lunes, 9 de marzo de 2026

Las Marías

 


Política. Así llamábamos los chicos a esa " maría" de asignatura que llevaba el ostentoso nombre de Formación del Espíritu Nacional. Toma ya.

Las " marías" eran esas pseudo materias, como la religión o la gimnasia, que casi nadie suspendía por ser consideradas complementarias,  preparatorias para ser un buen español, temeroso de Dios, de "mens sana  in córpore sano". Hoy las llamaríamos transversales, pues la vida escolar de entonces estaba llena de rituales que mamaban de las tres mencionadas: partidos de fútbol en el campo respectivo, baloncesto o minibásquet en el patio, misas y otras celebraciones religiosas, adoctrinamiento en el aula en los principios del nacionalcatolicismo por parte del "padre espiritual" (en el caso de mi colegio por ser religioso), canto de himnos patrióticos en clase o en el salón de actos...
Es decir, lo que hay llamaríamos "Educación en valores del sistema educativo nacionalcatólico".
Las marías pues daban rango académico  a todo ello, pero nadie se las tomaba en serio,  ni los alumnos ni siquiera parte del profesorado, pues cualquiera podría impartir aquello: curas, militares, falangistas retirados o en activo...

En España la denominación podría venir de las tres marías del evangelio, tres seguidoras de Jesús: María Magdalena, María de Cleofás y María Salomé, aunque también una de ellas podría ser María, la madre de Jesús.

Pero no en todas partes tiene ese significado. En Venezuela, por ejemplo, hacen referencia coloquialmente a tres asignaturas: física, química y matemáticas, que se consideran las más difíciles de aprobar en el bachillerato.

35 comentarios:

  1. No te creas, que a mi mujer en la carrera, el cura le suspendió la Religión y le costó perder la beca. Había esos detalles.
    Saludos

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    1. Ese era un talibán. Los había también en FEN y en gimnasia, falangistas en la educación pública. Algunos eran unos auténticos cabrones que les gustaba putear a los alumnos. Psicópatas metidos a docentes.

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  2. Pues yo tuve suerte, de religiòn me examinava un cura tio de mi madre, y de Formaicón del espíritu Nacional, un profesor que tenia que era Falangista (y un buen tipo) pero como le hacia dibujos para su empresa también me aprobaba.
    Saludos

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  3. Para mí la gimnasia era un horror. Un beso

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  4. Nos traes unos recuerdos de aquellos años de enseñanza media donde nos adoctrinaban con una educación que hoy vemos muy lejana.
    Recuerdo esos libros de la editorial Doncel con una presentación impecable y los mas caros de cada curso, que terminaban con poco uso al final del curso.
    Saludos.

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    1. Sí. Se usaban poco. Pero era obligatorio comprarlos. Negocio patriótico.
      Saludos.

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  5. En cuarto o quinto de bachillerato, teníamos un profesor seglar al que mis compañeros apelaban 'el Mono' que expresaba en clases de FEN cosas muy interesantes y que me llegaban. Aún recuerdo algunas que hablaban de su amor a España y la situación política. Sus enseñanzas estaban en dirección contraria al marco que la historia iba a seguir, pero no dejaban de ser sugerentes.

    Posteriormente y en las escuelas de Cataluña -en muchas de ellas- se sigue practicando la FEN catalana por parte de muchos profesores. No ha desaparecido. Imagino que en otros sitios también. La escuela siempre es ese sitio ideal para el 'modelado cognitivo' de los alumnos para hacer ciudadanos con un matiz político determinado.

    Saludos.

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    1. Como docente siempre he intentado ser objetivo. Lo del adoctrinamiento ya en democracia no lo he vuelto a conocer afortunadamente ni siquiera en los veinte años en que estuve en la privada. Otra cosa es que algún docente por cuenta propia opinara de temas de actualidad o ideológicos frente a sus alumnos. Eso siempre ha ocurrido, ya fuera de izquierdas o de derechas.
      Saludos, Joselu.

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  6. También tuve el libro Vela y Ancla, libro al que mi madre quitó una parte, la arrancó, literalmente y tuve que leer en un libro de un compañero de pupitre.
    La Pepita no pasaba una.
    Salut

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    1. Tu madre era consecuente con sus ideas. Y Vela y ancla tenía tufo fachoso.
      Salud.

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  7. Nunca supe porqué se llamaban así y siempre he usado ese término. Gracias por el aporte.

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  8. Pues en mi época y en un colegio religioso, iban las de la Sección Femenina a impartir algo que se llamaba Patria. Ya os podéis imaginar...

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    1. Lo de las labores se lo dejaban a nuestras profesoras, que eran muy suyas y nos decían que nada de aprender a coser, que lo que teníamos que hacer era estudiar para tener un trabajo y no depender de un hombre. Y así, la hora destinada a eso, siempre encontraban la forma de ocuparla en otra cosa, por lo que salimos de allí sin coser un botón.

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    2. Tuviste suerte de no caer en las garras de esa gente.

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  9. En mi época de estudiante las Marías eran puro pitorreo. Siempre nos escaqueábamos, sobre todo de la del Espíritu Nacional.
    Saludos

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    1. Sí. Habia mucho de pitorreo con la FEN. Nosotros la llamábamos política.
      Saludos.

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  10. Nunca entendí muy bien por qué se les llamaba así. Ahora, eso sí, todas las mañana nos obligaban a rezar a María. Un abrazo

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    1. Yo tampoco. En todo caso era la respuesta del mundo estudiantil a la retórica franquista.
      Un abrazo.

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  11. Amigo Cayetano, ahora se van sustituyendo las asignaturas por "proyectos". Ahora han desaparecido las Marías, ahora lo que priva son los nombres tendencia, las Adana, Vaiana, Alya, Bianca, Martina, Aba. Cinnia, Aisha, Babette, Fiona, Alizée...
    Se ha sustituido una retórica por otra.
    Abrazos.

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  12. Eso suena a lo que algunos denominan "nfluencers, youtubers y creadores de contenido". Parece que nadie quiere ser fontanero o maestro.
    Salud.

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  13. Cayetano:
    No llegué a cursar esas asignaturas. ¡¿Mira que si ahora no soy buen español?!
    Salu2.

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    1. Qué suerte. Ya me hubiera gustado haberme librado también de ese rollo patriotero barato.
      Salud.

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  14. Parece que hasta la actualidad hay esa actitud hacia las tres marías , sin embargo y como dices en lo comentarios, hay docentes o los hubo antes con mayor recurrencia, que más eran disfuncionales por buscar un término, antes que maestros hoy la docencia puede quedar en cero o en muy poco con la tecnología, los chicos aprenden casi solos ..

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    1. Como docente que he sido toda mi vida no puedo compartir esa aseveración tuya.
      Es como decir que sobran médicos y fontaneros porque, como hay mucha información disponible, los enfermos - o las tuberías- se pueden curar solos.
      Saludos.

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    2. Tambien soy parte de la docencia , sin embargo la tecnología tiende a volver autónoma la edicación , o prescindir de la presencia del tutor en gran medida.

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  15. Eran los años 50 y aprendí y memoricé que "España es una unidad de destino en lo universal", pero no me ha servido para entender casi nada esta metáfora.
    Un abrazo.

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    1. Era pura retórica fascista: España y sus delirios de grandeza imperial.
      Un abrazo.

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  16. Recuerdo a un profesor de educación física que nos ponía ante una cuerda que colgaba del techo unos cinco metros y nos decía: "En lo alto está el aprobado". Saludos

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    1. ¡Horreur, la cuerda!
      Para mí, las clases de gimnasia eran sesiones de tortura.
      Saludos.

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  17. Recuerdo ese libro. Lo tuvimos en F.E.N., no sé si en 2º de bachillerato. Cada año teníamos uno con un formato similar. En plan "madalena de Proust", ver esa portada me transporta a aquellos años.

    Nuestro día en los jesuitas de Sarriá empezaba con media hora de estudio, misa pasando un frío del carajo, dos clases, desfile en dos filas (una a cada lado del pasillo) hasta el patio (había unos campos de deportes muy buenos), otra clase, rosario (una vez por trimestre me tocaba llevar la voz cantante) y a casa. Por la tarde, algo parecido. Era monótono aquello, pero vaya en descargo de aquellos curas que nunca nos hicieron cantar el "Cara al sol" ni nada de todo eso, ni encima de la pizarra estaba un retrato de Franco, solo el del fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio. Quizá tuvimos suerte en eso. Hasta que un día antes de vacaciones se rompía ese cansino sinvivir con una ceremonia especial, llena de 'pompa y circunstancia', en el ampuloso y neogótico Salón de Actos: la solemne "Promulgación de Dignidades", que tenía lugar el último día de cada trimestre y al final de curso y al que era obligatorio acudir, a ser posible acompañado por padres y familiares diversos. La cosa empezaba con el siguiente parlamento de un jesuita de engolada voz y sibilantes eses:

    «A mayor gloria de Dios y para mayor esplendor de las Ciencias y de las Letras proclamamos aquí los nombres de aquellos alumnos que por su ejemplar conducta, acendrada aplicación y acreditado aprovechamiento se han hecho merecedores de recibir este galardón"».

    Entonces sonaba una orquesta de cuerda comandada por el maestro Tomás, a la sazón subdirector del Orfeó Català, interpretando alguna obertura de Händel. Y a partir de ese momento comenzaba un interminable y soporífero trasiego de los aventajados alumnos conforme los iba nombrando el mencionado curita a recibir su premio. Los que recibíamos pocos galardones o ninguno llegábamos a casa, donde nuestros padres nos recibían frustrados: "Hay que ver, tu amigo xxxx lleno de medallas y tú ninguna".

    El premio podía ser en forma de coronita de laurel para el "Emperador" (los de 10), medallas, bandas y fajas diversas para los "cónsules", "cuestores", "tribunos", "bibliotecarios", "ediles", "decuriones", etc., para acabar en una bandera para los "abanderados" o un lacito para los "académicos". Para todas las asignaturas de cada curso había ese reparto de "dignidades". También las había para lo que llamaban "brigada". El alumno la recogía de una bandeja y se la imponía el padre rector o alguno de los familiares en el patio de butacas. Y entre curso y curso, una nueva obertura de Händel y el recitado de algún poema. Era el peaje que había que pagar para poder empezar las vacaciones de una puñetera vez.

    Añadir que, por si fuera poco, las "dignidades" eran por duplicado: las de Roma (que eran los "buenos") y las de Cartago (los "malos"). Un poco como en las películas del oeste los soldados de azul y los indios...

    Un abrazo. Y perdón. Ver esa portada me ha arracimado los recuerdos.

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    1. Muy imperial al estilo romano. En el que me tocó a mí cantábamos un himno espeluznante. Decía así
      " Juventudes viatorianas/ ya sonó el clarín que os llama/ a combatir./De un vivir más esforzado/ la bandera levantemos/ con honor./ Y animosos caminemos/ por la senda del cayado/ de Viator."
      Colegio San Viator de Madrid. Lugar donde estudié varios años. Fui compañero de Corbalán. También estudió aquí el exministro del PP Rafael Catalá. Vecino mío para más señas.
      Yo salí contestatario y toca pelotas. Acabé de curas talibanes hasta la coronilla.

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