jueves, 15 de mayo de 2014

Australia: un enorme presidio.


Camisa de presidiario. Hacia 1840. 
Museos Vivos Sydney, fotografía de Alex Kershaw.
Imagen tomada de aquí. 

Era por mayo de 1787. El capitán Arthur Phillip, oficial de la marina británica, lleva a cabo una misión especial encomendada por Lord Sydney, Ministro del Interior: establecer una colonia de presidiarios en Australia. Ese día abandona el puerto de Portsmouth, al sur de Inglaterra, con una flota de once barcos llena de convictos, en total, 772, si bien perecieron durante el viaje 40 personas. 
Las condiciones de salubridad durante la travesía dejaban mucho que desear. En las inmundas bodegas de los barcos se hacinaban los reclusos, encadenados unos con otros, y la humedad y las enfermedades se cobraban numerosas víctimas. Disentería, fiebres, infecciones por las heridas de los grilletes y escorbuto, eran las principales causas de muerte. Algunos habían fallecido por el tifus antes de zarpar porque llevaban semanas confinados en los barcos- prisión. 
Pero al final los barcos fueron llegando a su destino. 
Esta fue la primera colonia de ex presidiarios que se estableció en Australia. Luego vinieron otras. 
A decir verdad, en aquellos tiempos, Londres era una ciudad superpoblada, con una altísima tasa de delincuencia, una ciudad muy insegura sobre todo desde el crepúsculo hasta que salía el sol. Sobraba gente y en especial sobraban hampones. El desempleo, el alcoholismo y el crimen eran moneda corriente. Los legisladores querían aplicar medidas ejemplarizantes que no consistieran exclusivamente en la pena capital para detener la ola de delincuencia y una de ellas era la de exportar a los convictos a las colonias. 
Y así fue como en algo menos de un siglo más de 160.000 presos fueron deportados en dirección a Australia. Los problemas de adaptación fueron muchos, también el tema de las enfermedades. En relación con los nativos del lugar, el capitán Phillip amenazó con la horca a todo aquel que se le ocurriera matar a algún aborigen. Aun así el impacto entre la población autóctona fue importante y ésta descendió considerablemente debido sobre todo a las enfermedades infecciosas y a los reasentamientos forzosos por el avance de los colonizadores. 
Y así comenzó la historia de un país poblado por blancos anglosajones. 
Tener una colonia a mano era un buen recurso entonces para quitarse gente problemática de en medio. 
Llama poderosamente la atención que un país hoy tan próspero y civilizado haya tenido esos orígenes. Aproximadamente, un 20% de los habitantes actuales son descendientes de convictos. Siempre me he preguntado qué pensarán los australianos de sus antepasados. Muchos han recurrido a crear una imagen positiva e idealizada de sus ancestros. En vez de hampones o delincuentes, activistas políticos perseguidos por sus ideas o gente necesitada que se tenía que buscar la vida. Muchos se consuelan pensando que aquéllos eran unos tiempos muy duros para casi todos y que era tremendamente fácil tener un encontronazo con la justicia. De alguna manera están orgullosos o se sienten deudores de aquellos hombres y mujeres que iniciaron un nueva vida lejos de Inglaterra... eso sí, a la fuerza.

40 comentarios:

  1. Al parecer, no les fue tan mal a lo convictos y sus descendientes. Yo si fuese uno de ellos pensaría: ¿quién no ha tenido una oveja negra en la familia?

    ¡Salud!

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  2. Dissortat: lo malo es que aquí casi todos son descendientes de "ovejas negras". Pero bueno, es agua pasada. Y los tiempos cambian mucho.
    Un saludo.

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  3. Una solución inglesa para quitarse un problema largarlo a tierras deshabitadas, eso España no lo hizo en sus colonias.
    De vuelta bloguera, saludos.

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  4. Caray lo primero que pense fue el problema de salud que originaron en los nativos, pobres victimas, cuando llegaron los colonizadores junto con sus armas biológicas (jajajaja que exagerado soy) a matar pueblos enteros con un solo estornudo, dios! Cuantas personas debieron morir solo por alojar prisioneros en sus tierras, con respecto a los descendientes pues espero que no les importe mucho, siempre he pensado que el pecado de los padres no es de los hijos.

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  5. J.M.Gonzalo: sí, porque por las buenas... nadie se deja.
    Un saludo.

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  6. Eduardo: cuánto tiempo. Creo que los anglosajones han sido siempre un poquito más extremistas en esto de la colonización de tierras vírgenes.
    Un saludo.

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  7. Gary Rivera: claro. Los descendientes no tienen la culpa de lo que hicieron sus antepasados.
    Un saludo.

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  8. En realidad, cualquiera que presuma de "sangre azul" desciende de piratas o bandoleros, que una ver ricos, reescribieron su pasado a conveniencia. Un ejemplo reciente es la familia Kennedy, descendiente de un "comerciante de licores" eufemismo para indicar que se enriqueció en la época de la ley seca. Hay mas ejemplos... solo hay que escarbar un poco.

    Un saludo

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  9. La vida es una continua recreación: cada grano de trigo es el germen de una nueva cosecha. ¿Qué pasará con los años con Guantánamo?
    Un abrazo.

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  10. Carlos: sobre todo esos países que tienen pocos siglos de historia tienen muy reciente su pasado de colonos.
    Un saludo.

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  11. Francisco: quién sabe. En todo caso, una vergüenza más a tapar para que no huela.
    Un saludo.

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  12. No está mal todo lo que han logrado, teniendo en cuenta los comienzos. Parte de mi familia es australiana, aunque no tenga esos orígenes. En realidad hoy Australia es una gran mezcla de razas y culturas, un plato que les ha salido bastante bien.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  13. La Dame Masquée: pues la verdad es que con esos orígenes les ha salido bien el invento.
    Un saludo.

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  14. Aún así todavía le quedó mucho trabajo a Sherlock Holmes un siglo después. Se ve que tenían hampones para dar y regalar.

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  15. Habría que mirarse el ombligo para saber a ciencia cierta si nosotros tenemos también unos antepasados fuera de toda duda, porque todo hay en la viña del señor.
    Ya nos lo describe Dickens en sus novelas: calles llenas de hampones, ladrones, vagabundos, pedigüeños y gentes de mal vivir. Podría haber ambientado algunas de sus historias y relatos en Australia, pero se ve que esa parte no le seducía.
    Un saludo

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  16. La Fuensanta y el Antón: debe ser cosa de la humedad del Támesis y de tanta lluvia, que se les agría el carácter. Por eso conducen por la izquierda.
    Un saludo.

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  17. Carmen: el que esté libre de culpas que tire la primera piedra. Nuestros antepasados de hace unos siglos tienen mucho que callar en este asunto.
    Un saludo.

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  18. Hola Cayetano:

    Estos que sabemos eran convictos, pero aquellos que salieron huyendo justamente para no tener que hacer el viaje de esa forma...En América hubo muchos, incluso aún en estos épocas cercanas, nazis y etarras, salieron huyendo y retomando una nueva vida en "las colonias"...

    Saludos . Hace años estuve viendo la posibilidad de emigrar a Australia. Estuve en su "madre patria" Gran Bretaña ;D

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  19. Manuel: muchos nazis escaparon de Europa y se refugiaron en América central y del sur, sobre todo en Argentina.
    Un saludo.

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  20. Por si acaso no haremos árboles genealógicos, no vaya a ser que descubramos que este país nació del parto de una rata.
    Besos

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  21. Y como casi siempre, en los lugares colonizados, es a los aborígenes a quienes les espera un futuro peor. Australia no es la excepción.
    Un saludo.

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  22. Arantza: indagar mucho en el pasado hace que nos llevemos, en efecto, más de una sorpresa.
    Un saludo.

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  23. DLT: el colonizado recibirá mil calificativos denigrantes que sirvan de pretexto para colonizarlos. En los años 60 se hablaba por todas partes de "salvajes" para referirse a los habitantes del África subsahariana que buscaban su independencia.
    Un saludo.

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  24. Normalmente son los pillos y ladrones, las "ovejas negras" quienes agudizan más su ingenio para sobrevivir y arriesgan más, pues tienen menos que perder. De todos y todo se aprende. Estoy segura de que quedaron muchos más hampones de guante blanco en Gran Bretaña... pero esa ya es otra Historia.
    Un besote.

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  25. Detalles: en tiempos difíciles la gente tiene que llevar pan a sus hijos como sea. Los ladrones más peligrosos siempre son otros.
    Un saludo.

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  26. Aquí, por ejemplo, hemos tenido colonizadores e inmigrantes de todos los colores y procedencias pero, sabes, es bastante poco común que nos pongamos a analizarlos, porque ya son parte nuestra, de algunos son abuelos, o tíos o parientes...y tú puedes conocer los defectos de todos ellos pero, en el fondo, ya se ha mezclado bastante la cosa a estas alturas...y lo que ha quedado, lo que somos, termina siendo, justamente, lo que nos termina distinguiendo...tal vez también así han de verse los australianos...ni indios, ni ladrones, ni colonizados, ni ingleses...sólo una mezcla de todos ellos, australianos al fin. Saludos Cayetano!

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  27. Hum... salvo los aborígenes, que obivamente tendrán un pésimo recuerdo de los que llegaron a quedarse con lo suyo, no veo porque no van a estar los australianos bien orgurllosos de los convictos. Yo lo estaría :D

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  28. Patzy: así es. Todos somos el resultado de diversas y variopintas mezclas. Unos antes y otros después.
    Un saludo.


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  29. Adra: por supuesto. La prueba está en el pedazo de país que han sabido construir.
    Un saludo.

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  30. Parece que los australianos no tienen complejos por ese tema y hacen muy bien. Saben que no sólo buena parte de sus antepasados eran reos, culpables o no, también que un importante contingente de mujeres con un pasado subió a los barcos que les prometían un futuro, muchas acompañadas de sus hijos. También fueron religiosos. Y había que ser valiente para dar ese paso.
    Que todos ellos lograsen crear el gran país que es hoy, les honra.

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  31. Ana Mª Ferrin: además en aquellos tiempos tan duros era raro no tener un encontronazo con la Justicia. Muchos pasaban grandes penalidades.
    Un saludo.

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  32. uff, menudo panorama y travesía... Durante la hambruna de la patata en Irlanda en 1845-47 hubo muchos irlandeses que hacían todo lo posible para que los arrestasen para que los enviasen a Austrialia. Un plato de sopa aguada no les faltaría...

    Un saludo

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  33. Félix: aunque es triste decirlo, algunos viven mejor en presidio que en libertad.
    Un saludo.

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  34. No quita que si rebuscamos en nuestro pasado nos encontremos con algún pariente de vida poco o nada honorable, pero ante eso nada se puede hacer. Quizás esa sea la actitud de los australianos. Me ha llamado la atención la actitud de respeto ante los aborígenes, aunque las enfermedades desconocidas para ellos seguramente los llegaron a diezmar.
    Un abrazo.

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  35. Valverdedelucerna: creo que para ellos tiene más peso el hecho de que sus antepasados tuvieran ante sí el reto de empezar de cero en un lugar lejano y saberlo aprovechar como bien hicieron. Les salió bien la cosa.
    Un saludo.

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  36. Pues va a ser que es una buena fórmula. Mira también Mónaco, salvando las distancias, claro. De un pirata a convertirse en un país que muchos envidian.
    Besos

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    1. Muy cierto. Y los escandinavos, lo civilizados que son ahora y antes estaba todo lleno de vikingos.
      Un abrazo, Arantza.

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  37. Por lo que vemos o por lo leído, casi todos los pueblos se enorgullecen de sus ancestros. Y si no te enorgulleces corres el peligro de que te tilden de antipatriota. Más vale no escudriñar demasiado, correr un tupido velo, esto explica el afán del poder por esconder la memoria histórica.
    Un abrazo
    Francesc Cornadó

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    1. Casi todos buscan un pasado glorioso, sobre todo los muy nacionalistas, del tipo que sean. No creo que todos los australianos se sientan orgullosos de los primeros pobladores anglosajones, salvo que se falsee el pasado y donde pone delincuente por robo, pongamos preso por sus ideas.
      Un abrazo.

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