miércoles, 27 de octubre de 2010

Cuando Fernando VII usaba paletó.


Fernando VII
El rey de las tres efes: fofo, feo y felón.
Cuando Fernando VII usaba “paletó”. Una canción infantil que cantábamos los chicos jugando con las vocales, primero sólo con la “a”, luego con la “e” y así sucesivamente:
“Canda Farnanda Sáptama asaba palatá…”, etc. 
 Paletó: Del francés “paletot”, prenda de vestir, especie de chaqueta o gabán de paño grueso que llegaba hasta la mitad del muslo, muy usada en Francia y que después se generalizó por otros países. 
La copla tenía mala uva porque se refería al tiempo que Fernando VII pasó en Francia soñando con volver a España y una vez desbancado su padre ser él el rey, lo que pasa es que le salió mal la jugada de momento porque Napoleón prefería que fuera su hermano José Bonaparte el que ocupara el trono de España. En las “Abdicaciones de Bayona” le salió a Fernando el tiro por la culata. Pensó que él iba a ser rey en lugar de su padre. No sabía de las jugadas maestras de Napoleón y desconocía que el lugar de Carlos IV no lo ocuparía él, sino “Pepe Plazuelas” o también llamado “Pepe Botella”, por su presunta afición al trago, injustamente bautizado así porque al parecer el hombre no bebía, pero claro era extranjero. 
Personaje detestable, el Rey Felón. También llamado “El Deseado”, “Tigrekán” (al estilo de los déspotas de oriente). Y otras lindezas por el estilo. 
Aparte del poder tenía otras aficiones, como por ejemplo jugar al billar. Los que echaban una partida con él procuraban siempre facilitarle las cosas para que ganara su majestad. De ahí viene el dicho: "Así se las ponían a Fernando VII".  
Otra de sus aficiones era el matrimonio. Se casó repetidas veces. Primero contrajo matrimonio con una prima suya, María Antonia de las Dos Sicilias, que tras sufrir dos abortos murió sin descendencia. Luego con Isabel de Braganza, una sobrina que murió en el parto junto a su hija por una cesárea mal hecha. Más tarde se casó con María Teresa de Sajonia, con la que no tuvo descendencia. Y ya por último, con otra sobrina, María Cristina, de la que sí tuvo descendencia: dos niñas, Isabel y Luisa Fernanda. La primera daría mucho de qué hablar.  
También era aficionado a los toros, a la comida y al tabaco. Tendente a la obesidad y a sufrir ataques de gota. 
Según leemos en la wikipedia “padecía macrosomía genital, y sus médicos hubieron de fabricarle una almohadilla circular con un agujero central para que pudiera yacer con la Reina sin hacerle daño.” 
La cosa del poder le gustaba bastante. Ya en Aranjuez también había intentado hacerse con la corona. El motín contra Godoy era en realidad contra su progenitor. Un golpe de Estado. Otro más en una andadura que empezó allá por 1807 cuando conspiró por primera vez contra su padre dando lugar a un proceso que se vino a llamar el “Proceso del Escorial” donde fue juzgado. No pasó a mayores porque el felón denunció a sus colaboradores y acto seguido pidió perdón a sus padres. Además, parece ser que el Tribunal estaba en manos de “gente de confianza” y todos los acusados fueron absueltos. 
Ahora, cuando la jugada de Bayona, la fruta no estaba todavía madura. Había que esperar todavía un poco de tiempo. Lo malo es que en este compás de espera y con el vacío de poder que se había creado con la doble abdicación y con la guerra contra los invasores franceses, los españoles habían empezado a organizarse en Juntas de defensa y proclamado una constitución liberal en Cádiz, “La Pepa”, llamada así porque se promulgó el día de San José. Otros dicen que por fastidiar al otro “Pepe”, al Bonaparte. Cuando regresó, una vez derrotadas las tropas francesas, y con apoyo del clero y de la nobleza, el nuevo rey instauró el absolutismo, derogando la Constitución de 1812, porque eso de las libertades era cosa del enemigo o sea de los franceses a los que no había que imitar en su etapa revolucionaria. Así que ahora tocaba decir aquello de “vivan las caenas”. 
No todo el mundo se resignó a que este rey sumiera al país en el atraso y en el oscurantismo, Inquisición incluida. Durante su mandato hubo pronunciamientos liberales, como el de Riego o el de Torrijos, ahogados tarde o temprano en sangre. 
Cuando este rey falleció en 1833, España había perdido demasiado tiempo para modernizarse y ponerse al día como buena parte de las naciones europeas. El tren del progreso había pasado por la puerta y los españoles no pudieron cogerlo. Mientras, muchos países habían comenzado o consolidado su revolución industrial en brazos del liberalismo. Aquí las prebendas de nobleza y clero, la cerrazón ideológica y el absolutismo monárquico imposibilitaron cualquier asomo de modernización política o económica. Una desgracia para España y para los españoles. Fernando VII: tal vez el peor rey que hemos tenido nunca. Fue nefasto incluso con sus últimas actuaciones: promulgar la Pragmática Sanción en detrimento de la Ley Sálica que impedía a las mujeres reinar y así favorecer a su hija mayor, luego derogarla y más tarde vuelta a su aprobación, con lo que su heredera quedó en entredicho, movilizando a los partidarios de don Carlos y dando lugar a las Guerras Carlistas.

domingo, 24 de octubre de 2010

El revolucionario invento del jabón


Ducha "grecorromana".
Douglas Wright


Parece ser que el origen del jabón, - no de su nombre, que esa es otra historia, pues hay quien dice que proviene de la localidad de “Savona” y otros de un lugar de la antigua Roma junto al Tíber, el monte Sapo, lugar de sacrificios a los dioses, donde la grasa de los animales se mezclaba con las cenizas del ritual y esa mezcla suavizaba y limpiaba las manos y las ropas de cuantos anduvieran en esos menesteres- , bueno, pues a lo que íbamos, que parece que el origen del jabón, o al menos su precursor más remoto, procede de la antigua Mesopotamia, concretamente de la civilización sumeria, donde al parecer hay alguna alusión en algunas tablillas de arcilla. Parece ser también que los egipcios en algún papiro hacen mención a cierta sustancia utilizada para lavar el lino con el que confeccionaban sus ropas.
Los franceses se atribuyen su descubrimiento al insistir en que fueron sus druidas los que fabricaban un ungüento protector y limpiador a partir de grasa de carnero y cenizas, pero sin duda fueron los romanos los que se dedicaron a fabricarlo de forma cotidiana, al mezclar grasa o aceite con arena y luego utilizar un rascador a modo de “piling” casero. De todos es sabido el gusto de este pueblo por las termas y los baños públicos, una afición higiénica que además fomentaba los vínculos sociales. Cuando en el siglo V de nuestra era sobrevino la caída del Imperio romano, también decayó la higiene. La Iglesia se encargó de prohibir los baños públicos por considerarlos pecaminosos y con esta medida también se vino abajo el interés por el aseo personal. Bárbara época –nunca mejor dicho- ésta de principios del medievo.
¿Qué estará fabricando el druida Panorámix?

A partir del siglo VIII resurge la fabricación del jabón, sobre todo en algunas localidades italianas, como Venecia y en otros puntos de Francia y España. Aquí hay quien sostiene que fueron los árabes los que lo trajeron cuando conquistaron Al Andalus. En todo caso, su fabricación era reducida porque se consideraba un artículo de lujo, con lo que derivó en un artículo de consumo minoritario al alcance sólo de unos pocos afortunados. Venecia, Génova, Savona y Marsella se convertirán en centros importantes del negocio de la jabonería.
Durante la Baja Edad Media y coincidiendo con el terrible ciclo de las epidemias, decayó mucho el tema de los baños porque se pensaba que el agua era un vehículo idóneo para la propagación de las peste bubónica, algo que contribuyó la Iglesia a propagar porque veía allí ocasión para el pecado. Luego, durante el Renacimiento, la gente era más partidaria del perfume, es decir, de disimular los malos olores, que de los baños, con lo que la fabricación del jabón no experimentó apenas desarrollo y se estancó.
Jabón casero

Y llegamos a finales del siglo XVIII, coincidiendo con la Revolución Francesa y, en consecuencia, con el fin de los Monopolios Reales que encarecían ciertos productos, entre ellos el jabón, cuando tiene lugar el revolucionario invento del francés Leblanc quien descubrió el método para obtener el carbonato sódico (sosa) a partir de la sal, con lo que los artesanos jaboneros pudieron fabricar el jabón a gran escala y de una forma mucho más económica. A partir de este hecho, la industria jabonera se extendió por toda Europa multiplicándose el número de fábricas. El producto llegó a todos los hogares porque se abarató de una forma ostensible. De esta forma, comenzaron a reducirse las enfermedades gastrointestinales y las que afectaban a la piel, disminuyendo fuertemente las tasas de mortalidad, en especial la infantil.
Se puede afirmar que, con la ayuda del jabón, la población europea llegó a triplicarse en poco más de un siglo, con lo que a todas luces fue un invento revolucionario.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Los factores de la Revolución Industrial

Máquina de vapor, 1784 (James Watt, versión mejorada de la máquina de Newcomen)

A mediados del siglo XVIII Inglaterra aparece encabezando la Revolución Industrial.

¿Por qué se dio la Revolución Industrial primeramente en Inglaterra y en otras partes no se dio o se hizo de forma incompleta?

¿Qué factores o causas posibilitaron dicha revolución?

- La demografía a favor: la población creció considerablemente debido a la reducción de las tasas de mortalidad ordinaria y catastrófica y a mantenerse elevada la natalidad. Atrás quedaron las grandes hambrunas y los episodios de epidemias que causaban una mortalidad extraordinaria. La desaparición hacia 1720 de la rata negra, portadora de pulgas, fue un hecho muy significativo. Más población significa aquí más mano de obra disponible y más consumidores de los nuevos productos industriales (textiles fundamentalmente).

- Las mejoras en la agricultura: Inglaterra consiguió una gran productividad agraria gracias a la introducción de una serie de innovaciones: método Norfolk, selección de semillas, estabulación del ganado, etc. Mayor productividad equivale a mayores rentas procedentes del campo que pueden ser invertidas en otras actividades, como por ejemplo la industria.

Fuente: Clases de Historia

- Un comercio en expansión: posibilitado por medios de transporte adecuados, canales navegables, puertos y carreteras, más tarde el ferrocarril, y un mercado colonial de donde obtener materias primas baratas y donde colocar los productos industriales.

- Recursos naturales: energía hidráulica, abundantes materias primas como carbón, hierro, algodón traído de las colonias, etc.

- La ausencia de graves conflictos en el país: paz interior casi plena, ausencia de revoluciones. Y en el exterior, la insularidad protege al país como si se tratara de una barrera. Todo ello posibilitó la confianza de los inversores en el sistema, dando una gran estabilidad a los negocios.

- Progreso tecnológico: nuevos artilugios que multiplicaron la productividad, como la máquina de hilar, el telar mecánico y la máquina de vapor.

Máquina de hilar (la "spinning jenny") de James Hargreaves, 1770. Nueve años más tarde, Crompton ideó un modelo superior, la "spinning mule."



Telar mecánico de Crompton, 1779. Posteriormente, Edmund Cartwright (1743 - 1823) patentó su telar mecánico en 1785, una versión mejorada de la anterior


- Un sistema político adecuado en este momento: el liberalismo político, una monarquía parlamentaria que favoreció las inversiones de una burguesía estable y emprendedora. En este sentido, las monarquías absolutistas de otros países como España supusieron un freno para el progreso y el desarrollo industrial.


ANIMACIONES INTERESANTES.

En los siguientes enlaces podrás ver

- Cómo funciona un barco a vapor.

- Cómo funciona la máquina Rocket (ferrocarril)

- Un vídeo sobre la explotación del trabajo infantil en la Revolución Industrial.

domingo, 17 de octubre de 2010

Descubre el personaje, 33

VA DE CARICATURAS

Dentro de la sección "Descubre el personaje" iniciamos una andadura por la obra de prestigiosos dibujantes conocidos por sus famosas caricaturas. Hablamos pues de Miguel Covarrubias, de Joan Vizcarra, de Omar Zeballos, de Fernando Vicente, de Iñaqui Cerrajería , de Pablo Temes, de Px Molina, de Antonio Burgos, de Siro López, de Loredano, de Okal, de Danko, de Díaz Arjona, de Leonardo Euler, de Tocho, de Carlín, de Morales de los Ríos, de Díaz Carreño (espero no olvidarme de ninguno)...autores a los que rindo un sincero homenaje desde aquí y a los que les pido que me dejen utilizar sus dibujos para ver si los que visitan este blog son capaces de descubrir al personaje caricaturizado.

Hoy las caricaturas se refieren todas a personajes de Latinoamérica.


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