jueves, 19 de diciembre de 2019

Por el sumidero



No hace falta subir al Himalaya, ni atravesar los océanos, ni recorrer de cabo a rabo la muralla china, para comprender que en cualquier recodo cercano podemos dejarnos jirones de piel o del alma en el intento, por el mero hecho de existir.

La vida es peligrosa por ser vida. Desde el momento en que sales de casa  -incluso si no sales- estás en grave riesgo de ir perdiendo por el camino pedazos de ti. Es un viaje peligroso. De él nadie saldrá vivo.

Caminas despreocupado, sin darte cuenta de que en cada meandro, en cada recoveco, en cada ocasión que se presente, nos vamos dejando por el camino fragmentos de los que somos y de lo que fuimos, retales de vida, jirones de nuestra existencia… Tan frágil siempre.

Y esos pedazos perdidos jamás se recuperarán.
Y de esta forma, segundo tras segundo, día tras día, se irán por el sumidero del tiempo, como el agua desaparece por el desagüe, girando alocadamente como en un torbellino, recortes de nuestro yo, hasta acabar desapareciendo.



36 comentarios:

  1. Y así, cuando la Parca venga a cobrarse lo que es suyo, al tener cuerpo y alma llenos de cicatrices, sabrás que has vivido.

    Pena me dan los que devuelven lo prestado sin haberlo usado, a los dioses no les gusta este desprecio.

    Un saludo, Cayetano

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto. La vida hay que usarla a pesar de todo.
      Un saludo, Carlos.

      Eliminar
  2. Grande Cayetano, tienes un nuevo seguidor desde Cantabria. Felices fiestas!!!

    ResponderEliminar
  3. E incluso el sumidero, ese agujero por donde se escapan todas las cosas, está oxidado. Así que vayámonos haciendo a la idea.
    Salut

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí. Los finales no suelen ser agradables.
      Saludos, Miquel.

      Eliminar
  4. Vivir es eso, un cuerpo que palpita, que siente el vacío del tiempo, un tiempo que cada vez es menos suyo.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y nos aferramos a él como lapas.
      Saludos, F. Puigcarbó.

      Eliminar
  5. Y pensar que algunos dicen que lo que "mola" es vivir peligrosamente.
    Abrazos
    Cornadó

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Allá ellos. Tranquilidad ante todo y buenos alimentos.
      Un abrazo, Francesc.

      Eliminar
  6. Cierto, en cada meandro dejamos parte de lo que somos aunque al tiempo, justamente con eso contruimos un nuevo jirón que se ajusta como una nueva adherencia y pasa a formar parte de lo que seremos a partir de entonces. Ese es el peligro de seguir vivo.

    Salud
    Anna

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí. Vamos llenos de remiendos de las experiencias vividas.
      Vivir siempre tiene el riesgo de dejar de vivir.
      Un saludo, Anna.

      Eliminar
  7. Y son tropecientos millones de células de las que dependemos y que nos la podrían jugar! Mejor no pensar en estadísticas.!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mejor no pensar en ello. Esto es una lotería y hay que aprovechar mientras dure.
      Un saludo.

      Eliminar
  8. No empezamos a vivir cuando ya estamos muriendo.
    Besos, Cayetano

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pelo que se cae al peinarte, células de la piel que se escama... Continuamente.
      Un abrazo, Arantza.

      Eliminar
  9. Así es el ejercicio de la vida, Cayetano, un avanzar en el tiempo, mientras no dejamos jirones de nosotros mismos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Los jirones en la piel se llevan mejor que los de el alma.
    Así y con todo hay que seguir atravesando océanos y remando aunque sea contracorriente.
    Saludos, Cayetano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, los jirones del alma no se curan nunca por mucho psicoanálisis que se haga. Eso queda allí para siempre. Otra cosa es aprender a sobrevivir con ello.
      Un saludo.

      Eliminar
  11. Avanza el tiempo, pero también avanza las ganas de seguir adelante.
    Muy bueno Cayetano

    Saludos. Felices fiestas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De eso nos puedes dar muchas lecciones. Cambiar de país, de gentes, de costumbres... tiene que ser duro; pero, bueno, peor sería si anduvieras solo lejos de los tuyos.
      Un saludo, Manuel y felices fiestas.

      Eliminar
  12. Pues sí, nos gastamos, nos desprendemos de células y pensamientos muertos y fabricamos nuevos...

    Un saludín ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buen manera de verlo. La piel se regenera y va dejando escamas de células muertas.
      Un saludo, Xurxo.

      Eliminar
  13. Sabias palabras, Cayetano!! Y bellamente expresadas!!
    En el mismo momento de nacer empezamos a morir y como bien lo decís vos, es imposible transitar esta vida sin ir dejando pedazos de nosotros en el camino hacia el final.
    Saludos!!
    Lau.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es. Mientras avanzamos y aprendemos, nos vamos dejando fragmentos por el camino.
      Un saludo, Laura.

      Eliminar
  14. Cuanta razón tienes Cayetano, parece que no nos demos cuenta pero el sumidero está ahí llevándonos poco a poco.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperemos tan solo que sea tarde.
      Un abrazo, Conchi, y felices fiestas.

      Eliminar
  15. Somos basura, nunca más poéticamente dicho.

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  16. Nadie llega entero al final, consecuencias de vivir.
    SAludos.

    ResponderEliminar
  17. Sabias palabras que nos deberían hacer reflexionar.Por ese sumidero se escapa nuestra vida día a día.
    Saludos Cayetano.
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo ideal sería que solo se escapara por allí el lado malo: las angustias, los pesares, los disgustos, los problemas... Pero, por desgracia, no ocurre así.
      Un saludo, Puri.

      Eliminar
  18. Sí, naturalmente. Vamos dejando mucho de nosotros -partes, porciones, trozos, jirones- en los sumideros. Pero también absorbemos cada día una parte de materia -alimento, conocimiento, afecto, en mayor o menor medida todo ello- que nos mantienen. Si no, quedaríamos sumidos en el sumidero a las primeras de cambio. Opto por verlo desde todos los ángulos. (Por supuesto la edad nos trae mayor preocupación por el desgaste que nos deja, o eso creemos, a pasos agigantados cada vez más desgajados de esta Tierra)

    Salud y temple, Cayetano. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Es ley de vida,cada dia que pasa es un jiron menos de vida que perdemos.
    Saludos

    ResponderEliminar