lunes, 9 de abril de 2012

Isabel II y su educación


Muchos docentes criticamos el baile de planes educativos que hemos padecido alumnos y educadores durante nuestra historia reciente (LGE, LODE, LOGSE, LOPEG, LOCE, LOE) que, si bien responden a diferentes formas que tienen nuestros políticos de entender la educación, no han contribuido a dar coherencia y estabilidad a algo esencial para muchos como es la formación de los nuestros, un tema que debería quedar al margen de las controversias políticas.

Y no es algo nuevo en nuestra historia.

Isabel II, sí, "la de los tristes destinos", fue también víctima de los cambios políticos de su tiempo. La niña se hizo adulta en el tránsito entre la monarquía absoluta y la monarquía parlamentaria. Y fue un instrumento manejado por los liberales de diverso estilo que se fueron turnando en el poder.

Tras la muerte de Fernando VII, el liberalismo comienza a abrirse camino en nuestro país. Los más moderados inician el camino hacia el poder de la mano de la regente María Cristina que, a pesar de su conservadurismo, pretendía consolidar el reinado de su hija bajo la protección del liberalismo más light frente a las pretensiones de Carlos María Isidro, el hermano del rey fallecido.
Los liberales progresistas se sentían excluidos del juego político. Su objetivo no era otro que restaurar la Constitución de Cádiz y al abrigo de ella instaurar un sistema más participativo, con mayores derechos para los ciudadanos. El general Espartero venía a ser la esperanza de los progresistas frente a la excesiva moderación de la regente y sus partidarios. Por eso cuando tras su pronunciamiento llegó al poder y se convirtió él entonces en el nuevo regente, Maria Cristina tuvo que abandonar su puesto de tutora de la joven reina y marchar a Francia. Las Cortes decidirán encargar la tutela de la niña a un viejo liberal progresista, protagonista de las Cortes de Cádiz de 1812, Agustín de Argüelles. Es decir que el nuevo gobierno se salió con la suya: lograr la responsabilidad de encargarse de la educación de la que sería la reina liberal de España.
María Cristina no veía con buenos ojos lo que se estaba cocinando en relación con su hija y con el destino de España, por lo que siguió conspirando desde su exilio parisino. Los "espadones" O'Donnell y Narváez , entre otrosserán los encargados de hacerle el juego sucio a la ex-regente con la táctica de los pronunciamientos militares.
El primer reto con el que tuvo que enfrentarse el tutor Argüelles fue el Motín de las Damas de Palacio el 2 de agosto de 1841: diez damas de compañía al servicio de Isabel y de su hermana Luisa Fernanda presentaron su dimisión como muestra de fidelidad hacia la madre de las infantas y como protesta por los nombramientos de personas vinculadas con el liberalismo progresista, entre ellas la nueva Aya de las infantas, la Condesa de Espoz y Mina, viuda del general liberal, quien no pertenecía al selecto círculo de los Grandes de España. Es decir que la “guerra” entre moderados y progresistas había logrado introducirse en palacio, disputándose algo tan importante como era el cuidado y la educación de la futura reina de España.
El segundo reto fue un intento de cambiar por las bravas el juego político, un levantamiento armado en Madrid, dirigido por el general Diego de León, el 7 de octubre de 1841. El golpe tenía como objetivo asaltar el palacio y apoderarse del personal de la reina. Falló el levantamiento y los instigadores fueron detenidos.
A pesar de todo ello, los liberales progresistas estaban empeñados en convertir a Isabel en una reina constitucionalista y con cultura. Se diseñó un plan de estudios, un “currículo” didáctico para la formación de la niña Isabel y de su hermana. En los estudios que debía emprender no faltaban materias como ética, literatura, historia, francés, aritmética, geometría… con instructores de prestigio como José Manuel Quintana y José Vicente Ventosa, quien diseñó un sistema pedagógico único para las infantas donde no faltaban los juegos como elemento motivador. Pese a todo, la niña no mostraba el más mínimo interés por esforzarse y aprender, era "dura de mollera", prácticamente analfabeta. En lo único en que fue despierta fue en cuestiones de apetencias sexuales, como ya dejamos constancia en otra ocasión.  Su preocupación por su porvenir y por el de España era nulo. No mostraba voluntad ni aplicación para el estudio, aparte que reflejaba un importante retraso escolar, resultado del descuido que en materia educativa había sido objeto con anterioridad, cuando su madre era la regente.
Por otra parte, la limitación temporal del periodo progresista también jugó en contra de la preparación de Isabel en una época crucial para ella, el inicio de la pubertad, entre los 11 y los 13 años.

El general Narváez

El 30 de junio de 1843 los moderados llegaron al poder. Una insurrección puso fin al trienio de Espartero.
Se abría una nueva etapa en la educación de la que iba a ser la reina de España. O mejor dicho en la "no educación" de Isabel, porque los moderados expulsaron a todos los esparteristas de las instituciones y de la atención a las infantas, suprimieron el programa educativo anterior y la declararon mayor de edad a los 13 años, con lo que la voluntad de "la reina niña" quedaba absolutamente a merced de los que ahora ocupaban el poder. La falta de preparación para su cargo le costará caro. De nada le sirvió saber coser y bordar o ser muy religiosa (Una religiosidad teñida de superstición). Lo que España demandaba en esos momentos era la figura de una reina que ejerciera el poder ejecutivo desde el respeto a la ciudadanía y al parlamentarismo. No una persona que, consciente del poder que acumulaba, tratara a los políticos como a la servidumbre de su casa; porque la sociedad española ya no era la de la época absolutista de su padre, donde el rey hacía y deshacía sin rendir cuentas a nadie.
Esa falta de preparación -y de luces- le pasará factura.

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Bibliografía:


- Loic Blanc, La educación de Isabel II: víctima de la lucha liberal. Artículo en Historia Abierta. CDL. Enero 2012.
José Luis Comellas García- Llera, Isabel II: una reina y un reinado. Ariel. Barcelona 2002.
- Juan Sisinio Pérez Garzón, Isabel II: los espejos de la reina. Marcial Pons (Historia). Madrid, 2004

36 comentarios:

  1. Lo único que se consigue al cambiar tanto los planes educativos es marear la perdiz en como se ha de enseñar el conocimiento.

    Y lo penoso es que el actual debe ser cambiado también.

    Un abrazo y buen aporte histórico.

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  2. Quien lo iba a decir, que nuestros niños están educados como reinas del S XIX: educación escasa (a los informes de la UE me remito), con planes cambiantes según soplan los vientos políticos e iniciados cada vez más jóvenes en materia sexual. Sólo aventajan a esta regia educación decimonónica en que en vez de francés, se estudia la lengua de cada Comunidad Autónoma y que el inglés se nos resiste, pues somos el país de la UE que más nos cuesta aprender esta lengua de filibusteros y piratas.

    Saludos


    PD. Excelente post, se explica de forma concisa un periodo del S. XIX donde se incubaron muchos de los males que se desarrollaron en el S. XX y aun duran en la actualidad.

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  3. Jose Senovilla: la única manera sensata de arreglar algunas cosas en España es que los dos grandes partidos se sienten y lleguen a acuerdos, también en materia educativa, como ocurrió en la Transición en algunas cosas; pero siempre andan como el perro y el gato, intentando meter el dedo en el ojo al que gobierna. Esto no es serio y creo sensatamente que no es lo que quiere la mayoría de los ciudadanos.
    Un saludo.

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  4. Carolus: los planes educativos de quita y pon, unidos a una política donde no se prima el esfuerzo, con un profesorado al que no se dota de autoridad frente a sus alumnos, con unos padres poco exigentes (algunos "premian" a sus hijos cuando suspenden, no escatimándoles regalos en cumpleaños, Reyes, etc.), hace que tengamos lo que nos merecemos.
    Un saludo.

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  5. Veo que cambiar planes educativos como quien cambia de camisa no es patrimonio de estos pagos

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  6. De tales lluvias estos lodos. Curiosa la lucha de intereses de progresistas y moderados que afectan a todos los ámbitos, includa a la educación. A nosotros, los docentes, nos suenan mucha y es casi extrapolable con los dos partidos hegemónicos en el concepto educativo. Muy buen post, Cayetano. Abrazos.

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  7. Nando: debe ser pues cosa del idioma y de la idiosincrasia latina :)
    Un saludo.

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  8. Paco: se ve que hemos cambiado poco, sobre todo nuestros políticos, liberales y progresistas.
    Un saludo.

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  9. Tan insulso como desconocido reinado que tendríamos que conocer mejor los españolitos de hoy. Lo que sorprende es que esta elementa no haya sido, como su asqueroso padre, proscrita de calles y plazas de este país. Galdós la llegó a entrevistar en el exilio parisino y llega ser patética su imagen sobre la Isabelona: pobre mujer semi analfabeta, tontorrona, etc, etc. Una pena por aquellos personajes históricos notables como Prim que se vieron frustrados por la mujer que, además la casaron con Paco Natillas.
    Saludos Cayetano en el inicio ya inminente del tercer -y durísimo- trimestre.

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  10. Juan: en el fondo, una infeliz. Aunque más infelices fuimos los españoles que tuvimos que cargar con semejante mujer. Después del padre vino la hija. En fin...
    Un saludo.

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  11. Nos manipulan desde la educación y en lugar de enseñarnos a pensar, nos enseñar a seguir la voz de su amo. No es de extrañar tanto cambio en los sistemas educativos, dependiendo del respirar político de turno. A mí me hicieron cantar el cara al sol y me enseñaron que España es una unidad de destino en lo universal. ¡Toma ya! ¿No sería una premonición sobre el Euro?

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  12. Francisco: aquella era una educación para la Formación del Espíritu Nacional. Bien la recuerdo.
    Un saludo.

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  13. Pobre reina, no tenía muchas entendederas y no la supieron educar. Se les juntó todo, la forma de enseñar, la edad...
    Muy interesante tu entrada, gracias profe.
    Un abrazo desde mi Librilllo.

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  14. Una reina progresista e ilustrada... era demasiada tarea y peor todavía si andaba al acecho Narváez que presidiendo un Consejo de Ministros, en su mayorí­a moderados, uno de los asistentes se resistí­a a firmar una de las disposiciones que se trataban.

    “Antes me dejarí­a cortar la mano que firmar”

    A lo que el general Narváez le contestó:

    “Usted no se cortará ninguna de las manos. Con la derecha firmará la disposición. Con la izquierda, me tocará usted los pelendengues”.

    Un abrazo

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  15. Hola Cayetano:
    Lo que reflexiono de esto es que no es una educación basada en una ideología la que nos llevará por mejores derrotero sino una que prive sobre cualquier pensamiento, para que después sea crítica con los mismos.

    De nada sirve cambiarla según el pensamiento político, harto demostrado está, pero no se aprende... y seguimos igual que en el siglo XIX, 200 años después.

    Saludos

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  16. Rosario: se ve que no había buenos profesionales en Educación Infantil, base de todo aprendizaje posterior.
    Un saludo.

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  17. Manuel: eso es. Hace falta un consenso de todos para ver qué educación queremos para nuestros hijos.
    La política debe quedar al margen.
    Un saludo.

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  18. Javier: es que Narváez se las traía. Y como todo espadón chabacano era un mal hablado.
    Un saludo.

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  19. Ya sabes Cayetano cuánto me gustan estos temas, así que hoy he disfrutado de lo lindo con tu artículo. Y sí, Isabel, no fue una lumbrera, más dada a amoríos que a otra cosa, claro que, hablando de educación, no todo está en el maestro sino también en lo que a los padres toca, y en su caso la reina madre no era un ejemplo a seguir: poco, muy poco, aun caliente el cuerpo de Fernando como quien dice, ya se estaba casando con un tal Muñoz, un miembro de su guardia. Buenos negocios haría juntos. Como si fuera hoy,jejeje... Un abrazo.

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  20. DLT: yo siempre digo que este pueblo nuestro no es malo. Los son con frecuencia sus gobernantes. Los que tendrían que dar ejemplo de buenas prácticas a los ciudadanos.
    Un saludo.

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  21. Sí que parecía "dura de mollera" la mujer, así que no sé si realmente puede achacarse su retraso escolar a la regencia de su madre o a que de donde no hay no se puede sacar. A España le lució el pelo, desde luego. Y encima con todo ese baile de sistemas educativos, terminaron de arreglarlo.

    Buenas noches, monsieur.

    Bisous

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  22. ¡¡Qué repaso más completo al complejo s.XIX!! Ay, amigo Cayetano, parace cada vez más claro que en los últimos siglos hemos ido dejando de lado el bien común para preocuparnos sólo de satisfacer el que nos convenga, en este caso el de nuestra ideología. Los resultados... sobran las palabras ¿verdad?

    Un buen post, amigo.

    Un saludo!

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  23. Madame: es que para ser reina (o rey) no suelen hacer exámenes. Y luego pasa lo que pasa, que alguno te sale malo.
    Un saludo.

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  24. Coral: pues la verdad es que no te falta razón cuando vemos a esos políticos que anteponen sus proyectos aunque vayan contra el bien común.
    Un saludo.

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  25. Si Isabel II no hubiese sido tan manipulada y no la hubieran convertido en una niña malcriada, la Historia se podría haber escrito de otra manera. Sin embargo, su pésima educación y sus correrías sexuales, así como su mala alimentación,(los cocidos le apasionaban) contribuyeron a lo que la Historia nos dejo...
    Pero esa es otra historia que nos contarás ¡¡
    Salud Cayetano ¡¡¡¡

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  26. Ay, ay, ay, esa España nuestra.....
    Tienes un regalito en la última entrada de Otoño..... Bs.

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  27. La educación del Rey era clave para el devenir del Reino en aquellos años en que el monarca era absoluto (aunque cada vez en menor medida)...era el Rey quie elegía el gobienro y daba autorización para la creación de academias u obras públicas y, por tanto, debía ser consciente de los que se hacía o no...ni Fernando VII ni Isabel II fueron dignos sucesores de los sí muy cultos Carlos III y Carlos IV (aunque éste último demasiado metido en sus gustos artísticos como para atender al Estado).

    Un saludo.

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  28. Fª Javier: parece que el cocido era el plato preferido de la familia. A su padre le encantaba, además de gustarle hacerle la puñeta a los españoles.
    Así nos ha ido. Siempre en manos de los "garbanceros".
    Un saludo.

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  29. Emejota: es la que tenemos. No hay otra. Así que ajo y...
    Un saludo y gracias de nuevo por el detalle.

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  30. La actitud de Isabel II,creo, no era nada extraña entre la realeza de su época, ya fuesen reyes o reinas.

    Saludos.

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  31. Si así andaba la educación de la reina como sería la del país, solo unos pocos se salvaban. De vergüenza la dimisión de las damitas de la reina.

    Saludos

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  32. El cambio de planes educativos ocurre también aquí.
    Lo desconcertante es que apuntan a bajar el nivel.
    Se ve que es mundial:gana el menor esfuerzo, no se valora el saber...¿Será casual?
    La niña - reina tenía pocas luces ... pero hay capacidades intelectuales notables entre los estudiantes .Y no son aprovechadas.Es una lástima.
    Abrazos.

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  33. Retablo: una actitud fruto de la educación recibida por sus padres.
    Un saludo.

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  34. Eduardo: imagina cómo era la educación de un país con la mayoria de los ciudadanos analfabetos.
    Un saludo.

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  35. Carmela: parece epidémica la moda del poco saber y del mínimo esfuerzo. Para mí que lo hacen a propósito...
    Un saludo.

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  36. Carolvs: ya me extrañaba a mí que no aparecieran tus comentarios. Blogger interpreta lo tuyo como spam. Lo he descubierto por casualidad y lo he podido rescatar.
    Un saludo.

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