lunes, 10 de febrero de 2014

10 de febrero. Luces y sombras de un Papa.



10 de febrero.
Año 1932: en el Vaticano, el Papa Pío XI recibe con gran pompa al dictador fascista Benito Mussolini con motivo del décimo aniversario de su ascensión al poder.

Una frase suya:
Mussolini es "un hombre enviado a nosotros por la Providencia".
En febrero de 1929 el Papa firmó con el dictador italiano el Tratado de Letrán, por el que se reconocía el Estado del Vaticano. Al mes siguiente animaba a los ciudadanos católicos a votar en las elecciones a Benito Mussolini. Este fue también el Papa que bendijo a las tropas que iban a la conquista de Abisinia.
Pío XI fue el Papa del período de entreguerras, al coincidir su mandato entre 1922 y 1939, tiempos difíciles, de crisis y de ascenso y consolidación de los regímenes totalitarios. 
Fue un fervoroso anticomunista y aunque estuvo más preocupado por el papel de la Iglesia y la situación de los fieles en el mundo, que por las injusticias en general que soportaban los que vivían bajo el yugo del fascismo, al final de su periplo como Papa, sus relaciones con la Alemania de Hitler se enturbiaron al criticar el racismo y el antisemitismo de la doctrina nazi.

32 comentarios:

  1. Buenos días, Cayetano.

    La verdad es que yo que Pio XI no estaría muy orgulloso de su gestión política, aunque también puede haber quien diga que hizo el papel que tenía que hacer.

    La bendición a las tropas que fueron a Abisinia tuvo que ser un espectáculo grotesco.

    Un saludo.


    Manuel Fernández Luccioni
    Los Laberintos del Arte

    ResponderEliminar
  2. En realidad lo raro hubiese sido que el Papa hubiese desautorizado a Mussolini estando, como está, el Vaticano rodeado de territorio Italiano y necesitando de su apoyo para sobrevivir. También hubiese sido raro que hubiese sido pro-comunista en aquellos días de fervor anticlerical en Rusia o en nuestra misma España. Evidentemente cada uno tira para lo suyo.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. El Papa, como ser humano que es, es bastante falible (por mucho que se empeñen que es infalible – o inflamable, como se leía en un examen-). Por eso, en asuntos terrenales y como Jefe de un Estado muy particular, tienen luces y sombras en porcentajes variables. Y este Pontifex Maximus (Sumo Pontífice) no escapa a esta regla. Como pontífice, me quedo con Julio César.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  4. Los Laberintos del Arte: sí. Pudo ser víctima de su tiempo y muy difícil lo tenía para elegir otras opciones. Lo que se critica más es el énfasis a favor de don Benito.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Carolvs: como acabo de comentar, muchos critican no su postura sino su énfasis y su oportunismo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Carlos Martín: si me dan a elegir me quedo con ninguno.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. Qué duro es esr personaje histórico. Al final, la Historia misma te hace quedar bien o mal.

    ¿Cómo quedarán en el futuro los peronajes históricos actuales?

    ResponderEliminar
  8. Por lo que veo las sombras son bastante más y más intensas...

    Saludos :)

    ResponderEliminar
  9. Muchos se olvidan del mensaje de Jesús y esperan de los hombres lo que los hombres no pueden dar. El mismo Maestro eligió a 12 y uno le salió rana, el resto le abandonaron en el momento crucial. Cada vez que la Iglesia se ha mezclado con el Estado se ha equivocado, y los hombres (Papas incluidos) nos equivocamos constantemente. La historia de la Iglesia está llega de grandes hombres místicos y también de personas que jugaron con lo divino. Que el Padre los juzgue.
    Para mí, el mensaje sigue siendo inalterable: "amaos los unos a los otros como yo os he amado."
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Duros tiempos para el mundo los que le tocó vivir a este papa y su posición, me temo, no fue demasiado edificante al igual que no lo fue la de su sucesor Pio XII, sobre todo en lo que se refería en el pastoreo de su grey. Se decantaron más por su preocupación de los bienes materiales de la Iglesia y de su posición política, que por los miles de personas que murieron en las dos guerras mundiales.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  11. Siempre han estado pegados al sol que más calienta.
    Saludos

    ResponderEliminar
  12. Como dice Carlos, los Jefes de Estado tienen sus luces y sus sombras... mnormalmente, más sombras si el suyo es un estado totalitario o feudal.
    Saludos, Cayetano

    ResponderEliminar
  13. Hola Cayetano:

    Como dice Carolus, el Papaes un jefe de estado que en principio busca el bienestar de su país. ería complicado tener de enemigo a quien te rodea. Eso no significa que apruebe sus decisiones.

    Saludos

    ResponderEliminar
  14. Como tú dices era una época difícil y Pío XI tuvo sus claroscuros. A Pío XII se le acusó de colaborar con los nazis pero fue el responsable de salvar la vida a 300 judíos en Roma cuando los "contrató" para rodar una película con Vittorio de Sica que los mantuvo durante el rodaje escondidos en una iglesia.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  15. La Fuensanta y el Antón: pues algunos saldrán fatal en la foto, pero la responsabilidad será compartida porque muchos son cargos electos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  16. Adra: la época también era sombría. En fin...
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  17. Francisco: esa es la cuestión, mantenerse fiel al mensaje original contra viento y marea.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  18. Carmen: una época complicada en la que no todos estuvieron a la altura de sus responsabilidades.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  19. Antorelo: tiempos en todo caso muy complicados para tomar decisiones justas y de bajo riesgo, pero los que tienen grandes responsabilidades deben saber estar a la altura.

    ResponderEliminar
  20. Xibelius: a veces más sombras que luces, otras al contrario. Para todos los gustos.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  21. Manuel: complicado lo tenía este señor, pero creo que se equivocó con Mussolini.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  22. Javier: de ahí el título de "luces y sombras".
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  23. La firma del Tratado de Letrán le ha dado un lugar prominente en la dilatada historia de los papas, después de sesenta años de tiras y aflojas... Su posicionamiento respecto a Mussolni no deja de ser coherente y lógico dados los favores prestados, aunque el silencio en la preguerra no le favoreció. Fue demasiado políticamente correcto, algo que no nos ha de extrañar por otra parte.
    Saludos

    ResponderEliminar
  24. Félix: y como se dice normalmente... cada uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  25. Menudo marrón le tocó, y no salió muy airoso. Menos mal que al final, al menos, arregló un poco las cosas con esa oposición.

    Buenas noches, monsieur

    Bisous

    ResponderEliminar
  26. Tampoco es muy de extrañar, pues la solución de "la cuestión romana" y la recuperación del poder temporal con un un Estado propio, aunque reducido, le daba al Vaticano y a la Iglesia el estatus diplomático perdido el siglo anterior.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  27. La Dame Masquée: esa es la palabra, un marrón muy gordo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  28. DLT: y además quiero pensar que muchos creían que Mussolini no iba a llegar tan lejos en su aventura con Hitler.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  29. Sí, claro, lo que pasa es que hoy lo leemos "en el diario del lunes", como la mayoría de los sucesos que luego la historia revisiona. Habría que ver lo que podía significar oponerse al Duce por aquellos días...y no es por andar justificando Papas, que bastante tuvo el pasado con la Inquisición! Abrazo, Cayetano.

    ResponderEliminar
  30. Sería Papa de la iglesia, pero ponía una vela a Dios y otra al diablo.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  31. Patzy: sí, era una situación complicada; pero tanto entusiasmo en un principio hace pensar.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  32. Valverde de Lucerna: a Dios rogando...
    Un saludo.

    ResponderEliminar