jueves, 13 de septiembre de 2018

Cómo ser un auténtico percebe



Comúnmente denominamos “percebe” a sujetos un poco alelados, bobos o que les falta un hervor. Una especie de insulto que define de alguna manera a la persona sobre la que hablamos: ¡ese tío es un percebe!

El percebe es ese animal con pezuña que parece cualquier cosa menos un animal, porque no tiene extremidades, se alimenta por filtración del plancton y pasa su vida adulta inmóvil y adherido por un pedúnculo a una roca, sin moverse. La uña arriba, donde debería tener la cabeza, para protegerse de un posible ataque. Esa parte protegida es la que encierra la mayor parte de sus órganos y aparatos vitales: el digestivo, el respiratorio, el circulatorio, el reproductor... Aunque es hermafrodita no puede autofecundarse. Se necesitan dos especímenes.  Uno hace de macho y el otro de hembra. No sé quién decide el papel de cada uno, si lo echan a suertes o qué. La cópula se realiza —y a distancia— entre marzo y septiembre. Los huevos fecundados eclosionan en el agua. Las larvas liberadas en la eclosión se mezclan con el plancton. Y ya todo es cuestión de suerte.

El percebe tiene más pene que cuerpo. Pero no tanto como se cuenta por ahí. Para hacernos una idea, si fuéramos un percebe, nuestro pene mediría 2,70 metros. Eso ya sería presumir de miembro. Aunque quiero pensar que si nos arrancaran las percebeiras a la fuerza de nuestra casa, nos llevaran en cestos o en camiones frigoríficos al mercado, nos pusieran hielo y nos metieran en agua hirviendo con sal, nuestra “hombría”, a esas alturas,  más que pene lo que daría es pena.


Texto publicado en La Charca Literaria
http://lacharcaliteraria.com/


32 comentarios:

  1. Por algo dicen que alguno por culpa de la cabeza de abajo, pierde la de arriba.
    Y solo se pueden pescar los meses que no llevan erre.
    Una de percebes...¡¡¡marchandoooo!!!

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    1. Lo bueno de los percebes es que todo lo bueno lo tienen arriba.
      Un saludo.

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  2. Cuando he tenido un percebe en mis manos a punto de comérmelo, siempre he intentado buscar la cabeza, misión imposible, y ante una misión imposible lo mejor es optar por la ingesta. No está mal, sabroso, sobre todo si se acompaña con pacharán. La primera vez que probé este maridaje, me pareció una mezcla rara, pero desde entonces no he dejado de degustar esta combinación siempre al mediodía y sentado tras una ventana sin visillos.
    Pienso que si nos comparamos con un percebe seríamos como un surtidor de gasolina de estos de manguera larga.
    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. Lo del pacharán habrá que probarlo. Dulce y salado a la vez. Un abrazo, amigo Francesc.

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  3. Esos animalejos que, mmás allá de su valor culinario, son feos de narices y raros, raros. Eso de copular a distancia y echarse a suertes quien es el pasivo o activo tampoco ayuda a querer reencarnarse en uno de ellos. Aunque algunos percebes tienen nombre y apellidos...
    Un abrazo!

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  4. Curioso ser vivo el percebe, con una cabeza que má sparece uña que otra cosa y un pene descomunal. Puestos a pensar parece venido de un mundo extraterrestre y, tal como nos lo describes, bien pudiera ser un monstruo brotado de las profundidades abisales.
    Un saludo

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    1. Oye, pues ahora que lo dices, algo de extraterrestre sí que tiene .
      Un saludo, Carmen.

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  5. Es una pene que nos comamos esta maravilla de la naturaleza... ¡¡¡pero están exquisitos!!!

    Un saludo, Cayetano

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    1. Sí. Una contradicción que nos guste algo tan horrible.
      Un saludo, Carlos.

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  6. Me dan un poco repelús. Tener pinta de pezuña, copular a distancia, elegir a ¿suertes? quien es hembra o macho, saber a un trago de agua de mar..... yo paso de este bicho.
    Besos, Cayetano

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    1. Creo que los grandes devoradores de percebes no se plantean nada. Si no, no se los comerían.
      Un abrazo, Arantza.

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  7. No sé si lo he escrito bien: “tanto tarari para tan poco tarará”. No me extraña que el adjetivo haya sido adjudicado a ciertos especímenes con diez dedos en pies y manos, da lo mismo el sexo, por supuesto!

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    1. Sí. El calificativo es muy apropiado cuando se usa como definición de algunos individuos.
      Saludos, Emejota.

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  8. Fantástico animalejo que dió nombre a una calle, en la cual el inmueble numero 13 era todo un zoológico de la condición humana : tenderos tramposos, ladrones, morosos, temibles ancianas, veterinarios impávidos, y cloacas muy concurridas.

    13 Rue del Percebe forever !!.

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    1. Sí señor. Del gran Ibáñez. DE una época en la que los ladrones eran fáciles de identificar porque llevaban antifaz y ganzúas. Hoy está más camuflados.
      Un abrazo, Rodericus.

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  9. Te lo dije por FB y lo repito aquí: jajajajaja ya me imagino el pene de pecebe en escabeche.

    Besos

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    1. Seguro que está realmente asqueroso. Jejeje.
      Un abrazo, Myriam.

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  10. Pinta feo, pero son ricos...y quien sabe si lo más sabroso será el miembro viril... :D

    Saludos Cayetano

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    1. Por lo menos será lo más apreciado por los otros percebes.
      Un saludo, Manuel.

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  11. Este animalejo siempre me provoca pensar en el hambre que debía tener el primer tipo que se atrevió a darle un bocado, porque de apetitoso tiene poco. Aparte de eso no veo tanta diferencia entre el humano y el percebe, a no ser por tu último párrafo.
    Los dos viven pegados a la seguridad protegiéndose cada uno lo más querido y ambos tienen más cuerpo que cerebro. Lo que no cuentas, es dónde tiene el cerebro el percebe.
    Saludos

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    1. Estos bichos que parecen extraterrestres igual ni tienen cerebro. Y en caso contrario, igual que dicen de la mayoría de los hombres, habría que buscarlo en sus partes.
      Un saludo, Ana.

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  12. Hola Cayetano, a pesar de ser uno de los mariscos mas caros, su vida no es precisamente para echar cohetes, siempre amarrado a una roca y recibiendo las envestidas de las olas y copulando a distancia, que mal por favor, por mucho miembro que tenga. Los otros percebes lo tienen mas fácil, con dejarse llevar por la muchedumbre lo tienen todo solucionado.
    Hay que tener mucho parné para pagar una ración de percebes, por aquí el precio que alcanzan los hace inalcanzables para el bolsillo .
    Un saludo
    Puri

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    1. Yo no sufro si no los como. Mira que son feos. Parecen extraterrestres. Saludos.

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  13. Siempre el tamaño, siempre el tamaño es lo más importante, a mayor tamaño mayor precio.
    Saludos.

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  14. Yo siempre he sido muy rarita para comer, de bichos marinos solo como gambas y langostinos. Lo demás, como no me entra por el ojo pues ni hablar. Y los percebes con la pinta que tienen pues va a ser que no. Y percebes de dos patas conozco a unos cuantos.

    Saludos!

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  15. Habrá que pensarse mejor los insultos...

    Saludos,

    J.

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    1. Sí. Mejor usar el de merluzo. Je jeje. Un saludo.

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