sábado, 11 de septiembre de 2010

Amar en tiempos de Franco.


A veces me pregunto ¿qué habría pasado si no hubiera habido guerra civil ni franquismo? ¿Qué concepto tendría de sí misma una mujer que hubiera sido educada en los principios de libertad y equidad durante ochenta años de república y democracia?

¿Qué tipo de país seríamos si hubiéramos vivido libres como otras naciones modernas y avanzadas de Europa? ¿Habría sido posible?

Lo cierto es que eso no pasó y vivimos durante una temporada larga, muy larga, bajo el yugo de una dictadura que consideraba a la mujer –y al hombre- personas menores de edad a las que no se podían dar demasiadas libertades.

¿Qué concepto se tenía del sexo y de las relaciones entre personas adultas?

¿Cómo afectaba a las relaciones de pareja la vigilancia y la censura franquistas?

Las mismas miserias, las mismas restricciones que operaban a nivel ideológico y económico, tenían en el aspecto de las relaciones afectivas su reflejo más fiel. En el plano amoroso funcionaba el mismo sistema que en el plano del consumo familiar: el racionamiento, la escasez, la tacañería impuesta por los guardianes del sistema. La gente corriente estaba pues condenada a pasar hambre... también de abrazos.

Caricias y besos en público estaban proscritos. En la calle, en los restaurantes, en los cines…estaban prohibidos expresamente. Ni la “fila de los mancos” de los cines de barrio era un lugar seguro. La linterna del acomodador podría descubrir a los infractores y acabar la cosa en multa…o peor: una nota en los periódicos con la lista de los multados con nombres y apellidos por ser sorprendidos cometiendo actos inmorales. Y esto podría ser muy grave al trascender a nivel laboral, familiar, escolar…

La sexualidad de hombres y mujeres en general y femenina en particular fue negada durante la dictadura. El papel de la mujer quedaba relegado al de madre y ama de casa, obediente y complaciente, siempre disponible para satisfacer las exigencias de su marido.


La educación sexual era algo inexistente. El sexo no era un tema conveniente para nadie. Era un tema tabú. Si se hablaba de él era para destacar sus riesgos, sus enfermedades, considerándolo como un pecado con sus implicaciones posteriores.

El noviazgo era un trámite, penoso y frustrante para muchos, dado que la mujer debía llegar virgen al matrimonio; por lo que en muchos casos los varones se desfogaban acudiendo a las casas de prostitución, algo relativamente tolerado por ser considerado como una válvula de escape para los hombres.

Las relaciones prematrimoniales estaban perseguidas. No había cosa peor que los hijos habidos fuera del matrimonio. Ser “hijo de soltera” era uno de los peores insultos que se podían dirigir a una persona. A las solteras se les pedía “castidad” y a las casadas “fidelidad”.

La mujer que quedaba viuda estaba apañada. Estaba condenada a vestir siempre de luto y a llevar flores al difunto como pasatiempo preferido. Luto perpetuo, velo, y pocas salidas a la calle. Estaba muy mal visto que rehiciera su vida.

Y las jóvenes, ojo con bailar agarradas al chico o llevar ropa ceñida o pintura en los labios. Algunos sacerdotes llegaron a negar la comunión a chicas por su vestimenta o por llevar carmín en los labios. Era inducir a los hombres al pecado.

Lesbianas y homosexuales no lo tuvieron tampoco nada fácil. Tampoco las que ejercían el sexo como profesión. Eran considerados como enfermos, delincuentes o viciosos a los que se les aplicaba la “Ley de vagos y maleantes”. Todavía las lesbianas eran tratadas con menor severidad al ser de la consideración general que eran lesbianas porque los hombres no se fijaban en ellas, es decir, por feas. Lo normal es que estas gentes buscaran algún refugio donde poder ejercer su sexualidad y muchas lo encontraron en los ambientes más permisivos y ocultos del mundo del espectáculo, el cabaret, la vida nocturna de algunos barrios de grandes ciudades, como el barrio del Paralelo en Barcelona.



Bibliografía y sitios de interés:


Usos amorosos de la posguerra española, Carmen Martín Gaite. Ed Anagrama, edición de 2003.

Un inmenso prostíbulo, Assumpta Roura. Ed. Base. Barcelona, 2005.

Y en la web:

La sexualidad de la mujer bajo el franquismo

La mujer en el franquismo

La mujer durante el franquismo





30 comentarios:

  1. En estos momentos estan pasando por estos pagos una serie televisiva española
    AMOR EN TIEMPOS REVUELTOS
    un poco la tematica digo

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  2. Da un poco de pena leer esto. De todas formas hemos pasado de la nada al todo vale en este tema.
    Un abrazo

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  3. Cayetano, siempre he considerado que la imposición sexual o la negación de la popia sexualidad es una de las mayores, sino la mayor, tortura que se le puede imponer al ser humano. Es fácil imaginar a todos aquellos adolescentes y jóvenes que no podían hacer el amor con sus parejas por el que dirán, o que debían hacerlo a escondidas a riesgo de ser descubiertos, cuánta tensión sexual contenida. El sexo es una de las cosas más hermosas pero ahí estaban la iglesia y los franquistas para joder (perdón por la palabra). Peor aún lo tenían los pobre homosexuales, que calvario! menos mal que ahora somos más abiertos.

    Una entrada muy interesantes como siempre.

    Un saludo.

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  4. No me digas Nando que también en la Argentina están pasando el culebrón ese que tiene sorbido el seso a media población española, precisamente la población femenina. Jejeje.
    Un saludo.

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  5. Claro, Arantza, aquello era pura y dura represión, hoy es cachondeo puro y duro. Hemos pasado de un extremo al otro.
    Un saludo.

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  6. Sí, Carolvs, los considerados "diferentes" sexualmente hablando, lo tenían difícil. Da pena y rabia conocer lo que yo he conocido en plena democracia: un homosexual franquista. ¡Con la libertad que tiene hoy! En aquella época o le daban una paliza o le aplicaban la "Ley de vagos y maleantes".
    Un saludo.

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  7. Cómo me alegro de no haber vivido la posguerra.

    Saludos.

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  8. como ucronía, es interesante la pregunta que haces ¿cómo sería la situación de la mujer actual de no haber triunfado el franquismo? Por desgracia, vemos que en otros países más avanzados no se han erradicado problemas como los de la violencia doméstica.

    En cuanto a la situación de la mujer, el franquismo aprendió bien de la Iglesia Católica, para controlar bien hay que tener adoctrinadas convenientemente a las madres, y cuánto más limitado tengan ésta el radio de acción y su formación intelectual más fácilmente serán imbuidas de sus normas. La represión sexual no es más que una forma de limitar el universo personal de las mujeres.

    Saludos, compañero.

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  9. Después de "Usos amorosos del siglo XVIII en España" la maravillosa Martín Gaite volvió a retomar el tema en una época que ella conocía muy bien. Saludos

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  10. Uno de los objetivos del regimen franquista era el sometimiento de la mujer a los deseos y la voluntad del hombre.Inconcebible!
    Otra manera aberrante de represión.
    La represión sexual.
    Como escribe Eduardo Galeano :" El sistema que condena al hambre de pan ... también condena al hambre de abrazos."
    Hubo también una peli de Sacristán que aludía al tema .
    Limitar el mundo femenino : sólo coser y bordar.
    Aunque mi madre contaba que leían a escondidas los tomos de la Revolución francesa.
    Apunté el nombre del libro para leerlo.
    Valdrá la pena ! Interesante temática.
    Gracias!

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  11. Amigas de Nuestro Garito, evidentemente la violencia contra la mujer no entiende de desarrollos ni de democracias; pero la mayoría de ellas habría disfrutado de una mayor libertad si no hubiera sido por el "amigo" Paco, que de paso nos cortó las alas a todos los que pudo. Ahí perdimos una buena ocasión de modernidad y normalidad los de las generaciones anteriores a la vuestra. Y eso se arrastra, porque la infancia marca mucho a las personas.
    Un saludo.

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  12. Imprescindible Carmen Martín Gaite.
    Un saludo, Javier.

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  13. Da escalofríos leerlo y nos llevará siglos revertirlo. los prohibiciones y controles han provocado tal confusión que los conceptos de libertad, equidad, igualdad se tergiversaron terriblemente. Igual, la lucha sigue... hasta la victoria!

    Un abrazo PROFE!

    Lenny

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  14. Hola, Mai Puvin. No hay que bajar nunca la guardia, porque los censores están siemore al acecho, esperando una oportunidad para volver a ponernos las cadenas de la prohibición.
    Un saludo.

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  15. El franquismo ha sido un momento de inpass, de atraso y parón en la Historia de España. Como si alguien hubiese echado el freno y hubiese pensado que había que retornar al oscurantismo medieval porque se avanzaba "demasiado deprisa"... El problema es que el paso de los años no ha eliminado parte de los tabúes sociales que se imprmieron a machamartillo en la mente de los españoles de entonces. Seguimos con la moralidad a cuestas, con el qué dirán, con la división entre rojos y azules, y con la vista puesta atrás y no adelante.

    Un saludo

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  16. Hola, Carmen. En efecto, la moral franquista impregnó durante casi cuarenta años las mentalidades de muchísima gente. Eso es algo que tardará todavía un tiempo en superarse, porque las vivencias y los traumas que ocurrieron durante la infancia y pubertad de varias generaciones no se pueden superar tan rápido como se quisiera.
    Un saludo.

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  17. Gracias Cayetano por facilitarme tu entrada sobre exámenes, es bastante divertida, y mucha invención deberíais tener. Sobre los usos amorosos del franquismo, a mi ya me pilló la democracia, aqunque en el pueblo todo estaba mal visto. Creo que Eslava Galán también escribió algo sobre el amor en la posguerra. Saludos.

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  18. Hola Cayetano:

    Definitivamente la historia hubiese sido otra de no atravesarse el franquismo.
    Y eso definitivamente hubiese calado en el pensamiento de la sociedad de la época.

    Las sociedades evolucionan y todavía el pensamiento franquista, incluso más radical perdura dentro de la España actual. No se puede desligar por mucho que se quiera.

    Lo que pienso es que ya no se puede volver atrás. Lo pasado nos debe enseñar (sea bueno o malo)a un buen presente y un mejor futuro. Una página que quizás no debieron ser escrita, pero que están, como forma de dura lección

    Saludos

    NB: Me preocupa a veces que el hombre choca dos veces con la misma piedra........

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  19. Pues afortunado tú, Paco, que no tuviste que aguantar algunas cosas. Yo, por ejemplo, despidiéndome de mi novia con un simple beso y un policía municipal diciéndome: "¿Por qué no lo hace delante de su padre? ¿Quiere que le denuncie por conducta inapropiada?" Y tener que aguantarte. Hablo ya de 1975, unos meses antes de que "Paco" estirara la pata. ¡Qué tiempos!

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  20. Pero la historia fue la que fue, Manuel, y no hay marcha atrás. Sólo contarlo.
    Un saludo.

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  21. Todo lo que planteas, me resulta cercano,vivido,conocido...
    Aquella España gris y azul dónde brillaban las insignias...La moral rancia de la iglesia, el adoctrinamiento en las escuelas, aquello de los buenos modales en publico..."los novios sentados en los portales en compañía de su escopeta" (casi siempre mujer) que miraba dónde estos ponían las manos...je,je...
    Todavía en el año 77 y en Madrid una señora nos llamó la atención,llamándonos: indecentes y desvergonzados porque nos besábamos en un paque...
    En fin, creo que todos los de nuestra generación, tanto hombres como mujeres,los que oímos tantas veces "sí hubieras vivido la guerra", tenemos multitut de anécdotas y vivencias para escribir mucho...
    Buena entrada pofe..Besicos.

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  22. Claro que lo viví, pero sin traumas de ningún tipo, creo, gracias a haberme educado en territorio británico. Ahora bién, supe jugar las cartas que se repartía en la época. Si yo iba virgen al matrimonio el otro lo mismo. Si pedían belleza y aguante, yo posición y seguridad para criar una familia, pero por encima de todo por la cuenta que me traía, una pareja sin imaginación, que esa corría de mi cuenta. Era cuestión de buscar el equilibrio de la balanza.
    No te sabría decir cual de los dos sexos se llevaba la peor parte en aquella época, pero al igual que en nuestros tiempos: tonto el último.
    La falta de libertad sexual aumentaba el morbo y me pregunto si esto último sería mas emocionante que lo primero y para desgracia de los varones. Por pura necesidad social, las mujeres eran mas ladinas.

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  23. Todo hubiera sido tan diferente de no haber pasado Franco por ahí...

    Y qué hubiera pasado si Alfonso XIII reinaba más tiempo? como sabemos, tenía la moral muy avanzada, por no decir que era un calentón.

    Yo idiota, ni me di cuenta que era un montaje, pero mi subconciente me decía "ese del costado (Aznar) me parece conocido", pero el de ZP y de la Vega me mató de risa desde el primer momento.

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  24. Estas cosas que tanto nos escandalizan ahora porque ocurren en otros países, como bien haces en recordarnos, no hace mucho q pasaban en el nuestro... y lo malo es que mucho poso de aquello sigue latente en nuestra sociedad.

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  25. Así es, Cabopá,cualquiera de nosotros tiene mil y una anécdotas que contar sobre el tema, dado que era un sistema represivo. Veo que no sólo a mí reprendieron las autoridades.
    Un saludo.

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  26. Emejota: la falta de libertad fomentaba la imaginación. Así la gente, aprovechando los recovecos, se buscaba la vida y procuraba ser feliz.
    Aún así, no era fácil la vida en aquellos tiempos. Siempre con el complejo de ser un eterno menor de edad.
    Un saludo.

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  27. Amigo don Matu: su majestad don Alfonso XIII era muy liberal, pero sólo para él. Tenía una colección de películas porno que se las hacía rodar en exclusiva, pero para el resto de los españolitos esa libertad no existía. Doble moral.
    Veo que al final descubriste a Aznar. Está muy elegante.
    Un saludo.

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  28. Amigo José Luis, el poso de tanta represión sigue ahí, porque fuimos más de una generación los afectados en nuestra infancia y primera juventud que es cuando se forma el carácter de cada uno.
    Un saludo.

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  29. Me enganché con este tema para comentarte que leí la obra de María Dueñas " El tiempo entre costuras " (tardó mucho en llegar a Baires) .Buena narrativa con respecto a los personajes históricos ( alemanes e ingleses ) de aquella época( Extraida de fuentes documentadas).
    Inicié el último de Almudena : " Inés y la alegría"... Voy lento porque entre la escuela y la casa el tiempo me falta.
    Figuran tbién. secuencias históricas relevantes.

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  30. Tomo nota de tus lecturas. El de Almudena no lo conocía, seguro que está bien como casi todo lo que escribe.
    Un saludo.

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