domingo, 16 de junio de 2013

El día que terminó la crisis

Célebre portada de Supertramp

Hoy traigo aquí una estupenda reflexión de Concha Caballero sobre el fin de la crisis.
Creo que sensatez no le falta. 
Así que, tomándome la libertad, la "transcribo" (Control+C) a continuación: 

  “Un buen día del año 2014 nos despertaremos y nos anunciarán que la crisis ha terminado. Correrán ríos de tinta escritos con nuestros dolores, celebrarán el fin de la pesadilla, nos harán creer que ha pasado el peligro aunque nos advertirán de que todavía hay síntomas de debilidad y que hay que ser muy prudentes para evitar recaídas. Conseguirán que respiremos aliviados, que celebremos el acontecimiento, que depongamos la actitud crítica contra los poderes y nos prometerán que, poco a poco, volverá la tranquilidad a nuestras vidas. 
Un buen día del año 2014, la crisis habrá terminado oficialmente y se nos quedará cara de bobos agradecidos, nos reprocharán nuestra desconfianza, darán por buenas las políticas de ajuste y volverán a dar cuerda al carrusel de la economía. Por supuesto, la crisis ecológica, la crisis del reparto desigual, la crisis de la imposibilidad de crecimiento infinito permanecerá intacta pero esa amenaza nunca ha sido publicada ni difundida y los que de verdad dominan el mundo habrán puesto punto final a esta crisis estafa —mitad realidad, mitad ficción—, cuyo origen es difícil de descifrar pero cuyos objetivos han sido claros y contundentes: hacernos retroceder 30 años en derechos y en salarios. 
 Un buen día del año 2014, cuando los salarios se hayan abaratado hasta límites tercermundistas; cuando el trabajo sea tan barato que deje de ser el factor determinante del producto; cuando hayan arrodillado a todas las profesiones para que sus saberes quepan en una nómina escuálida; cuando hayan amaestrado a la juventud en el arte de trabajar casi gratis; cuando dispongan de una reserva de millones de personas paradas dispuestas a ser polivalentes, desplazables y amoldables con tal de huir del infierno de la desesperación, entonces la crisis habrá terminado. 
Un buen día del año 2014, cuando los alumnos se hacinen en las aulas y se haya conseguido expulsar del sistema educativo a un 30% de los estudiantes sin dejar rastro visible de la hazaña; cuando la salud se compre y no se ofrezca; cuando nuestro estado de salud se parezca al de nuestra cuenta bancaria; cuando nos cobren por cada servicio, por cada derecho, por cada prestación; cuando las pensiones sean tardías y rácanas, cuando nos convenzan de que necesitamos seguros privados para garantizar nuestras vidas, entonces se habrá acabado la crisis.
 Un buen día del año 2014, cuando hayan conseguido una nivelación a la baja de toda la estructura social y todos —excepto la cúpula puesta cuidadosamente a salvo en cada sector—, pisemos los charcos de la escasez o sintamos el aliento del miedo en nuestra espalda; cuando nos hayamos cansado de confrontarnos unos con otros y se hayan roto todos los puentes de la solidaridad, entonces nos anunciarán que la crisis ha terminado. 
Nunca en tan poco tiempo se habrá conseguido tanto. Tan solo cinco años le han bastado para reducir a cenizas derechos que tardaron siglos en conquistarse y extenderse. Una devastación tan brutal del paisaje social solo se había conseguido en Europa a través de la guerra. Aunque, bien pensado, también en este caso ha sido el enemigo el que ha dictado las normas, la duración de los combates, la estrategia a seguir y las condiciones del armisticio. 
Por eso, no solo me preocupa cuándo saldremos de la crisis, sino cómo saldremos de ella. Su gran triunfo será no sólo hacernos más pobres y desiguales, sino también más cobardes y resignados ya que sin estos últimos ingredientes el terreno que tan fácilmente han ganado entraría nuevamente en disputa. 
De momento han dado marcha atrás al reloj de la historia y le han ganado 30 años a sus intereses. Ahora quedan los últimos retoques al nuevo marco social: un poco más de privatizaciones por aquí, un poco menos de gasto público por allá y voilà: su obra estará concluida. Cuando el calendario marque cualquier día del año 2014, pero nuestras vidas hayan retrocedido hasta finales de los años setenta, decretarán el fin de la crisis y escucharemos por la radio las últimas condiciones de nuestra rendición.” 

Concha Caballero es profesora de Lengua y Literatura y articulista. Colabora en Hoy por Hoy de la SER, en Buenos Días del Canal Sur, en Las mañanas de TVE y publicó esto en el País de Andalucía hace unos meses, aunque a mi me lo envió mi hermano Fernando por correo electrónico.

42 comentarios:

  1. El artículo es magistral. Nunca había leído un análisis de la situación actual más claro y contundente.
    Esperemos que ese objetivo de hacernos retroceder 30 años no vaya más allá.
    Gracias por compartirlo.
    Un abrazo.

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  2. Si esta señora no se equivoca, la sensación posterior va a ser similar a la del que ha picado en el juego de los trileros y no sabe a quién reclamar.

    Un saludo.

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  3. Me encanta la comparación con una guerra, yo así también lo veo pues no hace falta matar al enemigo para ganar una batalla hay que dejar millones de personas heridas para que se agoten los recursos.

    Buen artículo y mereció compartilo.

    Un abrazo.

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  4. Es un texto brillante, gracias por compartirlo con nosotros, Cayetano.

    Si no se quiere mirar para otro lado, la única pregunta que se me ocurre es que todos estos intermediarios que dicen ser nuestros representantes políticos (a todas las escalas), deberían decirnos de una vez para quién o para quiénes trabajan, porque esos últimos son los que han generado todo este horrible disparate.

    Que pases un buen día. Un saludo.

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  5. Y algo que me resulta muy triste, es que seguirán gobernando los mismos, casi con toda seguridad, durante alguna legislatura más.

    ¡Salud!

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  6. Si, también me lo mandaron por correo, e igualmente me impresionó. Es un artículo redondo donde los haya. Bss.

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  7. Retroceder hasta finales de los años 70?? Pero si eso ya se ha hecho! De lo que vamos camino es de los años 40.

    La crisis no puede acabarse porque se lo han cargado todo. Absolutamente todo. La gente quedará en unas condiciones con las que no podrá subsistir dignamente. Tal vez ni siquiera indignamente. ¿Qué más da que el año que viene se produzca el milagro de que unos pocos de los parados comiencen a encontrar un empleo, si con lo que les pagarán no tendrán para cubrir necesidades básicas de vivienda, sanidad y alimento? Cómo se arreglarán esos jóvenes que nunca llegarán a cotizar 37 años, porque durante buena parte de su juventud no hubo forma de poder tener un trabajo? Cómo se vive sabiendo que hagas lo que hagas, y aunque encuentres trabajo el año que viene y ya jamás lo pierdas (oh milagro!), nunca llegarás a sumar los años necesarios?

    Mejor no sigo porque me pondré enferma.

    Feliz domingo

    Bisous

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  8. Concha Caballero, me gusta su forma de escribir y expresar con tanta claridad nuestra realidad.
    Leído, así, que tristeza queda y que razón lleva. Como han barrido de un plumazo todo lo luchado y conseguido. Como nos vuelven dóciles y sumisos por un trabajo indigno. Y las diferencias sociales vuelven a delimitarse en campos que nunca debímos permitir: salud, educación...
    Lo peor de todo es que los elegimos a unos y otros libremente como representantes nuestros, cuando siempre representaron los intereses de unos pocos y ellos mismos...Triste momento histórico, para estudiar futuras generaciones.
    Un besote

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  9. Como dicen por ahí: se acabó la crisis y empieza la miseria

    Saludos, Cayetano

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  10. Cuando se acabe está crisis, se habrán sentado las bases de la siguiente...

    Saludos Cayetano.

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  11. Querido Cayetano, ante esta magnífica y dolorosísima reflexión de Concha Caballero, me vienen a la memoria las palabras del caudillo Breno despues de haber sitiado y vencido a Roma: "Vae victis", '¡Ay de los vencidos!'
    Mil dolientes bicos, caro amico.

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  12. De todas formas, fíjate, que Concha Caballero ha redactado el artículo valiéndose de expresiones "positivas": un "buen día" pasará "algo bueno", lo que hace que el lector, no obstante descrea en "lo bueno de ese algo", implícitamente preserva una esperanza. Aunque socarronamente utilizadas, en este caso, las frases "buen día" y "fin de algo negativo", no suenan tan "agobiantes". Me pareció interesante destacar la "fuerza del lenguaje". Quienes trabajamos con niños,solemos hacer esto para que ellos no sientan el peso real de algunas verdades dolorosas que debemos enseñarles. Has las asociaciones que quieras. Saludos, Cayetano.

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  13. Antonio: clarito como el agua. Y si sólo retrocedemos 30 años podemos darnos con un canto en los dientes.
    Un saludo.

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  14. La Fuensanta y el Antón: ¡ah! ¿Pero podremos reclamar?
    Un saludo.

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  15. Senovilla: y el último parte diría:
    "Cautivo y desarmado el cuerpo de ciudadanos, hemos alcanzado los últimos objetivos económicos.
    La crisis ha terminado.
    Bruselas (o Berlín), a tantos de tantos de 2014."
    Y ahora vendrá el "año o los años del hambre", como pasó aquí.
    Un saludo.

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  16. Anónimo Castellano: me temo que hay intereses inconfesables.
    Un saludo.

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  17. Dissortat: los mismos u otros perros con el mismo collar.
    Un saludo.

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  18. Emejota: de esos que me hubiera gustado escribir, con esas ideas tan claritas...
    Un saludo.

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  19. Madame: la verdad es que el asunto cabrea. En fin... feliz domingo.
    Un saludo.

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  20. Detalles: en el futuro, como bien dices, se estudiará esta etapa y cómo nos la colaron.
    Un saludo.

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  21. Carolus: eso es. Las consecuencias de la crisis vienen después de la crisis.
    Un saludo.

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  22. Manuel: mientras no se haga crónica, como las enfermedades mal curadas...
    Un saludo.

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  23. Profedegriego: vae victis, en efecto.
    Un saludo.

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  24. Patzy: un estilo muy peculiar con una selección de frases acertada.
    Un saludo.

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  25. Ya pasó dijeron ,como si nunca hubiera pasado nada---

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  26. Nando: después del terremoto viene la calma, necesaria para enterrar a los muertos.
    Un saludo.

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  27. Lo había leído y me pareció y me parece genial y muy atinado. Las guerras han sometido tradicionalmente las voluntades; ahora es otro tipo de derramamiento de sangre, como esa bomba de neutrones que anunciaron en su día que sólo mata las vidas y no las haciendas. Me pregunto, cuando todo esto haya acabado, cuando llegue ese incógnito día del año 2014, ¿tendrá el hombre ganas de recomenzar?

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  28. Francisco: habrá que ir pensando en la forma de recuperar lo que nos han quitado.
    Un saludo.

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  29. Nada que objetar. Creo haberlo leído con anterioridad y me estremecí al leerlo y comprobar que de la crisis no saldremos a no ser que no nos conformemos y luchemos por convservar y recuperar lo que hemos perdido. Creo que no hay que ceder al desaliento y no confiar en los cantso de sirena ni en los brotes verdes, ya que hemos perdido bastante mñas de lo que nos dicen.
    Un abrazo.

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  30. Valverde de Lucerna: lo que pasa es que utilizan dos maniobras muy estudiadas para evitar que la gente "se eche al monte": la dosificación (ir quitando cosas poco a poco, no de golpe) y el miedo (inculcar en la gente que esto podría ser peor si no se toman medidas). De esto sabe un rato el amigo bloguero de "El arte de la estrategia".
    Un saludo.

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  31. Articulo magnifico y sencillo.
    Esta crisis la inventaron ellos, nos la hicieron creer, para provocar la recesión, la perdida de derechos adquiridos, hasta obtener una ciudadanía, menos sana, menos educada, menos culta, pero si, más pobre y más sumisa. con una sociedad así, y un sistema democrático debilitado o casi aniquilado estimaran que el dominio será absoluto.
    Nos dirigimos hacia los juegos del hambre ???
    Gracias por la elección de la portada de " crisis " de supertramp, " uno de los mejores de la reciente historia, de una historia más amable e igualitaria ".
    Saludos, Cayetano.




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  32. La crisis acabará cuando convenga al que la ha provocado y no la padece.
    Un abrazo

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  33. David: así es. Una estrategia creada para eliminar derechos básicos.
    Un saludo.

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  34. Antorelo: ese es el truco. Lo malo es que el control se les puede ir de las manos.
    Un saludo.

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  35. Así será :( Yo también voy a compartir el artículo, Cayetano, con tu permiso. Un abrazo

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  36. Sí leí el artículo, esta bastante bien, de lo mejor que se ha escrito sobre la crisis, y mira que se ha escrito. No estaremos seguro de nada, eso es lo único seguro, y ya todo será inestable, sin saber a qué agarrarnos. En fin, nuevas incertidumbres nos acechan. Un fuerte abrazo.

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  37. Alma: encantado de compartirlo.
    Un saludo.

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  38. Paco: esa es la palabra... "incertidumbre". Ni los que nos gobiernan saben cómo va a acabar esto.
    Bueno, peor que lo pasaron los españoles en los años 40... no creo que lleguemos a tanto.
    Un saludo.

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  39. Entonces les preguntaré a mis padres qué hacían ellos hace 30 años para salir adelante...
    Lo mismo que toda la vida desde que nacimos hijo mío: "trabajar, trabajar y trabajar".

    Un saludo

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  40. Javier: lo malo es que nos acostumbramos a lo bueno. Yo sí me acuerdo de lo que había hace 30 años, aunque me da más miedo lo que había hace 40 o 50.
    Un saludo.

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  41. qué cruel pero que cierto eso de la sujeción del estado de tu salud al de tu cuenta bacaria...Escribo desde Perú, donde eso se da por descontado....acá es obvio que necesitas dinero para comprar tu salud... es un producto más en el mercado:solo para los ricos ):

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  42. Rosario: ese es el mundo que nos quieren dejar los que gobiernan, un mundo sólo para los que puedan pagarlo.
    Un saludo.

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