miércoles, 25 de marzo de 2015

Ocurrió un 25 de marzo


El verdadero origen del día internacional de la mujer. 
Aunque se celebra el 8 de marzo… convendría remontarse hasta el 25 de ese mismo mes de 1911, en Nueva York. 
Un día terrible para recordar. 
Un grupo de mujeres trabajadoras va a ser protagonista y también la víctima de ese fatídico día. Durante esa jornada se produjo un incendio en la fábrica de camisas “Triangle Shirtwaist” de la ciudad norteamericana, que se cobró como resultado nada más y nada menos que la vida de 146 mujeres que allí trabajaban. Unas murieron por quemaduras, otras por asfixia y otras desesperadas se suicidaron arrojándose al vacío para intentar escapar de aquel infierno. 
La mayoría de las mujeres eran inmigrantes jóvenes italianas o de origen judío. 
La tragedia no hubiera existido si las puertas del edificio hubieran estado abiertas, pero el temor a los robos y a las algaradas hizo que los responsables de la fábrica mantuvieran cerrado el edificio a cal y canto. Algunas de las víctimas al no poder escapar de las llamas se arrojaron a la calle desde los pisos superiores del edificio. 
La tragedia obligó a cambiar la legislación en lo referente a la normativa sobre salud laboral y seguridad en el trabajo. Fue el origen de la creación del Sindicato Internacional de las Mujeres Trabajadoras y un referente claro para la celebración del Día Internacional de la Mujer que se celebra el 8 de marzo.

32 comentarios:

  1. En un día con el sentimiento de otra tragedia, curiosamente con un número similar de víctimas, leo tu recuerdo de un suceso que tantas lecturas tiene, ya que se dieron varias circunstancias y cada una de ellas digna por sí misma de un comentario.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, vaya coincidencia. Parece hecho a posta. Y no ha sido así. Dejé programada la entrada antes de irme unos días. Hoy he vuelto.
      Un saludo, Ana María.

      Eliminar
  2. Lástima que para conseguir avances tengan que ocurrir tragedias que sacudan las conciencias.

    Feliz miércoles

    Bisous

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto. El ejemplo actual de lo que diices lo tenemos en lo que desgraciadamente ha ocurrido hace poco.
      Un saludo, madame.

      Eliminar
  3. Siempre tiene que haber una tragedia de por medio para que se haga algo contra las injusticias
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aprendemos por desgracia a base de golpes.
      Un abrazo, Arantza.

      Eliminar
  4. Qué pena que sean necesarias estas tragedias para que la legislación se abra paso a golpes. El hecho que hoy nos comentas me recuerda en cierta forma a lo ocurrido en Bangladesh hace poco aunque las consecuencias no hayan tenido el eco que tuvo el desastre de EEUU. Conciencia tenemos de que la ropa que adquirimos se fabrica en condiciones draconianas enel sudeste asiático,pero aún sabiénolo seguimos adquiriéndola. Tampoco los países y las leyes internacionales hacen nada para mitigarlo. Todos tenemos la culpa.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todos somos en parte responsables. Y la historia parece que, terrible, se repite una y otra vez.
      Un saludo, Carmen.

      Eliminar
  5. Cuando la tragedia sacude los cimientos de nuestra conciencia es cuando más avanzamos. Sería bueno no tuvieramos que aprender a base de dramas.
    Saludos Cayetano

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para muestra un botón. Estos días hemos tenido otro lamentable ejemplo del que todavía estamos viendo sus pormenores.
      Un saludo, Ambar.

      Eliminar
  6. Conocía el hecho. Esta desgracia fue el germen de que las condiciones laborales en general fuesen revisadas en Estados Unidos, y surgiese una reglamentación sobre ellas. Una reglamentación que se está deteriorando a marchas forzadas en estos tiempos en los países supuestamente "desarrollados".

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es Rodericus, la flaca memoria hace que las cosas caigan en el más triste olvido.
      Un anrazo.

      Eliminar
  7. Sucedió, sucede y seguirá haciéndolo... porque aquí solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena.

    Abrazotes.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Triste es reconocerlo, pero no tenemos remedio.
      Un abrazo, Borja.

      Eliminar
  8. Cuantas conmemoraciones actuales vienen de sucesos como esos...

    Saludos Cayetano

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece una terrible coincidencia.
      Un saludo, manuel.

      Eliminar
  9. Está muy bien difundir estos históricos sucesos.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. O estos sucesos históricos. Según se mire.
      Un saludo, El tejón.

      Eliminar
  10. Terrible suceso el que nos traes Cayetano y que dejan a las claras las horrendas condiciones laborales de finales del XIX y comienzos del XX (Revolución Industrial), especialmente entre mujeres y niños y que nos muestran cuán importantes fueron los sindicatos de entonces para defender los derechos de los trabajadores...a diferencia de los de hoy que en vez de defendernos se gastan nuestros dineros en bolsos y mariscadas.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que refundar el movimiento sindical, es necesario y el de ahora hace aguas.
      Un saludo, Carolvs.

      Eliminar
  11. En demasiadas ocasiones un gran logro o avance social le precede un gran desastre o tragedia.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Casi siempre sucede así. Será que aprendemos a base de golpes.
      Un saludo, Javier.

      Eliminar
  12. Parece nuestro sino, tiene que suceder una tragedia para que se legisle o se tomen medidas justas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A las pruebas me remito. Tragedia de estos días. Habrá nueva normativa para los vuelos.
      Un abrazo, Valverde de Lucerna.

      Eliminar
  13. Ahora hemos trasladado estas infames condiciones de trabajo al Tercer Mundo. Ya se sabe: ojos que no ven...

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nuestra sociedad es muy hipócrita. Ande yo caliente y...
      Un saludo, Carlos.

      Eliminar
  14. Un trágico suceso que produjo cambios, pero sólo en nuestros avanzados países. No hace mucho, cien años después de aquello, en la India, hubo una catástrofe en un edificio donde se hacinaban cientos de operarias textiles trabajando en instalaciones inapropiadas.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y luego están las textiles nacionales que se van fuera, donde las legislaciones son más blandas, y explotan una mano de obra casi esclava porque "hay que ser competitivos" en esto de los precios. Frase muy recurrente de nuestros gestores.
      Un saludo.

      Eliminar
  15. Las medidas de seguridad en todos los ámbitos son ahora más rigurosas que antes. Desde luego fue un suceso trágico.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Podemos decir que aprendemos a base de palos.
      Un saludo, Retablo.

      Eliminar
  16. De los errores se aprende...esperemos que de las barbaridades tan grandes(injustificables) también se saquen conclusiones de lo que no se debe hacer o dejar hacer.
    Es tan culpable la persona que lo hace como la que lo permite,o no hace nada por impedirlo.
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre pensamos bien, pero a veces demasiado tarde, cuando se han quedado por el camino gentes inocentes.
      Un saludo, Rosa.

      Eliminar