miércoles, 26 de febrero de 2014

QUEMAR LIBROS


Quemar libros siempre fue un deporte de mentes retorcidas y fanáticas.
Girolamo Savonarola, el fraile dominico, hizo famosas sus “hogueras de las vanidades”.
También es archiconocida la quema de libros judíos y contrarios a la raza aria por parte de los nazis, acción que luego copiaron los militares chilenos bajo el mandato del general Pinochet. Cuentan que al parecer quemaron equivocadamente unos libros sobre arte cubista, pensando que eran libros comunistas cubanos. La cultura no era lo suyo, estaba claro.
En la ficción literaria también tenemos buenos ejemplos:
El expolio de la biblioteca del ingenioso pero enloquecido hidalgo don Quijote por parte del ama y la sobrina, con ayuda del cura y del barbero, episodio conocido más como el “donoso escrutinio”. 
La labor de quemalibros de los “bomberos” de Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, novela de ciencia ficción en cuyo título se habla de la temperatura a la que arde el papel, todo un clásico del género. 
Manuel Vázquez Montalbán hace que su detectivesco personaje Pepe Carvalho encienda la chimenea quemando algún libro.

¿La mala literatura merece la hoguera? ¿Merece la hoguera la mala literatura?

Jamás tendré entre mis libros favoritos ni el "Mein Kampf" ni "Camino" ni las obras de Pemán; pero no dudo que alguna vez pueda hacerles una visita para comprender mejor ciertas mentalidades, aunque tan sólo sea para buscar documentación con el fin de analizar una época o un tipo de pensamiento. La hoguera jamás.

Por su parte, Heinrich Heine, poeta y ensayista alemán del siglo XIX, escribió “Ahí donde se queman libros se acaban quemando también seres humanos.”

Sobre otras quemas y otros asuntos, ver el capítulo correspondiente de...




lunes, 17 de febrero de 2014

Una pausa



Con el permiso de los amigos y seguidores de este blog:

"Relaxing week con o sin cup of café con leche"

viernes, 14 de febrero de 2014

San Valentín


Día de los enamorados.

Algunos actos de “amor” que tuvieron lugar ese día: 

En 1502, los Reyes Católicos ordenan expulsar de España a los musulmanes que no se conviertan al catolicismo. 

En 1556, es declarado hereje en Inglaterra el arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer y  quemado vivo posteriormente. 

1879: estalla la Guerra del Pacífico cuando las tropas chilenas cierran a Bolivia la salida al mar. 

En 1929, Al Capone lleva a cabo en Chicago una célebre matanza contra una banda rival. 

En 1967 tiene lugar la batalla de Tra Vinh Dongen en el marco de la Guerra del Vietnam. 

En 1989, el Ajatollah Jomeini hace un llamamiento a los musulmanes del mundo para que asesinen al escritor Salmam Rushdie por haber ofendido al Islam con su obra "Los versos satánicos". 

En 2006, en la localidad navarra de Urdax, la banda terrorista ETA hace estallar una furgoneta bomba frente a una discoteca, que aunque no provoca víctimas sí logra causar importantes daños materiales. 

No todo van a ser flores.

 Fuente: Wikipedia

lunes, 10 de febrero de 2014

10 de febrero. Luces y sombras de un Papa.



10 de febrero.
Año 1932: en el Vaticano, el Papa Pío XI recibe con gran pompa al dictador fascista Benito Mussolini con motivo del décimo aniversario de su ascensión al poder.

Una frase suya:
Mussolini es "un hombre enviado a nosotros por la Providencia".
En febrero de 1929 el Papa firmó con el dictador italiano el Tratado de Letrán, por el que se reconocía el Estado del Vaticano. Al mes siguiente animaba a los ciudadanos católicos a votar en las elecciones a Benito Mussolini. Este fue también el Papa que bendijo a las tropas que iban a la conquista de Abisinia.
Pío XI fue el Papa del período de entreguerras, al coincidir su mandato entre 1922 y 1939, tiempos difíciles, de crisis y de ascenso y consolidación de los regímenes totalitarios. 
Fue un fervoroso anticomunista y aunque estuvo más preocupado por el papel de la Iglesia y la situación de los fieles en el mundo, que por las injusticias en general que soportaban los que vivían bajo el yugo del fascismo, al final de su periplo como Papa, sus relaciones con la Alemania de Hitler se enturbiaron al criticar el racismo y el antisemitismo de la doctrina nazi.

jueves, 6 de febrero de 2014

Aficiones de la realeza española


Los borbones en general tenían una afición común: satisfacer su voraz apetito sexual y con frecuencia engendrar o parir hijos habidos en relaciones con plebeyos. Un deporte al que se sumaron con entusiasmo prácticamente todos, empezando por Fernando VII quien, aparte de las cuatro esposas consecutivas que tuvo, frecuentaba también la casa de Pepa La Malagueña; siguiendo con Isabel II y su numerosa prole atribuida injusta pero oficialmente a Francisco de Asís, alias Paquita, y continuando con su hijo y su nieto, ambos Alfonsos, aficionados a hacer escapadas por el Madrid nocturno y también a echarse amantes del mundo del espectáculo. Alfonso XIII, por su parte, era muy aficionado al erotismo y tenía una buena colección de cine pornográfico, empleando al conde de Romanones como intermediario para hacerse grabar películas de alta calidad, las primeras en España en los años 20, algo muy novedoso en aquellos tiempos.

¿Qué otras aficiones tenían los reyes?
¿Podrías contarnos alguna?

Más anécdotas en...





lunes, 3 de febrero de 2014

Aniversario de una rendición


Tal día como hoy de 1522, la muy noble ciudad de Toledo se rindió a las tropas del emperador Carlos V. Era la recta final de la Guerra de las Comunidades.
Había un malestar entre los castellanos y los aragoneses por el advenimiento al trono de Carlos I, en realidad un extranjero nacido en Gante que no hablaba castellano y que se rodeaba de un séquito de gente forastera, una pléyade de consejeros que solo veían el territorio español como una fuente para aumentar sus ingresos. El rey era un advenedizo. Muchos castellanos seguían considerando como su legítima reina a doña Juana, apartada del poder por su propio hijo y por sus problemas de salud mental. Por otro lado, pretendían una mayor participación de los castellanos en la vida política a través de las Cortes y los municipios. Tanto las Germanías en Aragón como las Comunidades en Castilla venían a ser movimientos reivindicativos de las clases medias o burguesas, artesanos, comerciantes, hidalgos, con un fuerte respaldo popular… frente al absolutismo del rey y al poder de la nobleza.
Lo que empezó siendo un movimiento urbano antiflamenco de clase media derivó en revuelta popular antiseñorial que se radicalizó en el entorno rural, lo que asustó a la aristocracia y contribuyó a la participación determinante de ésta en la resolución final del conflicto.
En la rebelión no faltaban cardadores, zapateros, tundidores, pellejeros, sastres, boneteros, pelaires, cordoneros, latoneros, carpinteros, sombrereros, barberos, caleros, labradores, cabestreros, herreros, ganapanes y tenderos. Gente modesta que daba a la revuelta un tinte social.
Ya sabemos cómo acabó todo: derrota de los comuneros,  ejecución de sus principales cabecillas, Padilla, Bravo y Maldonado.
La partida la ganaron el monarca y la nobleza.
En El Quijote hay una alusión al conflicto, cuando el caballero dice a Sancho tras proclamarse éste gobernador de la Ínsula Barataria:
 "Te han de quitar el gobierno tus vasallos o ha de haber entre ellos Comunidades".

Más información en…