viernes, 12 de junio de 2009

Las funciones del abanico




De origen incierto, la mayoría de las fuentes consultadas apuntan a que el abanico nació en Oriente. Son muchos los que dicen que nació en Corea o en China.
Parece ser, como aparece en alguna pintura antigua, que los egipcios y pueblos de Mesopotamia ya lo conocían, también en América los Incas y los Aztecas, abanicos de plumas, con una función similar al rabo de las vacas: espantar moscas.

Otra función, quizá la mas corriente, es la de mover el aire para facilitar la refrigeración, al ayudar a que se evapore el sudor acumulado en la piel, transformando la evaporación en frescor.

Pero además era una forma de lenguaje, a través de un código comunicativo con el que las mujeres expresaban toda una serie de estados anímicos e intenciones, según la orientación, la forma de sujetarlo, si estaba cerrado o abierto, etc.:

- Abanicarse despacio: "estoy casada".
- Arrojarlo cerrado: "te odio".
- Apoyarlo en los labios: "bésame".
- Asomarse a la ventana abanicándose: "saldré luego".
- Esconder los ojos detrás del abanico: "te quiero".
- Apoyar el abanico en la mejilla derecha: "sí".
- Apoyar el abanico en la mejilla izquierda: "no".

Su uso se generalizó en Europa a partir del siglo XV. Primero en la Europa meridional por aquello del calor: Portugal, España e Italia. Pero donde alcanzó un mayor desarrollo fue posteriormente en Francia e Inglaterra, donde pasó a ser un complemento indispensable de la nobleza. En la corte de Luis XIV y Luis XV las mujeres usaban con asiduidad y denuedo este artilugio, no por el calor exclusivamente, sino para disimular los malos olores corporales, dado que el aseo personal con agua y jabón no era todo lo frecuente que debiera ser; es decir: función ventiladora u oreadora. Y es que aquella nobleza tendría la sangre azul, pero la roña era negra como la de los demás.

13 comentarios:

  1. jajaja!!!lo de los olores, es pa' flipar, eso me ha hecho mucha gracia; buen ventilador.... y bueno pues lo del lenguaje del abanico, pues no está mal, tal vez lo usaran ellas porque eran muy discretas :) en sus affaire amorosas...
    me gusta la imagen que has puesto.
    bueno un saludo Cayetano a tu cueva...

    PD: el comentario que me dejaste en mi blog; flipo con el, GRACIAS!!!!!!

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  2. Es impresionante la coquetería con que las españolas agitan el abanico y como lo cierran de una golpe para afirmar lo que estan diciendo...
    felicitaciones Cayetano.

    Jorge

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  3. Afortunadamente eran otros tiempos, Jorge. La falta de libertades originaba que las mujeres acudiesen a esas estrategias. Hoy, como dices, queda de aquello la coquetería, el gesto...

    Me alegro, Vangelisa, que te guste la imagen. Es fresca y sugerente. No me tienes que dar las gracias por los comentarios en tu blog. Lo hago gustosamente.
    Saludos.

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  4. Un abanico es lo que me hace falta en estos días de fuegooooo en Madrid. Buuuuffff ¡qué caloorrr!
    Jajajaja.

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  5. Sí, Juan, pero ten cuidado cómo lo manejas y delante de quién. No vayan a pensar cosas raras.
    ¡Ánimo, que el curso está chupao!

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  6. Jajajajaja venía seria leyendo la data que no conocía y con el remate me hiciste reir.

    Escondo los ojos detrás del abanico =)

    Besos

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  7. Mai Puvin, me alegro mucho haberte hecho reir. Era una de mis intenciones.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo.

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  8. Solianse bañarse una vez al año, y se el día que les tocaba baño hacia frio, lo dejaban para el año siguiente, y toa la mierda la tapaban con ricos perfumes y mummchos polvos. Ja, ja, ja

    A bear hug.

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  9. Aquí os dejo abrir un e-libro muy útil para que lo miréis, se llama “Manual y espejo de cortesanos”, de C. Martín Pérez.

    http://www.personal.able.es/cm.perez/comentarioslibros.html
    http://www.personal.able.es/cm.perez/Manual_y_espejo_de_cortesanos.pdf


    Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas. Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

    Saludos

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  10. Falta un uso del abanico. Cuando estaban las abuelas con las vecinas las noches de verano sentadas en sus mecedoras con el abanico a una revolución de miedo hablando de sus cosas, a ésto llegabas tu de cría jugando con el resto de niños de la calle y le interrumpías sus super conversaciones y te dában un leñazo con él... jajajajajaj... cuanto echo de menos eso.

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  11. Cierto, Divinamente. Leñazo al coco por intromisión en conversaciones de mayores. Otro uso.
    Saludos.

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  12. Señor Inquisitor: me imagino que el tufo tendría que ser algo serio. Lo del abanico era una manera de compartir el mal olor.
    Saludos.

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  13. Carolus: he mirado el enlace y vienen consejos curiosos para los cortesanos. Del mal olor no dice nada. Yo creo que estaban acostumbrados a oler mal y no le daban importancia.
    Un saludo.

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