pág. 21.)

Esto desaparece con Felipe V de Borbón. Los reinos de la corona de Aragón son incorporados a la corona de Castilla y por primera vez existe un reino que cubre toda la península salvo Portugal, que se independizó años atrás reconociendo a su propio rey. Sin embargo la cosa no estaba muy clara para los vecinos, ya Felipe V, tras la Guerra de Sucesión en 1714, recibió una amonestación del monarca portugués, quien le recriminaba que se titulase rey de España, pues sólo era rey de Castilla y de Aragón, pero no de Portugal.
Tal vez el acto institucional que consolidó por primera vez la idea de España como nación está en 1812, en plena invasión napoleónica, con la promulgación de la Constitución de Cádiz, donde claramente se hace mención en su artículo 1 a la “Nación española” como “la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios”, aparte del sentimiento de unión contra las tropas francesas invasoras.
Lo malo vino después: Fernando VII anuló “La Pepa”, restauró el absolutismo, suprimió derechos y libertades y resucitó la Inquisición. ¿Acaso era más patriota y español el rey felón que José Bonaparte, un rey extranjero –como los Borbones, por otra parte- que habría respetado la existencia de una Constitución liberal y tal vez habría modernizado el país? ¿Era más patriota y español Fernando VII que Rafael de Riego a quien mandó ahorcar por haberle obligado a jurar una Constitución liberal?
¿Desde cuándo existe España?

miércoles, 14 de abril de 2010

Regreso a Ítaca



Después del largo asedio a la ciudad de Troya, Ulises y los suyos regresan a casa...
¿Qué encontrarán en el camino?
¿Habrá peligros?
¿Llegarán sanos y salvos a su patria?
¿Qué les aguardará en casa?

Dice Cavafis en un poema memorable...
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.




Texto original

Ιθάκη

Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωμένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μεν' η σκέψις σου υψηλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.
Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωϊά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους,
να σταματήσεις σ' εμπορεία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ν' αποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κ' έβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά,
σε πόλεις Αιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απ' τους σπουδασμένους.
Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί ειν' ο προορισμός σου.
Αλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει
και γέρος πια ν' αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στο δρόμο,
μη προσδοκώντας πλούτη να σε δώσει η Ιθάκη.
Η Ιθάκη σ'έδωσε τ' ωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.
Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δε σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες οι Ιθάκες τι σημαίνουν.
ΚΩΝΣΤΑΝΤΙΝΟΣ ΚΑΒΑΦΗΣ ΙΘΑΚΗ