domingo, 29 de abril de 2012

Una boda sin luna de miel

Eva Braun y Adolf Hitler

29 de abril: Hitler se casa con Eva Braun en el búnker de Berlín. Al día siguiente ambos se suicidan ante la inminente llegada del Ejército Rojo. La guerra estaba perdida.
El refugio del führer estaba excavado debajo de la Cancillería a 16 metros de profundidad con un perímetro de hormigón armado. Constaba de dos plantas. En la inferior estaba el “führerbunker”, el cuartel general de Hitler. Allí consumió sus últimos días con un puñado de fieles e incondicionales seguidores.
Estamos a finales de abril de 1945, Berlín, la capital del III Reich está rodeada por las tropas soviéticas y una lluvia de bombas cae sobre la ciudad sitiada. La situación es desesperada y Hitler, en compañía de su nueva esposa, decide poner punto y final a su vida. El matrimonio Goebbels decide también suicidarse no sin antes haber envenenado a sus hijos con cápsulas de cianuro. 
Así fue. Tras constatar que los suyos habían desobedecido o no habían podido cumplir sus órdenes en la batalla de Berlín y comprobar que sus dos hombres de confianza en la guerra, Himmler y Goering, le habían traicionado, no dispuesto a abandonar Berlín, decidió poner fin a su vida.
Himmler pretendía negociar una paz a espaldas de Hitler con los americanos, a la que estos se negaron, logrando atrapar con vida al Jefe de las SS. No pudiendo evitar que este se quitara la vida al morder una cápsula de cianuro que había logrado esconder.
Goering pretendía que Hitler, asediado en su búnker por los rusos, le nombrara sucesor. Para ello le envió un telegrama que decía así:

Mein Führer:
En vista de la decisión que usted ha tomado de permanecer en la fortaleza de Berlín, ¿está usted de acuerdo en que yo asuma el liderazgo del Reich, con total libertad de acción, tanto interna como externamente, como vuestro sucesor?
Si no recibo respuesta hasta las 10 de la noche de hoy, daré por entendido que usted ha perdido la libertad de decisión y por tanto actuaré en beneficio de los intereses de la nación y de nuestro pueblo. Usted sabe cuáles son mis sentimientos hacia usted en estos graves momentos de nuestras vidas.
No tengo palabras suficientes para expresarlas. Que Dios le proteja y que a pesar de todo lo traiga pronto aquí.
Lealmente
Hermann Göring

Hitler lo mandó detener y arrestar junto a su familia. Luego los aliados lograrían capturarlo y sentarlo en el banquillo en Nuremberg y condenarlo a la horca. También escapó del castigo al lograr suicidarse con cianuro.

Última foto de Hitler vivo el 19 de abril de 1945

Desconfiando Hitler de la capacidad mortífera del cianuro, suministrado con anterioridad a la traición por Himmler, el führer lo prueba con su perra Blondi, la cual muere fulminantemente.
Luego, ya en la sala de mapas, puso fin a su vida mordiendo la cápsula de cianuro y pegándose un tiro, no sin antes haber dejado bien clara la orden de que quemaran su cuerpo junto al de Eva, para evitar que los rusos pudieran vejar su cadáver, como así había ocurrido con su correligionario Mussolini.
Sobre el cadáver de Hitler se ha escrito mucho. Algunos nostálgicos insinúan que pudo escapar y refugiarse en algún país como Argentina. Esta teoría incluso la secundó Stalin durante la Guerra Fría, para insinuar que las naciones democráticas europeas eran de poco fiar porque habían permitido que Hitler se escapara. Lo cierto es que tras la Guerra Fría se desclasificaron los documentos de la KGB donde se revelaba que sí se habían encontrado sus restos, que a pesar de estar carbonizados sus dentaduras estaban intactas y que estas piezas fueron comparadas con los archivos dentales existentes en poder de un ayudante del dentista de Hitler, comprobando que se trataban de las mismas personas. Eso es al menos lo que nos cuentan algunas fuentes.


48 comentarios:

  1. Dejando aparte las leyendas urbanas sobre si Hitler murió realmente o se fue a jubilarse allende el océano; lo único cierto es que, una vez más, se comprueba cómo cuanto más malvado es alguien, más cobarde resulta a la hora de la verdad. Lo importante es que Hitler y su camarilla murieron. La pena es que no lo hicieran masacrados o fusilados, pero lo importante es el resultado.

    Buen post, Cayetano.

    Un abrazo,

    http://javicrespo.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  2. Al leer esta historia tan interesante, esos flecos poco esclarecidos para algunos, me doy cuenta de lo mayor que soy. Parece que estos hechos fueran de otro tiempo y mi gestación estaba ya próxima. Como todas las historias que nos refrescas, Cayetano, muy interesante. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Prefirieron suicidarse a que los cogieran vivos. Una humillación para los que se creían los amos de Europa.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Gracias Francisco por tu amable comentario. Fíjate qué miserable era esta pareja que no pudo disfrutar de las cosas normales que están al alcance de la gente corriente.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. La verdad es que cuando recuerdo estos acontecimientos al leer libros o entradas como la tuya, me imagino la sensación de libertad de aquellos europeos cundo supieron la noticia tan grata. De todas formas, lo peor es cuando uno se acuerda de los millones y millones de víctimas inocentes. He visto personalmente los campos de exterminio de Polonia y cada vez que me acuerdo de ello se me abren las carnes. Me acuerdo de aquella película de hace unos años "El derrumbamiento" y me pareció casi cine gore, por el espanto que produce tanta muerte y crueldad, como aquellas sobre Stalingrado o la Lista de Schidler o el soldado Ryan, etc, etc.
    Saludos y buen domingo. No te mojes mucho.

    ResponderEliminar
  6. Juan: unos sucesos bien horribles. A ver si aprendemos de una vez de los errores pasados.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Final acorde a lo que habían hecho en vida todos los actores principales del nazismo alemán, con traiciones, miedos y recores aparte. Y Hitler quiso evitar, ordenando quemar su cadaver, ese partido de futbol que hicieron en Roma con la cabeza de Mussolini. Buen domingo, Cayetano.

    ResponderEliminar
  8. Pasaron la luna de miel en el infierno, si es que existe.

    Stalin y Mao tuvieron mas suerte, murieron de viejos en la cama y les dio tiempo a matar mas gente, por millones. Cosas del Destino.

    De h. de p. el mundo está lleno.

    Saludos

    Carolus

    ResponderEliminar
  9. Qué tendencia tan curiosa siempre a crear leyendas que suponen vivos a los personajes. Ha sido así a lo largo de los siglos, lo que originaba la aparición de impostores que pretendían hacerse pasar por ellos. Pero parece ser que, una vez más, tampoco en este caso hay duda.

    Feliz domingo

    Bisous

    ResponderEliminar
  10. ¿y banquete tuvieron?-me refiero al banquete de bodas, claro, del otro banquete, ya se sabe.
    saludos.

    ResponderEliminar
  11. Paco: en efecto. Hitler quería que no humillaran su cadáver como paso con el del italiano. Un final lógico para un genocida.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Carolus: y "Pinocho" y Paquito y tantos otros... Algunos se fueron de rositas.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Madame: yo tampoco creo en esas leyendas. Son inventos de los incondicionales.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  14. Dapazzi: creo que había poca pasión en esa relación. Hitler consintió en casarse para agradar a Eva. Para lo que iba a durar la cosa...
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  15. Tan interesante, había cuestiones que no conocía como lo de la pastillica de cianuro ¿donde las venden? ;) ¿en internete? ¿ Será bueno, será de verdad?
    Por si me fallan mis subalternos tengo una gillete bien afilada, que permiso de armas no me compensa. ;) Bsss.

    ResponderEliminar
  16. Una relación extraña la del dictador y Eva Braun. No sé si habría pasión en ella o simplemente era parte de la parafernalia de su entorno.

    Saludos

    ResponderEliminar
  17. Emejota: esperemos no tener que hacer uso nunca de ningún veneno. Como decía mi padre: "Antes morir que perder la vida". Además hay que tener cuidado dónde se comprar estas cosas. Uno de los que atentaron contra el heredero al trono austríaco en Sarajevo se tomó una cápsula de cianuro caducada y no se moría ni a tiros.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  18. Dissortat: ella sí estaba loca por él. Hitler era poco dado a efusiones emotivas. Era bastante rarito. Se casó simplemente por complacerla, como un detalle de última voluntad hacia la persona que va a perder la vida.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  19. El ¿amor? crea extraños personajes y parejas. Este es uno ellos, y creo,que a pesar de ser un cobarde irredento, se suicidó...

    ResponderEliminar
  20. Fº Javier: no es que fuera valiente, es que le daban más miedo los rusos que la pistola. Si le pillan vivo...
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  21. Mucha leyenda sobre el cuerpo de este amigo, si rebuscamos por ahí veremos que existen miles de reliquias que aseveran ser de los restos encontrados, si las juntásemos todas igual saldrían 20 cadáveres de Hitler.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  22. Ya habrán tenido su luna de miel, si es que estos personajes (o personaje) pueda tener sentimientos de ese estilo.

    No imagino cuanto dinero pudo haberse gastado en ese matrimonio si los nazis ganaban la guerra

    Saludos cayetano

    ResponderEliminar
  23. Senovilla: es lo que tiene el ser seguidor incondicional de algo, que se necesita una buena dosis de leyenda para mantener vivo el mito.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  24. Manuel: luna de miel ni antes ni después. Hitler era poco "amoroso". Estaba casado con el Reich.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  25. Hay libro, “Los últimos cien días” de John Tolan muy interesante sobre los últimos tres meses del Tercer Reich. Por los años en los que fue escrito, creo de es del año 1.966 tuvo muchos testimonio directos de personas que vivieron aquellos días. Recuerdo, aunque lo leí hace bastantes años, que cuenta con mucho detalle, desde los tratos en Yalta, la situación en Berlín y lo que pasaba en el interior del Bunquer, las decisiones militares que se tomaban y el ánimo que producia el desmoronamiento de todos los frentes, en especial el oriental a cruzar los soviéticos el Oder y penetrar en Alemania, pero también, lo que sucedía en los cuarteles de los alidados en los distintos frentes y las grandes operaciones; también la huída, captura y muerte de Mussolini y su amante y claro la de Hitler y el asunto de su sucesión, de la que hablas, y la rendición. Me pareció un libro excelente y objetivo sobre los hechos. Tiene unas ochocientas páginas y lo editó Bruguera.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  26. Me ha gustado el comentario de Senovilla, me recuerda a una frase de el escritor Carlos Fuentes en "El espejo enterrado" donde hablaba de un coleccionista que conservaba 290 dientes de Santa Apolonia...

    Que trago el de los Goebbels, tener que envenenar a sus propios hijos...que horror.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  27. Lo que siempre me ha resultaddo miserable es la decisión de Goebbels de llevarse por delante a sus hijos. Me recuerda a los videos de padres palestinos que ofrecen a sus hijos para la causa... pero ellos se quedan al margen.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  28. Interesante .Los pormenores que citas se desarrollan en la peli :"La caída".
    La escena del envenamiento de los chicos de Goebbels es terrible.
    Queda descartada la posibilidad de su escape a sudamérica.
    Me hace gracia la pregunta de Eme sobre las cápsulas de cianuro.Jamás! Ni aunque estén vencidas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  29. DLT: ese libro no lo conozco. En una entrada que hice hace tiempo sobre los problemas personales de Hitler manejé otra obra de Toland donde se habla del maltrato que sufría a manos del alcohólico de su padre y cómo buscaba el calor y la protección(una relación edípica) en su madre, mucho más joven que el animal de Alois.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  30. Alma: y con la "vera cruz" pasa otro tanto. Hay mil sitios en el mundo que dicen guardar un fragmento de la cruz. Hay madera para construir otra vez el arca de Noé.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  31. Javier: si viste la película "El hundimiento", con esa soberbia interpretación de Bruno Ganz, la escena donde Magda se carga a sus hijos es terrible.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  32. Carmela: una película estupenda, con una excelente interpretación. Y terrible ese final.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  33. Hola Cayetano es indudable su karisma ,su poder de concentrar masas...
    Pero no pudo eludir las consecuencias de sus actos, me imagino el infierno que vivio, sin poder manejar los hilos de su destino
    Tarde o temprano se cumple la ley de causa y efecto.
    Te envio un abrazo Marissa

    ResponderEliminar
  34. Isthar: al final se encontró con su castigo. Quien siembra vientos...
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  35. Claro que hicieron un viaje de luna de miel... al otro mundo y el mundo no perdió nada con ello, sino que ganó en tranquilidad, aunque no se hizo justicia, eso bien es verdad. Ya podían haber dejado a su perra con vida. ¿Qué le había hecho el pobre animal? ¿Se creían faraones egipcios para llevarse con ellos al más allá a sus mascotas? Menos mal que no dio ocasión de ser sus cuerpos momificados al estilo Lenin.
    Saludos

    ResponderEliminar
  36. Carmen: un viaje del que salieron ligeramente chamuscados, con algo de carbonilla en los bolsillos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  37. Es muy bueno el estudio de Joachim Fest sobre el hundimiento y la derrota de Alemania en 1945.

    Saludos y estupenda entrada.

    ResponderEliminar
  38. Retablo: sí, al parecer, la película que tan formidablemente interpretó Bruno Ganz, está basada en la obra de este alemán.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  39. Como abandonaron las ratas el barco ante el naufragio, los que ayer le eran fieles cambiaron la chaqueta. Sucede con mucha frecuencia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  40. Valverde de Lucerna: no obstante tuvo algunos perros fieles hasta el final como Eva, Goebbels y Magda.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  41. Lo que sufriría "el pobrecito" los últimos días viendo que todo se venía abajo, no me extraña que cogiera una depresión y por eso se suicidara. Maldito bastardo.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  42. Eduardo: como dice el refrán, "a cada cerdo le llega su san Martín". Lo de "bastardo" lo dirás por ser nieto ilegítimo de su abuelo ¿no?
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  43. Pues claro Cayetano que Hitler era sobrino ilegítimo de su tío.

    No tengo tiempo mañana te veo con más tranquilidad la del dos de mayo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  44. Lo único que nos faltaba a nosotros, los argentinos, era haber alojado aquí al mismísimo Hitler! Menos mal que fue finalmente desmentido. Aunque, este tema del arribo de los nazis a mi país, protegidos por el ex Presidente Perón, sigue siendo un tema tabú, aún hoy, y sobre todo bajo un gobierno que se dice peronista, como el de Critina Kirchner. Afirman algunos historiadores que en mi país se llegaron a refugiar hasta unos 250 criminales nazis, con la complacencia, además de figuras importantes del mismisimo Vaticano. Qué horror!!

    ResponderEliminar
  45. Patzy: y con la colaboración del dictador franco.
    Hace tiempo hice una entrada sobre ese tema:
    http://www.latinajadediogenes.blogspot.com.es/search/label/Nazis%20en%20latinoam%C3%A9rica
    Realmente espeluznante.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  46. Excelente post, justo estoy leyendo una biografía muy documentada de Hitler, escrita por Marlis Steinert. La empecé hoy, por esa razón voy en la infancia. Sin embargo he leído múltiples blogs donde dicen que el cadáver de Adolf fue hallado y había resultado ser el de una mujer, entonces, éste había escapado. Más que leyendas, pueden llegar a ser verdades inquietantes. Hitler no vivió lo que él hizo vivir a muchos y eso fue un error.
    Bueno, un cobarde que se creía Dios murió en sus propias manos, supongo que eso no lastimaría su orgullo.

    ResponderEliminar
  47. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  48. Robinson Recalde: está visto que el austriaco no solo practicaba la eugenesia sino también la eutanasia.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo.

    ResponderEliminar