Un penoso ejemplo para los ciudadanos por parte de aquéllos que se supone que deben dar ejemplo de buenas maneras.
Al Parlamento se debe ir a dialogar, a contrastar opiniones, no a convertirlo en un ring de boxeo.
Lamentable.
Hijas de Calíope y de Aqueloo, híbridos de mujer y ave, ninfas del agua, de canto mágico, su música llegaba directamente al corazón de los que se aventuraran por el mar. Según la mitología tradicional recogida por la Odisea, se trataba de seres fabulosos que habitaban en el estrecho de Sicilia. El que oía el dulce canto de las sirenas estaba perdido irremediablemente, porque estos monstruos atraían a los incautos hacia las rocas, donde encallaban o se estrellaban con sus naves y eran ahogados o devorados.
Ulises, advertido por la diosa Circe, quiso oír el dulce y letal canto. Obligó a sus marineros a que se tapasen los oídos con cera y que a él lo amarraran al mástil mayor del barco. Cuando atravesaron la zona donde estaban las sirenas y la melodía comenzó a surgir con su poder hipnótico y fatal, Ulises pidió a los suyos que lo desataran, pero éstos no lo podían oír. Gracias a esto salvó su vida.
Posteriormente el imaginario colectivo dotó a estos seres de cola de pez y de gran belleza. Es decir que de monstruos alados, peligrosos y terribles se convirtieron en hermosos seres delicados y gráciles.
Sean animales alados o con cola de pez, oír cantos de sirena no vaticina nada bueno.
John William Waterhouse (1849-1917) – Una sirena (1901)
También hay "expertos" en ciencias ocultas y extraterrestres, que hacen del misterio y de la credulidad ajena profesión, que sostienen que estos seres existen realmente y nos muestran fotos enigmáticas para que nos asombremos de sus hallazgos. A mí me provocan desconfianza y sobre todo mucha risa.
Galería de sirenas de hoy o cuando la tomadura de pelo es arte.
"Sirenas reales" según hocus pocus
Sirena "real" algo punky, según otra página.
Recién salida de la peluquería.

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.
Ulises y Polifemo
Texto original
Σα βγεις στον πηγαιμό για την Ιθάκη,
να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος,
γεμάτος περιπέτειες, γεμάτος γνώσεις.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον θυμωμένο Ποσειδώνα μη φοβάσαι,
τέτοια στον δρόμο σου ποτέ σου δεν θα βρεις,
αν μεν' η σκέψις σου υψηλή, αν εκλεκτή
συγκίνησις το πνεύμα και το σώμα σου αγγίζει.
Τους Λαιστρυγόνας και τους Κύκλωπας,
τον άγριο Ποσειδώνα δεν θα συναντήσεις,
αν δεν τους κουβανείς μες στην ψυχή σου,
αν η ψυχή σου δεν τους στήνει εμπρός σου.
Να εύχεσαι νάναι μακρύς ο δρόμος.
Πολλά τα καλοκαιρινά πρωϊά να είναι
που με τι ευχαρίστησι, με τι χαρά
θα μπαίνεις σε λιμένας πρωτοειδωμένους,
να σταματήσεις σ' εμπορεία Φοινικικά,
και τες καλές πραγμάτειες ν' αποκτήσεις,
σεντέφια και κοράλλια, κεχριμπάρια κ' έβενους,
και ηδονικά μυρωδικά κάθε λογής,
όσο μπορείς πιο άφθονα ηδονικά μυρωδικά,
σε πόλεις Αιγυπτιακές πολλές να πας,
να μάθεις και να μάθεις απ' τους σπουδασμένους.
Πάντα στον νου σου νάχεις την Ιθάκη.
Το φθάσιμον εκεί ειν' ο προορισμός σου.
Αλλά μη βιάζεις το ταξείδι διόλου.
Καλλίτερα χρόνια πολλά να διαρκέσει
και γέρος πια ν' αράξεις στο νησί,
πλούσιος με όσα κέρδισες στο δρόμο,
μη προσδοκώντας πλούτη να σε δώσει η Ιθάκη.
Η Ιθάκη σ'έδωσε τ' ωραίο ταξείδι.
Χωρίς αυτήν δεν θάβγαινες στον δρόμο.
Άλλα δεν έχει να σε δώσει πια.
Κι αν πτωχική την βρεις, η Ιθάκη δε σε γέλασε.
Έτσι σοφός που έγινες, με τόση πείρα,
ήδη θα το κατάλαβες οι Ιθάκες τι σημαίνουν.
ΚΩΝΣΤΑΝΤΙΝΟΣ ΚΑΒΑΦΗΣ ΙΘΑΚΗ
El fotógrafo.
Una novela de Óscar Palazón.
JP Libros. Barcelona, 2010. 240 páginas.
La historia de un superviviente del campo de Mauthausen… y otras historias de supervivencia.
La novela me ha gustado mucho. Desde un primer momento, cuando apenas llevas leídas cuatro o cinco páginas, te das cuenta de que estás ante un texto interesante y bien escrito. Cuando llevas 50 páginas te das cuenta además de que está bien pensado y estructurado.
Yo destacaría su agilidad narrativa. Los hechos, las situaciones se suceden con un gran dinamismo. Se hace difícil dejar la novela para otra ocasión. La trama te atrapa y siempre quieres saber qué va a ocurrir a continuación. El ritmo es trepidante. Es una de esas novelas cuyo argumento no cansa, al contrario: te cuesta abandonar su lectura.
También resaltaría un aspecto técnico: el uso del puzzle. El hilo narrativo no responde al criterio de asunto único que discurre de atrás hacia adelante. Hay varios hilos argumentales, aparentemente sin conexión pero que están relacionados los unos con los otros, lo cual se va descubriendo según avanza la historia, varios tiempos y espacios, dispuestos como las piezas de un rompecabezas que luego van encajando y dan sentido a lo que se narra.
También es de destacar el desenlace inesperado y sorprendente de la obra, que te hace volver a releer algunas páginas ya dejadas atrás, alucinado y confuso, buscando pistas de semejante colofón. Y en esta búsqueda de claves aclaratorias nos encontramos unas palabras del propio autor sumamente reveladoras: “El tiempo tiene una elasticidad difícil de explicar. En ocasiones es como el agua que desaparece por el desagüe del fregadero (…) Otras veces, en cambio, se estanca hasta pudrirse y heder. En cualquier caso, el tiempo no corre siempre a la misma velocidad. Acelera. Frena. Retrocede. Salta. Se cala. Acelera de nuevo. Avanza dando tumbos. O de forma errática. Da igual, porque no puedes hacer nada para alterar su ritmo caprichoso.”
Tentado estoy de comentar algún pasaje de la novela que me haya gustado especialmente –por su interés, por su crudeza o por su carga de sorpresa- , pero eso sería destripar la trama y no creo que fuera del agrado de posibles lectores. Es como contar que el mayordomo es el culpable.
Y aquí hay más de uno…, además de ciertas aficiones poco presentables de algún personaje. Iba a decir del protagonista, pero ya no me atrevo, porque a estas alturas… ¿quién es el protagonista?