La figura de Hitler, siempre polémica y suscitando pasiones, está asociada a la imagen de un dictador cruel y responsable de la muerte de millones de personas, que llevó a su país al desastre y provocó la mayor guerra de la historia, además del exterminio masivo de grupos humanos considerados como inferiores.
¿Cómo se forjó esa personalidad?
¿Pudieron influir decisivamente en él algunos acontecimientos de su vida?
1º- Un padre alcohólico, Alois Hitler, despectivo con sus vecinos, que le trataba brutalmente y que pegaba a toda la familia cuando volvía a casa borracho.
Comenta Hitler: «Entonces tomé la decisión de no llorar nunca más cuando mi padre me azotaba. Unos pocos días después tuve la oportunidad de poner a prueba mi voluntad. Mi madre, asustada, se escondió en frente de la puerta. En cuanto a mí, conté silenciosamente los golpes del palo que azotaba mi trasero». John Toland, Adolph Hitler. (1)
2º- Una madre protectora, perdida a temprana edad, que por el contrario le suministró una enorme cantidad de cariño en contraste con el padre. Cuanto más agresivo era su padre más se volvía hacia su madre buscando afecto, y más temor a que su padre descubriera el secreto: esa búsqueda edípica de calor en su madre, Klara Pölzl, mucho más joven que su marido.
3º.- El descubrir que su padre era hijo ilegítimo y que podía haber algo de sangre judía en sus venas.
4º- La frustración personal cuando no fue admitido en la academia de Bellas Artes de Viena.
5º- El malvivir en Viena casi como un vagabundo, vendiendo sus pinturas, y la humillación sufrida por parte de los comerciantes judíos que decidían comprarle o no algún cuadro de los que pintaba.
6º- La muerte de su madre, quien falleció siendo atendida por un médico judío; sin embargo, Hitler parecía estarle agradecido por sus atenciones: le regaló un cuadro suyo y más tarde, ya como canciller, le permitió salir de Austria.
Se sabe que Hitler tuvo problemas de salud. Su estómago era delicado, por eso tal vez era vegetariano. No bebía alcohol ni fumaba, ni toleraba que se hiciera en su presencia. También se habla de sus problemas sexuales de raíz psicológica.
Ron Rosenbaum intenta desentrañar el origen de los desatinos de Hitler.
“Explicar a Hitler. Los orígenes de su maldad.” (2)
Otra obra suya
Hitler tuvo una relación afectiva con su sobrina Geli, lo que le provocó cierto complejo de culpa por tratarse de una relación incestuosa y también por fundados temores a la corrupción de la sangre que pudiera derivar de la relación sexual (por su posible ascendencia judía, el judío que sedujo o violó a su abuela paterna Marie Schicklgruber). El temor lo proyectó sobre los demás, sobre los judíos, sobre los no arios. Habría así un vínculo estrecho entre su patología sexual y su vocación política de odio a los judíos. Se daría así un paralelismo entre la evolución psicológica de Hitler y su evolución política entre 1928 y 1931, año en que apareció muerta Geli, que al parecer se suicidó.
Aparte hay una anormalidad patológica que podía afectarle: el tener un solo testículo, el derecho. El sentimiento de castración desde pequeño, aumentado por el miedo hacia su padre que le pudo llevar a un mayor temor de castración por causa del complejo de Edipo: aceptación de la propia persona como castrado, actitud pasiva y sumisa en las relaciones sexuales. Se ha hablado con frecuencia del papel de humillado desempeñado por Hitler en relaciones sadomasoquistas. De la perversión sexual a la política perversa parece, según los freudianos, que sólo hay un paso.
El autor no está totalmente de acuerdo con estos planteamientos de los seguidores de Freud. Comparte más el punto de vista del historiador John Lukacs, quien establece un paralelismo entre Hitler y Churchill, y señala que “la sexualidad y sus apetitos parecen haber desempeñado una parte menos que decisiva en sus vidas”. Es decir, que eran apáticos sexualmente hablando.
_______________________
(1) Enlace
(2) Enlace
_______________________
(1) Enlace
(2) Enlace

.jpg)










