sábado, 28 de marzo de 2026

Esto no es una entrada


En efecto, esto no es una entrada.

Es un alto en el camino para reflexionar sobre un par de cosas.

En primer lugar, una "felicitación".

Sí,  una especie de felicitación dedicada a todos aquellos valientes que hacen una entrada diaria. Los hay, incluso, que publican dos o tres... ¡Cada día! 

Hay que tener capacidad de inventiva, tiempo y , sobre todo, bemoles.

Lo dice uno que como mucho publica una o dos entradas a la semana.

La verdad es que me cuesta mucho seguir este ritmo alocado de " lectura y comentario" de todo lo que publican los seguidores de este blog. 

Lo intento, sobre todo por cortesía; pero a veces "no me da la vida", no puedo estar enganchado todo el santo día al blog, porque entonces puede ocurrir que en vez de una afición divertida  y atrayente se convierta en una obligación penosa y  cansada.

También me pasa con los blogs de fuerte carga ideológica que se dedican todo el rato a lanzar sus mensajes y consignas, que seguro gustan a unos cuantos, pero que con toda probabilidad disgustan a otros muchos. Blogs que admiten comentarios cargados de insultos y descalificaciones al contrario. 

¡Uf! ¡Qué cansancio!

Que me perdonen si no les comento, pero yo vengo aquí a pasármelo bien no a discutir con nadie.

Pues lo dicho.

Nos vemos, leemos y comentamos. Si lo creemos oportuno.


28 comentarios:

  1. Gracias, Cayetano. Me ha gustado lo que has escrito hoy. Ese reconocimiento a los que publican a diario es justo, y me uno. Yo lo hice en mis primeros años y sé lo que es. Acaba agotando.

    También estoy contigo en lo otro: el blog, en cuanto se convierte en obligación, pierde todo el sentido.

    Y hay otro vicio de los blogs que a mí me cuesta aceptar: ese intercambio de yo te sigo, tú me sigues; yo comento, tú comentas. Hay días en que un post te pide entrar, y otros en que no, aunque sea del mismo blog. Y no pasa nada.

    Y sobre los comentarios, siendo un aliciente y dando vida, no deberían ser el objetivo. Yo siempre he visto esto como algo más personal, casi una necesidad de escribir, de dejar lo que uno piensa, salga lo que salga. Por eso, en ese reconocimiento que haces, yo añadiría a los que llevan años escribiendo con constancia, algunos incluso cada día, y no reciben ni un solo comentario. Eso también tiene mucho mérito.

    Un saludo

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    1. Muy positivas y con gran sentido todas tus opiniones.
      Saludos.

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  2. Bueno, bueno... amigo Cayetano. Creo haber entendido, pero no olvides que no todo el mundo concibe la actividad bloguera del mismo modo. No todos pretenden hacer un ejercicio de literatura. En mi caso, por ejemplo, dedico mucho blog a la "redifusión" que algunos entenderán como un "copiar". Allá ellos, no se trata de eso. En otras ocasiones, es el mundo de las artes gráficas y en otras sí que hay algo más personal. Pero, como digo, no hay un patrón preconcebido.
    De lo que sí estoy seguro (y llevo unos añitos en esto) es que obligarse a atender los comentarios es un error (y grave).
    Los comentarios son regalos que quedan añadidos al blog. No tiene por qué ser inicio de debate, ni algo que se deba contestar obligatoriamente.
    Creo que hay mucha gente que confunde los sistemas de comentarios, con los antiguos (o no tan antiguos) foros de discusión que incluso gozaban de un software diseñado para encadenar las discusiones o debates. Los comentarios no son o no deben ser, ni eso, ni parecido. Opino que se han viciado por causa de la influencia de las redes sociales.
    Lo más acertado de tu entrada, según mi modesta opinión, es cuando dices: ...pero yo vengo aquí a pasármelo bien, no a discutir con nadie.
    Nada me repugna más que cuando percibo (siento, noto) que alguien viene a comentar, simplemente como una especie de moneda de cambio a la espera de la contrapartida.
    Saludos y buen fin de semana.

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  3. P.D. Hay que reflexionar sobre un hecho que creo muy esclarecedor: Algunos de los blogs profesionales más veteranos y exitosos (microsiervos.com, por ejemplo) llegaron a un momento en que ya no permitieron comentarios. Y ahí siguen y viviendo de ello.

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    1. Sí. Conozco algún caso más; pero considero que no aceptar comentarios es como hablar con la pared: nunca te va a responder.

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  4. No comentarios, no visitas.
    Espinás publicó durante más de 40 años una columna diaria en diferentes periódicos. Y eso entiendo tiene mucho mérito, Espinás escribia hasta el útlimo dia sus colaboraciones con una vieja LexIcon 80.
    Descansa, pero vuelve antes de Navidad
    Un abrazo!

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    1. Que no, que no, que seguiré dando el coñazo al personal, especialmente a los que escriben cosas con las que sintonizo.
      Salud.

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  5. Un abrazo, CAYETANO. Tranquilo, haz lo que te plazca y no estés obligado ¡
    Salut ¡¡¡

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  6. Es importante que el blog no se convierta en una obligación . Yo pasé de todos los días a una publicación por semana , ahora es una al mes. No quiero saturar ni saturarme. Un abrazo

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  7. Ca'uno es ca'uno y seis media docena, Cayetano. Ni tienes que pedir excusas, ni nada que se le parezca; lo importante es que disfrutes con lo que haces.
    Un abrazo.

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  8. Cayetano:
    un blog tiene que ser un pasatiempo divertido. Si se convierte en una obligación, malo, malo.
    Así que, por mi parte, comenta o no comentes, no le llevo la cuenta a nadie. Todos tenemos muchas cosas que hacer.
    Abrazo y salu2.

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  9. Te entiendo. Mi caso es diferente, como experto en bolsa, cree un blog razonando posiciones, compras, ventas, mis seguidores me agradecian el dinero que estaban ganando y yo sin cobrar por ello. Así que me dije, ahí os quedáis. Ahora sólo estoy de mirón y me río mucho en tu blog, no te vayas, corazón
    Saludos

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    1. Te tenía que haber conocido antes para forrarme siguiendo tus consejos. Ya es tarde. Lo que me va quedando se lo reparten entre el dentista y la farmacia del barrio. ¡Esos sí que saben de inversiones! Jejeje.
      No, no me voy. Ya me fui una vez por motivos personales que no quise comentar y estuve un tiempo alejado de este mundillo bloguero. Ahora simplemente era hacer constar que el tiempo que dedico al blog no me da para comentar tanta entrada como a veces ponen sus dueños.
      Saludos.
      Saludos

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  10. Yo empecé publicando todos los domingos por la noche. Así de fijo durante bastante años, pero el tiempo pasa por el blog y por una, llega un poco de cansancio, más que nada porque hay entradas que se llevan muchas horas y ya no das para tanto. Total, que ahora vengo publicando un par de entradas al mes o, incluso, una, pero lo veo normal por razones de edad, ya que todas mis actividades han ido disminuyendo, las físicas y las mentales. Ley de vida se llama eso.

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    1. Cada uno establece su propio ritmo. Yo ando bien con la publicación de uno o dos trabajos a la semana. De momento. Luego ya veremos.
      Saludos.

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    2. Yo creo que es la vida y la edad lo que nos establece el ritmo y a nosotros nos toca aceptarlo porque rebelarse es peor.

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    3. Hay que asumir cada etapa de nuestra vida. No hay nada más patético que ver a jóvenes de apenas 40 años con la cara deformada por una cirugía a mi modo de ver inncecesaria.
      Salud

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  11. Esta sí es una entrada. Y muy útil. Por supuesto, que cada cual haga, escriba, cuelgue, proclame o riña lo que quiera. Pero me identifico con lo que dices. Hace tiempo que me alejé de lo vertiginoso en cuestión de ritmo. Y cometa uno errores o diga cosas sin sustancia lo cierto es que uno necesitaba, necesita, más margen reflexiva. O simplemente conceder tiempo a una maduración de ideas y palabras que no se daría en el día a día. Aunque nunca se sabe. Con esto no pretendo contradecir intenciones de nadie. Afortunadamente los blogs permiten libertad . Lo cierto es que uno no puede leer todo y a todos, pero dejemos que esto de los blogs fluya a su aire. Un abrazo.

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    1. Tienes razón. El problema es mío por esa manía que tengo de intentar la reciprocidad, de querer " compensar" a los que me comentan con mi comentario. Los que lleváis más tiempo -sin interrupciones como la mía- habéis desarrollado técnicas de supervivencia para no volveros locos cada día por esa obligación de responder a los que os comentan. Cuestión de tiempo para la adaptación al medio.
      Saludos.

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  12. Por cierto, soy de análoga opinión de lo que comenta Ricard Pardo. Él bien sabe.

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  13. Comparto lo que escribes en esta tu entrada "que no es una entrada". Me cansa bastante leer en pantalla y también escribir comentarios al que se ha tomado la molestia de publicar algo; especialmente me refiero a esas entradas largas, sesudas, profundas y —en ocasiones— cargadas de ideología, la comparta o no. No tengo demasiado interés en la ideología de otros (mea culpa), ni tengo todo el tiempo del mundo, ni ganas, de ir fisgoneando por la blogosfera. Me gusta hacer lo que hago, me estimula, lo lea alguien o no, pero también resulta trabajoso responder a los que tienen la cortesía de contestarle, sobre todo si carece de fundamento. Por suerte, no padezco mucho ese problema porque, en mi caso, esos se cuentan con los dedos de media mano. Sé que si no comentas a otros, no recibes comentarios de ellos en el tuyo, es una especie contrato no escrito, pero me da igual.
    Saludos.

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  14. Coincido contigo en lo que has expuesto, por eso me tomo la libertad de leer y comentar aquellos que me resultan realmente interesantes y espero que los demás hagan lo mismo. Como bien dices se trata de disfrutar no de que esto se convierta en una obligación. Un saludo.

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    1. Di que sí. Debe ser un placer no una obligación.
      Saludos.

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