jueves, 31 de diciembre de 2015

La psicoterapeuta (segunda parte)


El minotauro acude a consulta de la doctora Ariadna. Es su tercera visita. 
Tumbado en el diván desgrana una a una sus quejas. 
Mientras, la doctora anota en su libreta lo que considera significativo e importante. 
Hoy escucha atentamente. Pasó el día de Navidad y no tiene necesidad de hacer la lista de la compra… Todavía quedan restos en el frigorífico de alimentos supervivientes tras varios días de excesos. Repartidas en fiambreras entre el congelador y las bandejas interiores, hay sobras para dar y tomar. El frigorífico es una intrincada jungla donde se mezcla el pollo relleno con los sobres de ahumados y fiambres diversos, patés, quesos de tres tipos, varios yogures caducados y un cuenco con trozos de piña y melocotón en almíbar. Para entrar en él hay que abrirse paso a machetazos. 

- El laberinto ya no es lo que era. Desde que lo convirtieron en una atracción turística, no para de venir gente. Acuden en grupo, armados con sus “gepeeses” para no perderse: “en la siguiente intersección, gire a la izquierda y coja la segunda galería que se encuentre a su derecha y camine recto unos doscientos metros."  

Lo anterior lo dice con una voz impostada, de falsete, imitando el estilo y el tono de las mujeres que hablan en esos artilugios. La doctora le escucha y duda entre aumentarle la dosis de diazepam o recomendarle que se tome unas vacaciones o que se busque una novia. 

- Vienen con sus cámaras fotográficas, sus smartphones y sus palos de selfies y no paran de retratarse, dando gritos como posesos. Los niños lo tocan todo. Están muy maleducados. El otro día rompieron una estalactita. Y el seguro dice que no lo cubre. 

"Creo que lo mejor es aumentarle la dosis -piensa la doctora-. Está muy nervioso. Presenta un cuadro claro de ansiedad." 

- Además, el público se comporta como si estuviera en el cine. Lo deja todo perdido de palomitas y envases de cocacola vacíos. 

"La verdad es que no me había fijado, pero el minotauro está de buen ver, con ese torso musculado y esos brazos fuertes. Tiene un revolcón ¡Ummm! Lástima de cabeza con ese hocico y esos cuernazos. Y el aliento le debe oler a rayos. En fin… "

- Ya no hay paz en el laberinto. Con tanto jaleo se ha roto el misterio. Han convertido un mito con una antigüedad de más de 3000 años en una especie de parque temático. Ya no hay respeto por las tradiciones. Es el fin de la mitología, el ocaso de la cultura. 

"Debe ser muy difícil que encuentre una pareja estable. No creo que le gusten las vacas. Y las mujeres tendrían que estar muy necesitadas para irse con él. Lo debe llevar mal."

- Y yo estoy de más. Sobro. Ni inspiro temor ni provoco respeto. Se ríen de mí. Nada más que me ven empiezan todos a hacer la vaca, a mugir. Y dicen que van a mandarme a un tal José Tomás a al Juli, que no sé quiénes son. También hay otros que dicen que son antitaurinos y me sueltan la charla y me ponen la cabeza como un bombo: que si mi mitad humana tiene la culpa de contribuir a que mi mitad animal mantenga viva una tradición horrible, etc. 

"Lo dicho: le doblo la dosis." 

- Así que estoy acabado. A estas alturas ya no sé si soy un animal maltratado o un hombre frustrado. Creo que voy a suicidar una de mis dos mitades. No sé cuál. Lo echaré a suertes. ¿Lo echamos a los chinos? Venga: ¡tres con las que saques! ¿A qué me suena eso? 

 "Eso lo dejaremos para la siguiente visita. Ahora tenga la receta: diazepam 10 mg, dos comprimidos al día, en desayuno y cena." 

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 Segunda y creo que última travesura navideña a costa de mis sufridos personajes de 


Más información de este producto en el enlace.
De venta en farmacias. Consulte con su especialista o farmacéutico. 
 Manténgase lejos del alcance de los niños.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Al final hubo acuerdo


Por fin.
Buena noticia. Lo que muchos españoles esperábamos.
Pacto cuatripartito entre las cuatro fuerzas políticas principales. Un programa compartido de acuerdos mínimos para hacer posible el gobierno de nuestro país.

Principales puntos de consenso:

1.- La dieta de alojamiento para diputados no residentes se cambia por una modesta cantidad de 300 euros para alquiler en piso compartido. Los pisos se ocuparán por afinidad política y gustos televisivos para evitar disputas y para que no se quejen los vecinos. Y Montoro pagará la fianza de dichos pisos. 
2.- Los coches oficiales serán sustituidos por bicicletas y/o abono transporte para dar ejemplo de austeridad y de prácticas no contaminantes. Manolo ("¡Manolo, coño!") tendrá que buscarse otro trabajo porque ya no podrá llevar a Celia Villalobos. 
3.- Los líderes de las cuatro principales formaciones políticas se dejarán el pelo largo y se lo recogerán con una goma para evitar agravios comparativos y para que nadie llame a otro “el coletas”. 
4.- Queda prohibido subir el IVA de "los chuches" y de los libros. 
5.- Rajoy se compromete a no hacer cosas raras con el ojo cada vez que suelte una trola. Pedro Sánchez se compromete a no chillar en los mítines, que asusta a los niños. Pablo Iglesias deberá comprarse un antitranspirante, que no gana para camisas con “rodeles”. Y el señor Rivera tomará una taza de tila con valeriana para calmar esos nervios cada vez que participe en un debate. 
6.- Cuentas claras y que todo quisque pague al fisco. Nada oculto: ni “sobres” ni “monederos”. 
7.- Finalmente, queda aprobado el derecho a una consulta no vinculante por parte de los catalanes, pero se aplaza “sine díe” hasta que la familia Pujol y sus adláteres y compañeros de partido y de viaje devuelvan la última perra que se llevaron o invirtieron en campañas independentistas. Y con intereses. Y como “la pela es la pela”, pues eso. 

Los mercados han recibido bien la noticia. Ha subido la Bolsa y ha bajado la prima de Íñigo Errejón, que vivía en el ático y ahora alquiló un piso en la planta baja.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

La psicoterapeuta. Un cuento políticamente incorrecto



Con la decadencia del fervor religioso en las últimas décadas entre gente joven y de mediana edad, muchos ciudadanos han optado por buscar su confesor lejos de las iglesias. 
Y han preferido un interlocutor laico. Por eso han florecido como setas los adivinos, los echadores de cartas y, sobre todo, los psicólogos, los psicoanalistas, los psicoterapeutas. 
Con el cambio a una sociedad impregnada de laicismo, ninguna persona aspira ya a una estupenda vida ultraterrena, sino simple y llanamente a que su vida “terrena” sea más llevadera y, al menos, si no encuentra aquí el paraíso, que no se acabe convirtiendo su existencia en un infierno. 

Esta mañana Manuel ha salido de casa. La calle amaneció cubierta por una espesa capa de nieve. Falta muy poco para la Navidad y el barrio parece una postal -típica y tópica-  que podría servir de decorado para estas entrañables fiestas. 

El destino de Manuel es la consulta de Ariadna González, afamada especialista que regenta un prestigioso gabinete de psiquiatría y psicoterapia. (*) 
Manuel tiene cita concertada, como viene siendo habitual desde hace un mes, todos los miércoles de 12:30 a 1. 
Lo que desconoce Manuel, nuestro paciente, es que, mientras él está tumbado en el diván y cuenta sus cosas, ella se entretiene ese día en hacer la lista de la compra: 

Pan, azúcar, leche desnatada… 

Anota en su libreta. Hace que escucha, pero está ausente. Su semblante, sin embargo, permanece atento y serio como requiere el relato del paciente. De vez en cuando asiente con la cabeza… 
Y el del diván sigue con su patética historia: 

- Siento que nada tiene sentido. Creo que tiré mi vida a la basura… 

…Bolsas de basura, bote de detergente, suavizante para la lavadora… 

La doctora Ariadna desconecta a ratos de las “confesiones” de este maníaco obsesivo compulsivo con tendencia depresiva. Su caso es evidente. Requiere medicación adecuada y que crea que el especialista le escucha…  

- Llevo una vida perra, arrastrada… Soy un inútil. Si por mí fuera estaría todo el día tumbado, sin hacer nada… 

…Un saco de comida para el perro, ver edredones de oferta…  

- Soy incapaz de mantener una relación. Mi vida sexual es un asco… 

… Ver regalo de Juan por su cumpleaños, recoger fotos aniversario de boda…

- Desde la adolescencia no levanto cabeza. Yo pensaba que lo mío era pasajero, cosas de la edad del pavo...

... Casi mejor pescado al horno que pavo para la cena de Nochebuena, menos indigesto...

Disimuladamente, la doctora gira un poco su muñeca izquierda para ver la hora. La consulta está tocando a su fin. Llegará con tiempo suficiente al supermercado antes de volver a casa. 
Aunque está segura de que se le olvida algo importante en la lista. No lo logra recordar. Era algo primordial, pero no de comida ¿Qué sería? 

El paciente concluye: 

- Doctora: voy de culo. Tengo una vida de mierda.

La doctora sonríe para sus adentros. Acaba de recordar y apunta...

... Papel higiénico. 
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 (*) Personajes importantes de “Desde el laberinto”, traídos aquí con motivo de las fiestas. 
 Este cuento no pertenece al libro. Tan solo es una travesura ocasional.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Felicitación navideña



El Minotauro os desea unas felices fiestas 
y que los "Reyes Magos" os traigan muchas cosas, 
sobre todo libros, paz y felicidad.


Nota:
Dibujo especial para esta ocasión de Leal Galera, ilustrador oficial de esta casa.